

78 -Dono: Roma; Noviembre 2, 676 - Abril 11, 678. Nació en Roma. Elegido el 2.XI.676,
murió el 2.IV.678. Logró, durante su pontificado que cesase el cisma de Ravenna.
Animó a los Obispos a cultivar las incipientes escuelas de Treviri en Galilea
y de Cambridge en Inglaterra. |
DONO (676-678) Nació en Roma. Tuvo un pontificado tranquilo, reconfortado por la
arnistad y por la colaboración del emperador Constantino IV Pogonato que en una
carta le llamó «papa ecuménico». Hijo de un romano llamado Mauricio, durante su breve pontificado, la ausencia de conflictos con el emperador bizantino le permitió el embellecimiento arquitectónico de Roma, destacando el pavimentado de los alrededores de la Basílica de San Pedro. Durante su pontificado se produjo el cisma entre Roma y Rávena. El nuevo arzobispo Teodoro se sometió al papa, renunciando a toda pretensión de autonomía, gracias también a la determinada intervención del emperador. Es más, éste último propuso al papa una conferencia teológica de obispos orientales y occidentales con el fin de resolver las divergencias que aún dividían las Iglesias. Dono apadrinó la formación de dos escuelas que en el futuro serían centro de cultura muy famosos: Cambridge y Tréveris. |







Legado de Dono: animó a los Obispos a cultivar las incipientes escuelas de Treviri en Galilea |


Construyó iglesias, y su pontificado no registró otros acontecimientos que merezcan
destacarse de un modo especial. Breve pero dichoso fue el pontificado de Domno. Desde su elección, el 2 de noviembre del 676, este papa romano pudo dedicarse al embellecimiento de la Urbe y a la construcción de templos. Vio cómo volvía a su jurisdicción la Iglesia de Rávena, que el desagradecido Constante II había desvinculado en tiempos de Vitaliano, en el año 666. Por fin, se calmó el conflicto monotelita. También Bizancio, como estaba haciendo Roma, mostraba voluntad conciliadora. En efecto, el emperador, que acababa de rechazar la primera embestida de los árabes, no subestimaba el peligro. Veía con claridad que era urgente sofocar las querellas internas que por culpa del monotelismo debilitaban su imperio. Y entendía que no había mejor aliado que el papa para restaurar la cohesión de sus súbditos. Con tal convencimiento escribió a Domno rogándole que le mandara un legado. Pero el papa no llegó a tener noticia de esta propuesta tan alentadora porque murió poco antes de recibir la misiva imperial, el 11 de abril del 678. Siendo enterrado en la Basílica de San Pedro. |