A 70 km. De Loja, en medio de una humilde aldea de campesinos, se levanta un enorme
templo gótico, muy concurrido durante todo el año, por peregrinos del austro
ecuatoriano y del norte peruano. El templo es imponente en si y mayor grandiosidad
le da su ubicación en la cumbre de una escarpada montaña. En su interior se
venera una imagen de la Virgen María tallada en cedro, a fines del siglo XVI
por Diego de Robles, el autor de la Virgen del Quinche y la de Guápulo. La Basílica es de estilo ojival, su construcción fue iniciada por el Reverendo Padre Ricardo Fernández quien dejó sentados los cimientos y las columnas del primer piso, la obra fue continuada por los Padres Oblatos quienes terminaron el Santuario y actualmente regentan la parroquia de El Cisne. |
La devoción a la Virgen María del Cisne tiene más de cuatro siglos de Vida. Indígenas del pueblito de El Cisne viajaron a la ciudad de Quito con la finalidad de solicitar a Diego de Robles la elaboración de una imagen de la Virgen de Guadalupe similar a la que era venerada en la iglesia de Guápulo. Sin embargo Diego de Robles talla la imagen de una virgen venerada en el santuario de la Provincia de Cáceres en España. En 1594, al poco tiempo de establecerse con la imagen en este pueblo, azotó a la región una fuerte sequía, razón por la cual Don Diego Zorrilla Auditor de la Real Audiencia de Quito ordenó que todos los moradores de El Cisne se trasladaran a otro sitio, los indios obedecieron pero se llevaron con ellos a la venerada imagen de la virgen. |











La Virgen del El Cisne es una de las imágenes más veneradas del Ecuador. Se caracteriza
porque su devoción no sólo se encuentra entre quienes viven en El Cisne,
sino que se expande alrededor de todo el Ecuador e incluso existe mucha devoción
en ciudades como Nueva York y Madrid. La Virgen María del Cisne recibe su nombre como parte de la tradición que comenzó en Europa con miembros de la denominada 'Orden de los Caballeros del Cisne' que elevaban templos en honor a la Virgen María en la cima de las montañas especialmente en Francia, Alemania y España, bajo el cuidado de los padres Franciscanos. Fueron los padres franciscanos quienes acompañaron a Alonso de Mercadillo en la Fundación de Loja, por lo que crearon el culto a la virgen en El Cisne. |
Se cuenta que poco tiempo después se desencadenó un fuerte huracán que arrancó árboles,
destrozó casas y destruyó sembríos. Los indígenas pensaron que era una maldición
de la Virgen por haberla sacado de El Cisne, por lo que volvieron a su
tierra a pesar de la oposición de las autoridades; las cuales al final comprendieron
que Dios no permitía que El Cisne quedara abandonado y que la imagen fuese
trasladada de lugar. Ese mismo año, los indígenas levantaron un santuario a la Virgen, que fue el primero, luego vinieron otros hasta que en 1934 fue construido el que se mantiene hasta la actualidad bajo el cuidado de la Misión de Padres Oblatos, fundados por el Padre Matovelle. |


La devoción a la Virgen del Cisne fue creciendo gracias a las peregrinaciones que
la gente realizaba para ver y rezar frente a la imagen de la Virgen, hasta que
en 18 mediante decreto de Simón Bolívar, se establece la visita de la imagen de
la Virgen del Cisne a la ciudad de Loja, cuya llegada es el 20 de agosto de cada
año, permaneciendo en la ciudad hasta el 3 de noviembre. |
La fe en la Virgen del Cisne está ligada a numerosos milagros que se cuentan de ella
y que se trasmite de generación en generación y que ha sido llevada a todo
el Ecuador y el Mundo gracias a los emigrantes lojanos que comparten su devoción
y fe. En la última romería, se calcula la presencia de más de 20.000 personas
que emprenden una caminata desde El Cisne hasta la ciudad de Loja, aproximadamente
75 kilómetros de recorrido. Para los lojanos, la presencia de la Virgen del
Cisne es un encuentro de tradiciones, devoción y fe que se ha convertido en la
fiesta más importante del año. |
Pintura al Oleo de la Imagen de la Santísima Virgen de El Cisne. |
Imagen preciosa de la Santísima Virgen de El Cisne |





