


-San Abundio o Abbondio, Obispo. En Como, en la provincia de Liguria. Se sabe que
fue obispo hacia el año 440, pero no se conocen con certeza las fechas de su nacimiento
y muerte, también se ignora su lugar de origen. Fue un prelado ilustre
por su ciencia y por su santidad. Dominaba el griego, de modo que pensó en primer
lugar dedicarse plenamente al servicio episcopal (y a la actividad misionera
en la zona montañosa cerca de Lugano, aún no cristianizada), el papa San León
I le envió a Constantinopla para reparar los daños causados por la controversia
eutiquiana. Donde dirimió con éxito la cuestión doctrinal sobre las dos naturalezas
de Cristo suscitada por Nestorio y Eutiche Recibió en el seno de la Iglesia
a muchos herejes y cismáticos, y entre ellos a los patriarcas de Antioquía
y Constantinopla, Máximo y Anatolio, defendió allí con celo la fe ortodoxa (†468).
Sus restos se encuentran en la basílica de Como. -San Apiano o Anfiano, mártir, Cesarea de Palestina, † 306. En Cesarea de Palestina, san Affiano o Anfiano, mártir, que, como se obligase al pueblo a sacrificar públicamente a los dioses en tiempo del emperador Maximino, se acercó intrépido al prefecto Urbano y, cogiéndole por el brazo, quiso impedir el rito, por lo cual le prendieron fuego con los pies envueltos en lino empapado con aceite y, respirando aún, fue arrojado al mar por los soldados (†306). -San Francisco de Paula, eremita y fundador de los Frailes Mínimos. Nació en un pueblecito llamado Paula, en Italia, en 1416. Cuando tenía unos pocos años se enfermó gravemente de los ojos. Se encomendó junto con sus padres a San Francisco y este santo le obtuvo de Dios la curación. En acción de gracias se fue a los 14 años en peregrinación a Asís, y allá recibió la inspiración de convertirse en ermitaño, dedicado a rezar y a hacer penitencia. Se retiró a la montaña, y ahí permaneció durante cinco años, rezando, meditando y alimentándose solamente de agua y de yerbas silvestres y durmiendo sobre el duro suelo, teniendo por almohada una piedra. Pronto, varios hombres siguieron su ejemplo. Francisco tuvo que fundar varias casas para sus religiosos y, en todos sus conventos puso una consigna o ley que había que cumplir siempre. Decía así: "Cuaresma perpetua". Esto quiere decir que en la alimentación se debían hacer las mortificaciones que antiguamente se hacían en cuaresma con el fin de fortificar la voluntad. Miles de hombres decidieron abandonar la vida pecaminosa del mundo e irse a la Comunidad religiosa fundada por San Francisco de Paula. Así como San Francisco de Asís les había puesto a sus religiosos el nombre de "hermanos menores", San Francisco de Paula les puso a los que pertenecían a su comunidad el nombre de "hermanos Mínimos". El Divino Espíritu le concedió a San Francisco de Paula el don de hacer milagros, de hacer curaciones, y el don de profecía. El Papa Pablo VI dijo en 1977 que San Francisco de Paula es un verdadero modelo para los que tienen que llamarles la atención a los gobernantes que abusan de su poder y que malgastan en gastos innecesarios el dinero que deberían emplear en favor de los pobres. Por muchos años nuestro santo recorrió ciudades y pueblos llevando los mensajes de Dios a las gentes. Y en aquellos tiempos (como ahora) había alcaldes, gobernadores, ministros y hasta jefes de Estado que abusaban de su poder y gastaban los dineros públicos para enriquecerse o para hacer gastos inútiles y conseguir lujos, en vez de socorrer a los necesitados. A ellos les iba recordando San Francisco que a cada uno le dirá Cristo en el día del juicio aquellas palabras que dijo en el Evangelio: "Dame cuenta de tu administración" . También les recordaba esta frase del Apocalipsis: "He aquí que tengo y traigo conmigo mi salario. Y le daré a cada uno según hayan sido sus obras". Todo esto hacía pensar muy seriamente a muchos gobernantes y los llevaba a corregir los modos equivocados de proceder que habían tenido en el pasado. El santo logró convertir a Luis XI antes de su muerte. Este quedó tan