Liutprando se paró a las puertas de Roma; pero más que los ejércitos de los aliados
del papa, quien le hizo retroceder fue el mismo Gregorio, quien, con el peso
de su autoridad espiritual, le convenció y le obligó a postrarse a sus pies ya
rendirle obediencia. Aquí el rey lombardo lo intentó todo para congraciarse con
el papa y tomar el lugar del emperador de Oriente: dio «a los Beatos Pedro y
Pablo» la ciudad de Sutri, y otros territorios que habían arrebatado a los Griegos.
Este primer núcleo se llamó Ducado romano. Además de la política, en la que destacó, de Gregorio cabe recordar también las obras pastorales: dio fuerte impulso al restablecimiento del monacato que había sufrido un momento de crisis. Empezó fomentando la construcción de la Abadía de Monte Cassino. Promovió además una intensa obra de evangelización de las poblaciones germánicas. |


89 -San Gregorio II: Roma; Mayo 19, 715-Febrero 11, 73l. Nació en Roma. Elegido el 19.V.715, murió el 11.II.731. En contestación al Edicto de Constantinopla que prohibía el culto de las imágenes ordenando la destrucción, las provincias de Italia se sublevaron contra el ejército de León III. En marcha hacia Roma: la secta de los iconóclasti fue expulsada. |
San Gregorio II (715-731) Nació en Roma en el seno de la familia Savelli. Con él empieza realmente el poder temporal de los papas, ya que se constituye el primer núcleo, es decir un territorio, del que se desarrollaría el Estado Pontificio. El nuevo emperador de Oriente León III Isáurico emanó un edicto con el que prohibía el culto de las imágenes sagradas y ordenaba su destrucción con el fuego (iconoclastia}. Se le opuso en seguida Gregorio, respaldado por el clero y por todas las poblaciones cristianas no sometidas a los griegos. Convocó un concilio en el que se condenó la iconoclastia y con una bula prohibió al emperador legislar en materia de fe. León respondió a través del exarca de Rávena, que salió de esta ciudad con un ejército contra Roma, amenazando aprisionar al papa. Tumultos e insurrecciones estallaron por doquier contra el ejército de Rávena. Aquí aparece otro personaje, Liutprando, rey de los Lombardos, que apoyó las sublevaciones, dispuesto a aprovecharlas para sus beneficios personales, a expensas tanto de Rávena como de Roma. En realidad su propósito era el de adueñarse de Italia. Conquistó Rávena y se dirigió hacia Roma. En auxilio del papa, amenazado por dos frentes, acudieron Venecia y los duques de Spoleto y Benevento, dispuestos a luchar. |










Legado de San Gregorio II: Expulsó a las sectas anticatólicas de Roma |