Por qué el nombre de "Virgen María de El Cisne" Porque el culto a Nuestra Señora de el Cisne, en esa misma época se extendió desde Alemania a Francia y España y se levantaron templos en su honor preferentemente en las altas cimas de las montañas, bajo la custodia de frailes franciscanos, como también ocurrió en Loja, puesto que fueron los franciscanos que acompañaron a Mercadillo en la fundación de la ciudad los que se hicieron cargo de la ermita del Cisne hasta 1712, o sea casi un siglo y medio después de fundada la cofradía por el Obispo López de Solís, de quien se cree que fue miembro de la "Orden de los Caballeros del Cisne" antes de venir a América. |
Imagen de la Santísima Virgen de El Cisne. Engalanada en Oro y Pedrería |
"La Real Orden del Cisne" Fue en sus comienzos una hermandad destinada a alcanzar sublimes logros entre los príncipes y señores feudales, cuya cede principal se encontraba situada en la ciudad de Branderbourg, sobre la montaña de Harlung. Se dice que ésta iglesia fue fundada hacia 1140 por el príncipe Prioslaw sobre los cimientos del templo de Triglaff y pronto adquirió la fama de un lugar santo que atrajo la devoción y las romerías de toda Alemania. |
"La Real Orden de los Caballeros del Cisne" tiene íntima relación con la leyenda de Lohengrin, Caballero Cristiano del Santo
Grial, quien se presentó misteriosamente ante el castillo de Steen, situado a
orilllas del Rhin, en una barquilla halada con un Cisne blanco para reclamar el
Ducado de Brabant a favor de Beatriz, hija del Duque Godofredo de Brabant, que
había fallecido sin dejar heredero varón y por lo cual su tío, el Duque de Sajonia
trataba de imponerse por la fuerza. Enfrentados en leal duelo venció Lohengrin,
quien restituyó a la princesa su Ducado y luego de casó con ella, pero con
la condición de que nunca le preguntaría de donde él había venido. Pero Beatriz,
cuando ya hubo sido madre de dos preciosos niños quiso saber la misteriosa
procedencia del padre de sus hijos y un día se atrevió a preguntárselo, entonces
él le respondió: Soy Lohengrin, Caballero del Santo Grial e hijo de Parseval,
el héroe puro. Por esa pregunta que hiciste, tú misma has roto nuestra dicha y
debo partir y dejarte. Así fue: otra vez apareció sobre el Rhin la frágil embarcación
tirada por el cisne blanco y en ella partió Lohengrin hacia su patria.
Para perpetuar esta leyenda se creó la "Real Orden de los Caballeros del Cisne",
y su origen sirvió de inspiración a grandes creaciones artísticas tales como
el "Canto del Cisne de Schubert", "El Cisne de Saint-Saenz", "La recóndita amada
de Verdi", entre otras. (Tomado del Libro: "Relatos y Tradiciones de Loja" de Teresa Mora) |

A fines del siglo XVI hubo una gran hambruna por la sequía en aquel agreste paraje
de la cordillera andina -hoy conocido como parroquia de El Cisne- y con tal motivo
los indios que vivían en esa región resolvieron emigrar hacia un lugar menos
inhóspito, mas cuando ya habían iniciado el éxodo se les apareció la Virgen
y les dijo: Funden aquí una iglesia, que allí los quiero asistir para que no tengáis
hambre (1). Obedecieron los indios y más aún algunos viajaron a Quito y mandaron a tallar una
imagen de Virgen María con el mismo artista español Diego de Robles que había
trabajado antes la imagen de la Virgen del Quinche. (1) Según los Anales de los Montesinos que constan en la Crónica de los Franciscanos en el Perú |
Imagen de la Santísima Virgen de El Cisne. Con traje típico de la región de los Saraguros. |