agradecido que nombró a Francisco de Paula como director espiritual de su hijo, el futuro Carlos VIII, rey de Francia. Murió el Santo, 2 de abril de 1507. El pueblo empezó inmediatamente a proclamarlo como santo y los milagros empezaron a sucederse. Doce años después de su muerte, fue proclamado santo por el Sumo Pontífice León X , en 1519. -Santa Elba, abadesa de Escocia, que en una invasión de los daneses, temiendo perder el tesoro de su castidad, se cortó la nariz y el labio superior, siendo imitada por sus hijas, s. IX. -San Eustasio de Luxeüil, abad († 625). Eustasio tiene unos deseos grandes de encontrar el lugar adecuado para la oración y la penitencia. Entra en Luxeüil y es uno de sus primeros monjes. Allí lleva una vida a semejanza de los monjes del desierto de oriente. Columbano se ve forzado a condenar los graves errores de la reina Bruneguilda y de su nieto rey de Borgoña. Con esta actitud, por otra parte inevitable en quien se preocupa por los intereses de la Iglesia, desaparece la calma que hasta el momento disfrutaban los monjes. Eustasio considera oportuno en esa situación autodesterrarse a Austrasia, reino fundado el 511, en el periodo merovingio, a la muerte de Clodoveo y cuyo primer rey fue Tierry, donde reina Teodoberto, el hermano de Tierry. Allí se le reúne el abad Columbano. Predican por el Rhin, río arriba, bordeando el lago Constanza, hasta llegar a tierras suizas. Columbano envía a Eustasio al monasterio de Luxeüil después de nombrarle abad. Es en este momento -con nuevas responsabilidades- cuando la vida de Eustasio cobra dimensiones de madurez humana y sobrenatural insospechadas. Arrecia en la oración y en la penitencia; trata con caridad exquisita a los monjes, es afable y recto; su ejemplo de hombre de Dios cunde hasta el extremo de reunir en torno a él dentro del monasterio a más de seiscientos varones de cuyos nombres hay constancia en los fastos de la iglesia. Y el influjo espiritual del monasterio salta los muros del recinto monacal; ahora son las tierras de Alemania las que se benefician de él prometiéndose una época altamente evangelizadora. Pero han pasado cosas en el monasterio de Luxeüil mientras duraba la predicción por Alemania. Un monje llamado Agreste o Agrestino que fue secretario del rey Tierry ha provocado la relajación y la ruina de la disciplina. Orgulloso y lleno de envidia, piensa y dice que él mismo es capaz de realizar idéntica labor apostólica que la que está realizando su abad; por eso abandona el retiro del que estaba aburrido hacía tiempo y donde ya se encontraba tedioso; ha salido dispuesto a evangelizar paganos, pero no consigue los esperados triunfos de conversión. Y es que no depende de las cualidades personales ni del saber humano la conversión de la gente; ha de ser la gracia del Espíritu Santo quien mueva las inteligencias y voluntades de los hombres y esto ordinariamente ha querido ligarlo el Señor a la santidad de quien predica. En este caso, el fruto de su misionar tarda en llegar y con despecho se precipita Agreste en el cisma. Eustasio quiere recuperarlo, pero se topa con el espíritu terco, inquieto y sedicioso de Agreste que ha empeorado por los fracasos recientes y está dispuesto a aniquilar el monasterio. Aquí interviene Eustasio con un feliz desenlace porque llega a convencer a los obispos reunidos haciéndoles ver que estaban equivocados por la sola y unilateral información que les había llegado de parte de Agreste. Restablecida la paz monacal, la unidad de dirección y la disciplina, cobra nuevamente el monasterio su perdida prestancia. Nuestro Santo reformó la casa en la que se había educado y pasó el resto de sus días en este Monasterio. Tuvo multitud de discípulos que lo admiraban por su virtud y por los prodigios que florecían a su alrededor en los últimos años de su vida. Restablecida la paz monacal, la unidad de dirección y la disciplina, cobra nuevamente el monasterio su perdida prestancia. Murió tras una grave enfermedad que le hizo sufrir intensamente durante más de un mes, suplicio que Eustasio acogió con alegría pero que consumieron su cuerpo sexagenario el 29 de marzo del año 625. -Beata Isabel Vendramini (1790 †1860) La beata Isabel, fundadora de las Religiosas Terciarias Franciscanas Isabelinas de Padua, familia religiosa consagrada a servir a los pobres, centró su vida en la contemplación de Cristo pobre y crucificado, al que reconocía y servía después en los pobres sus hermanos. Isabel (Elisabetta) Vendramini nació en Bassano del Grappa (Italia) el 9 de abril de 1790. Era de índole dócil y muy caritativa. En las religiosas agustinas recibió la educación propia de aquel tiempo, con una intensa vida espiritual. Joven brillante, le gustaba vestir bien y era centro de interés. Era amante de la soledad y se retiraba a menudo al campo para orar. Después de seis años de noviazgo, en vísperas de la boda, el Señor le dio a conocer con claridad su llamada, y para Isabel constituyó una verdadera conversión. En el año 1821 vistió el hábito de Terciaria Franciscana con el nombre de Margarita, en Fassano. Luego fue a Padua y allí fundó, el 4 de octubre de 1830, una familia religiosa consagrada a Dios en la observancia de la Tercera Orden Franciscana para servir a los pobres. Al año siguiente hicieron la profesión las primeras religiosas. Se dedicaron a la educación de la juventud y a atender a las señoras ancianas, sanas y enfermas. Falleció en Padua el 2 de abril de 1860. La beatificó Juan Pablo II el 4 de noviembre de 1990. -Beato Juan Payne, Mártir (†1582). Según parece, el Beato Juan Payne nació en Peterborough. Lo único que sabemos de su familia es que uno de sus hermanos era un protestante muy fervoroso, lo cual permite conjeturar que tal vez el beato se había convertido del protestantismo. La primera noticia cierta que tenemos sobre Juan es que llegó a Douai, en 1574, a estudiar teología en el seminario. Menos de tres semanas después de su ordenación, partió a la misión inglesa. Su sitio de destino era Essex, en tanto que su compañero, el Beato Cutberto Mayne, se dirigía a Devonshire. El beato se alojó en Ingatestone, en casa de lady Petre, como si fuera uno de los criados que estaban a su servicio; pero tenía también un cuarto en Londres. Parece que el Beato Juan era muy activo; a diferencia de tantos otros mártires, el éxito coronó sensiblemente sus esfuerzos. En una de sus cartas escribe: "En todas partes y cada día más se multiplican las reconciliaciones con la Iglesia católica, con gran asombro de los herejes." A continuación, explica que eso exige que el seminario de Douai envíe más sacerdotes. Menos de un año después de su llegada, fue hecho prisionero en casa de lady Petre; pero cuatro semanas más tarde, le pusieron en libertad. A los nueve meses salió de Inglaterra, aunque ignoramos por qué razón y por cuánto tiempo. Lo cierto es que en la Navidad de 1579 estaba ya de vuelta en Essex, pues el hombre que le traicionó afírmó que le había visto por primera vez, en esa fecha, en casa de lady Petre y no hay razón para dudar de ello. En la casa de lady Petre, llamada "Ingatestone Hall", se refugiaban con frecuencia los sacerdotes que pasaban por el lugar; en 1855 se redescubrió casualmente la cobacha en que se ocultaban, que tenía unos cuatro metros de largo por sesenta centímetros de ancho y tres metros de alto. El P. Payne fue arrestado por segunda y última vez en Warwckshire. Aunque estaba acusado de conspiración, el juez Waslsingham, después de interrogarle, declaró a Burleigh que la acusación carecía de fundamento. Pero, como era sacerdote, no pareció prudente dejarle en libertad, aunque todavía no existía ley que consideraba como traición el hecho de recibir la ordenación sacerdotal en el extranjero. Así pues, el hombre que había denunciado a Payne hubo de declarar que éste había tratado de enredarle en una conspiración para asesinar a la reina, al tesorero y a Walsingham. Dicho testigo se llamaba Juan Eliot (más tarde conocido con el sobrenombre de "Judas Eliot"), quien había ocupado puestos de confianza en casa de lady Petre y de otras