La tempestad de Viento. Fray José Lucero Predicador y Vicario de la Doctrina de Nuestra
Señora del Cisne en una redacción copiada textualmente por el Padre Córdova
y Salinas en su Crónica de los Franciscanos en el Perú, jura que 1647 encontró
en dicho pueblo del Cisne una santa imagen de Nuestra Señora de poco más de
una vara de alta con su niño en la mano, la cual decían los naturales, que la
trajeron de Quito hacía más de 40 años y la colocaron en una pequeña capilla que
habían construido en ese lugar. Pero como los indios eran muy pocos el Lcdo.
Diego de Zorrilla, Oidor de la Real Audiencia de San Francisco de Quito les ordenó
quemar los ranchos en que vivían y que se trasladacen al pueblo vecino de San
Pedro de Chuquiribamba situado a 3 leguas de distancia. Obedecieron los indios
y cargando la santa imagen llegaron a su destino, pero entonces se desató una
fuerte tempestad de viento, que los árboles se despedazaban y las casas se descobijaban,
motivo por el cual los naturales de Chuquiribamba pidieron a los del
Cisne que se regresaran inmediatamente y se fueran llevando su santa imagen.
Así lo hicieron y al punto que torcieron con la imagen sosegó la tempestad, dice
el Padre Lucero y señala que después de este prodigio, muchos se declararon esclavos
y mayordomos de esta Santísima Señora. |
El agua milagrosa. En la antigüedad (Agosto de 1800), un hombre nativo del Perú,
habiendo sido milagrosamente sanado de una grave enfermedad por la Virgen del Cisne,
hizo la solemne promesa de trasladarse a pie a dar gracias a María en su
santuario. Por el mes de Agosto de aquel año dirigióse al pueblo del Cisne, y después
de una jornada, subía el venturoso peregrino la agreste cuesta de la Alhaja
en donde a poco la sed empezó a fatigarle en extremo. Buscaba agua con ansiedad
y no pudo encontrarla; más así dióse modos para seguir caminando hasta llegar
al paraje llamado Huasir, en donde no pudiendo más cayó desmayado, y al punto
de desfallecer, acosado vehementemente por la sed y la fatiga. Como no conocía
el sitio, no sabía que más adelante había agua y aunque lo supiera, no tenía
fuerzas para más. Entonces en tan difícil circunstancia, dirgió la siguiente plegaria
a la Virgen:"Madre mía del Cisne, ¿Cómo concientes que muera antes de llegar a tu santuario, a donde voy a darte gracias
de los grandes beneficios que me has otorgado? Dame agua para salvar mi vida". Desfallecido y casi sin aliento fajó los ojos al
suelo y vió por dicha suya una ligera humedad en el camino, raspó el lodo con
la mano y al rato brotó un hilo de agua que empezó a correr. Enseguida aplacó su
sed con aquella agua que reconoció como milagrosa y continuó su camino hasta
el pueblo, donde se postró a los pies de la Virgen para acreditarle su reconocimiento
por los beneficios que le otorgó y desde entonces se le llama agua milagrosa
de la Virgen y con tal nombre es reconocida generalmente hoy. |
Soberana protectora Virgen del Cisne. Tú, que no abandonaste jamás al que invóca, consoladora de afligidos, protectora especial de las almas afligidas. Cuando venga a decirte mis dolores, a confiarte mis penas y a derramar a tus plantas lágrimas al recuerdo de los míos que sufren, de los que amo, de aquellos que la muerte ha arrebatado. En mi última agonía, en este terrible paso del tiempo a la eternidad tu eres mi esperanza, Madre Mía acuérdate de mí. Así sea. |


Oh Jesús Salvador nuestro que quisiste que tu Madre, la Gloriosísima Virgen María,
fuera venerada en la hermosa imagen de Nuestra Señora del Cisne; concédenos bondadoso,
que sepamos imitar fielmente en este mundo el testimonio cristiano de
tan Santa Madre y Reina, cuyas alabanzas esperamos cantar en el cielo. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén. |


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