familias católicas y demostró ser un bribón y un asesino. Para escapar del castigo y ganar dinero, denunció a más de treinta sacerdotes, entre los que se contaba Edmundo Campion. La simple acusación de un testigo tan dudoso, costó al P. Payne ocho meses de prisión en la Torre de Londres, antes de ser juzgado. Fue torturado varias veces. El 31 de agosto se lee en el diario de la Torre de Londres: "Juan Payne, sacerdote, fue sometido a terrible tortura en el potro." La noche del 20 de marzo de 1582, los verdugos despertaron al P. Payne y le condujeron inmediatamente a la prisión de Chelmsford, sin darle tiempo de vestirse y tomar su cartera. Lady Hopton recuperó más tarde la cartera. Ante los jueces, Eliot repitió la acusación. No había ningún otro testigo, cosa que importo bien poco a los jueces. El mártir se declaró inocente y protestó que era contrario a todas las leyes divinas y humanas condenarle por el testimonio de un solo testigo, por añadidura muy sospechoso. A pesar de ello, los jueces le condenarn a muerte. La sentencia se ejecutó el 2 de abril. La multitud, compadecida del mártir, impidió que el verdugo le descuartizase y desentrañase antes de morir. La fiesta del Beato Juan Payne se celebra en las diócesis de Northampton y Brentwood el 3 de abril. -San Diego Luis de San Vitores y Beato Pedro Calungsod, mártires. En el pueblo de Tomhom, de la isla de Guam, en Oceanía, beatos mártires Diego Luis de San Vitores, presbítero de la Compañía de Jesús, y Pedro Calungsod, catequista, que fueron cruelmente precipitados al mar, en odio a la fe cristiana, por algunos apóstatas y nativos seguidores del paganismo (†1672). El Padre Diego Luis de San Vitores fue beatificado en 1985. Nació en la ciudad de Burgos, Castilla la Vieja, el 12 de noviembre de 1627, y fue bautizado como Diego Jerónimo de San Vitores y Alonso de Maluendo en la Iglesia de San Gil. Sus padres trataron de persuadirlo a seguir una carrera militar, pero en lugar de ello Diego optó por seguir su vocación religiosa. En 1640, ingresa en el noviciado de la Compañía de Jesús, siendo ordenado sacerdote en 1651. Convencido de su vocación era servir como misionero a los no cristianos, Diego asignado a una misión en Manila, Filipinas. En 1662, San Vitores, hizo escala en la isla Guaján (Guam)1 en el camino hacia las Filipinas, prometiendo regresar algún día. Tres años más tarde, a través de su estrecha vinculación a la corte real, persuadió a Felipe IV de España y a la Reina Ana Maria de Austria a fin de que se estableciera la de misión en Guaján . Mientras estuva en México en camino a Guam, tuvo problemas para convencer al Virrey español de realizar su misión. Sin embargo, en 1668, el Padre Diego Luis de San Vitores partió de Acapulco a Guam. San Vitores nombró el archipiélago de Chamorro, "Islas Marianas" en honor de la Reina Regente de España, María Ana de Austria, y la Santísima Virgen María. El misionero arribó en Guam a un pueblo llamado Hagåtña y fue saludado por el jefe Kepuha. La familia de Kepuha donó tierra para establecer la primera misión católica en Guam. El 2 de febrero, 1669 el Padre San Vitores estableció la primera Iglesia católica en Hagåtña y lo dedicó al "Dulce Nombre de María". Después de la muerte del jefe Kepuha en 1669, las relaciones entre los jefes locales y España empeoraron, iniciándose una guerra en el año 1671 que fue liderada por el jefe Hurao. Después de varios ataques a la misión, se llegó a un acuerdo de paz. El Padre San Vitores había escogido imitar a San Francisco Javier, quien no usó militares en sus afanes misioneros en la India, pero, se dió cuenta que una presencia militar era necesaria para proteger a los sacerdotes que servían en Guam. En 1672 el Padre San Vitores consagró iglesias construidas en cuatro pueblos, incluyendo Merizo. Luego, la resistencia aumentó, liderada por Makahnas y Kakahnas (sacerdote y sacedotisa indígenas) quienes perderían su importante posición Chamorri por la conversión al catolicismo de su pueblo. El 2 de Abril de 1672, Mata´pang y Hirao mataron al Padre San Vitores y a su ayudante Pedro Calungsod por que el Padre había bautizado a la hija de Mata´pang sin autorización del jefe. Según algunos relatos la esposa de Mata´pang había autorizado el bautiso, pero su esposo creía que el agua usada en el bautismo era la causa de muerte de algunos bebés desde la llegada de los españoles. -Beato Pedro Calungsod, 1655 †1672. Pedro Calungsod era un adolescente cuando salió de la Filipinas para las islas Ladrones en el Pacífico del oeste en 1668. El jóven catequista era parte de un grupo de misioneros jesuitas que habían ido a traer a Cristo al pueblo Chamarro. La vida era dura en las islas. Los víveres frequentemente tardaban en llegarles y eran sujetos a tifones. A pesar de las privaciones, Pedro y los misioneros tuvieron éxito evangelizando a la gente. Las islas cambiaron de nombre a Las Marianas en honor a la Virgen María. No tardaron en circular rumores acerca del agua que usaban los misioneros para bautizar a los conversos. Decían que era venenosa, y como algunos bebes morían después de su bautismo, muchos creyeron en los rumores. El 2 de Abril de 1672, Pedro y un sacerdote jesuita, el Padre Diego, bautizaron a un bebe sin el consentimiento del Padre. El Padre se enfureció y empezó a aventarle lanzas a Pedro. El Padre Diego no le permitía a sus compañeros cargar armas así es que no pudieron defenderse. Pedro fue herido en el pecho y en la cabeza. El Padre Diego le dió una absolución sacramental y después a él mismo le dieron muerte. Los asesinos echaron los cadaveres al mar y los restos de estos mártires nunca se recobraron. Al recibir las noticias, los compañeros de Pedro dijeron: "¡Jóven afortunado! ¡Qué bién recompensados fueron sus cuatro años de servicio constante a Dios en esta misión tan dificil: ha ganado la primera entrada al cielo a nuestro superior, Padre Diego!" Sus recuerdos de Pedro eran de un buen jóven, un catequista virtuoso, un asistente constante y un buen Católico cuya perseverancia en la fe hasta el martirio comprobó que era un buen soldado de Cristo. El Padre Diego Luis de San Vitores fue beatificado en 1985. Quince años después, el 5 de marzo de 2000, su compañero Pedro Callungsod fue beatificado. Beato Pedro Calungsod, joven imigrante, estudiante, catequista, misionero, amigo fiel, mártir, nos inspiras con tu fidelidad en tiempos de adversidad, con la valentía con la que enseñaste en medio de hostilidades y con tu amor al dar tu vida por el evangelio. Haz tuyos nuestros problemas, e intercede por nosotros ante el trono de gracia y misericordia para que al recibir la ayuda del cielo seamos alentados a proclamar y vivir el evangelio aqui en la tierra. Amen. -Beato Drogón, hombre de mundo que, habiendo entrado en el monasterio francés de Fleury, recibió el encargo de llevar del ramal a los animales en que sus hermanos llevaban los bagajes cuando viajaban; segunda mitad del siglo X. -San Guillermo Apor. Obispo y Mártir. Etimológicamente significa "firme protector". Viene da lengua alemana. Cuando en los creyentes desaparece la confianza, desiertos de escepticismo y de duda invaden amplias regiones del mundo. Y he aquí que además, en estas zonas de aridez, unos cristianos son desconfiados entre ellos, divididos por antiguos o por recientes conflictos. Si, situado en el corazón de tales situaciones, vives ya reconciliado, te ocurrirá estar como en unas catacumbas donde rezará:" Mi alma tiene sed del Dios vivo, ¿cuándo le verá cara a cara?" El joven cuya biografía abordamos hoy es la de un sacerdote húngaro, muerto en el año 1945. Era por todos llamado el "cura de los pobres", el mayor timbre de gloria para una persona que se dedica por entero al bien de los demás y a las cosas de Dios. Cuando lo nombraron obispo de Gyor en 1945, cogió como lema de su vida el siguiente:" La Cruz fortifica al débil y vuelve dulce al fuerte". Vino la Segunda Guerra Mundial. Tiempos difíciles para un obispo y sobre todo en la nación en la que vivía. ¿Qué hizo de especial? En primer lugar, se opuso con todas sus fuerzas morales y espirituales a los racistas. En segundo lugar, se puso de parte de los judíos. En tercer lugar, albergó de forma clandestina a refugiados en el episcopado. Desde luego, sabía a lo que se exponía. Vivía zonas de aridez pero confiaba plenamente en Dios. Veía cara a cara a Dios en los hombres que sufrían. El Vienes Santo de 1945, los solados rusos cogieron un centenar de mujeres para divertirse con ellas. Naturalmente, él se opuso rotundamente a tal acto de humillación para esas chicas. Entonces un oficial le dio un golpe con el revólver en el estómago. Los soldados, espantados, huyeron y Guillermo dio gracias a Dios de que ninguna mujer fuera violada. Murió el lunes de Pascua. -Santa María Egipcíaca, la penitente, s. V. En Palestina, santa María Egipcíaca, célebre pecadora de Alejandría, que por la intercesión de la Bienaventurada Virgen se convirtió a Dios en la Ciudad Santa, y llevó una vida penitente y solitaria a la otra orilla del Jordán (s. V). (abril 1- 14- 22) llamada de Egipto, vivía en la mitad del siglo V y al principio del siglo VI. Su juventud no prometía nada bueno. Ni bien cumplió los doce años de edad, María se fue de su casa en la ciudad de Alejandría. Sin la protección de sus padres, joven e inexperta, María se dedicó a la vida viciosa. No hubo nadie quien la pudo parar en el camino de la perdición, pero tentaciones y seductores hubo muchos. Así María vivió 17 años en el pecado, hasta que el Misericordioso Señor la hizo arrepentirse. De acuerdo a las circunstancias, María acompañó al grupo de peregrinos que iban a la Tierra Santa. Sobre el barco, que llevaba a los peregrinos, María seguía pecando, tentando a los hombres. Cuando llegaron a Jerusalén ella fue con los peregrinos a la iglesia de la Resurrección. La gente, en una masa compacta, entraba a la iglesia, pero María fue parada por una mano invisible en el umbral de la iglesia. No pudo entrar por más esfuerzos que hizo. Aquí ella comprendió que el Señor no le permitía entrar al lugar santo por ser ella pecadora. Aterrorizada y muy arrepentida ella empezó a pedir a Dios perdón por sus pecados y prometía corregirse. Viendo en la entrada de la iglesia el icono de la Madre de Dios, María empezó a pedirle a la Madre de Dios que la defienda delante de Dios. Después de éste pedido ella empezó a sentir en su alma la serenidad y pudo entrar en la iglesia sin ningún impedimento. Llorando mucho al lado de la tumba del Señor ella salió de la iglesia hecha otra persona. María cumplió su promesa de cambiar su vida. Saliendo de Jerusalén, ella se fue al desierto del Jordán y ahí estuvo casi medio siglo, completamente sola ayunando y rezando. Así con los severos esfuerzos espirituales María de Egipto pudo hacer desaparecer a todos sus deseos pecaminosos e hizo que su corazón sea un limpio templo del Espíritu Santo. Staretz Zósimo, quien vivía en el monasterio de Juan el Bautista, cerca de Jordán, por la providencia de Dios, pudo encontrarse con María en el desierto cuando ella ya era anciana. Él fue sorprendido por su santidad y su don de clarividencia. Una vez él la vio durante la oración como suspendida sobre la tierra, otra vez yendo sobre el río Jordán como sobre la tierra. Despidiéndose de Zósimo, beata María le pidió que venga otra vez dentro de un año para que ella comulgue. Staretz regresó en el tiempo pactado y le dio la sagrada comunión. Después, al año cuando regresó al desierto esperando ver a la santa, la encontró muerta. Staretz sepultó los restos de la beata María ahí mismo en el desierto con la ayuda de un león, quien con sus garras cavó la fosa para sepultar a la beata María. Ella falleció en el año 521. Así, de una gran pecadora, beata María se convirtió con la ayuda de Dios en una gran Santa y dejó un buen ejemplo de arrepentimiento. Se la recuerda el 1° de abril y el quinto domingo de la Cuaresma. Se celebra también 1 de Abril. -Beato Nicola (Mykolay) Charneckyj, obispo mártir. Vino a este mundo un 14 de diciembre del 1884 en Ucrania. Ya desde que hacía sus estudios primarios y secundarios, sintió la llamada de Dios. Por eso, apenas pudo y lo dejaron, se fue al seminario y más tarde al de Roma, para obtener el doctorado en teología. Cuando terminó sus estudios completos, se ordenó de sacerdote el dos de octubre de 1909. Volvió a su tierra natal para encargarse de la enseñanza de la filosofía y de la teología en el seminario de la diócesis. Era un alma inquieta y anhelaba la perfección. Por esta razón ingresó en 1919 en la Congregación del Santísimo Redentor. Desempeñó su trabajo de misionero entre los fieles greco-católicos en Volyn. Su celo pastoral y su entrega sin reservas al Señor, hicieron que lo nombraran obispo y visitador apostólico para los católicos ucranianos. Los soviéticos, con sus manías de ateísmo, lo expulsaron en 1939 Pero él siguió en contacto con sus fieles como pudo. En 1945, todos los obispos greco-católicos fueron arrestados. Encima que se hace el bien a la gente, se les encarcela. Los sometieron a torturas increíbles, sobre todo de tipo psicológico. Y sin haber hecho nada, los condenaron a cinco años de prisión en los campos de trabajo forzado en la Siberia. A él le aumentaron la pena a diez, porque decían que era un espía del Vaticano. Desde los años 1945 a 1956 fue de cárcel en cárcel. Todo lo aguantó por amor a Dios. Su salud se iba resquebrajando. Ya moribundo, lo enviaron a Lviv el 2 de abril de 1959 a la edad de 75 años. Su muerte, dicen todos los que lo han conocido, fue debida a tantas horas de tortura. Por eso se le considera un mártir de la fe. Mucha gente va a rezar a su tumba. -San Nicecio, obispo de Lyón. (†573) En Lyon, en la Galia, san Nicecio, obispo, que se distinguió por su dedicación a los pobres y su benignidad para con los sencillos, estableciendo en esta Iglesia la norma de cantar salmos. Era tío abuelo de San Gregorio de Tours, descendía de una familia de Borgoña y había sido destinado al servicio de la Iglesia desde muy joven. Después de su ordenación sacerdotal, siguió viviendo con su madre, que era viuda, obedeciéndola con la sencillez del último de los criados. Nicecio tenía en tan alta estima la instrucción, que insistía en que todos los niños nacidos en sus posesiones aprendiesen a leer y a recitar los salmos; ello no le impedía ayudar personalmente a sus criados y servidores en el trabajo manual para cumplir con el precepto apostólico y tener algo que dar a los pobres. Cuando San Sacerdote, obispo de Lyon, se hallaba en París en su lecho de muerte, el rey Childeberto fue a visitarle y le rogó que nombrase a su sucesor. El anciano prelado nombró a su sobrino Nicecio, quien fue poco después consagrado obispo Era un hombre de vida irreprochable, que combatía con todas sus fuerzas las conversaciones ligeras y poco caritativas, predicando contra ellas siempre que podía. Sus poderes de exorcista le ganaron gran fama. Durante su episcopado, que duró casi veinte años, San Nicecio resucitó y mejoró el canto en las iglesias de su diócesis. San Gregorio de Tours cuenta muchos milagros obrados en su tumba. (†573). -Santa Teodora o Teodosia de Cesarea, mártir. Es famosa en la Iglesia oriental, pasión de santa Teodora, virgen, natural de Tiro, que en la misma persecución citada, por haber saludado a los confesores de la fe que estaban de pie ante el tribunal, rogándoles felicitar a los mártires y pedirles que se acordasen de ella delante del Señor. fue detenida por los soldados y llevada al mismo prefecto Urbano, y por orden de éste fue torturada con acerbos tormentos, le descarnaron los costados y los pechos hasta las entrañas y arrojada finalmente al mar. Tenía sólo dieciocho.(†307). -San Víctor, Obispo. En Capua, de la Campania, san Víctor, obispo, conspicuo por su erudición y su santidad (†554). -San Urbano, obispo de Langres. Francia †374. Durante el período de persecución de la iglesia, Urbano se escondió durante un tiempo en un viñedo. Allí se convirtió y luego le ayudó en su ministerio encubierto. Debido a su trabajo, con las zonas urbanas y la devoción a la Santa Sangre, desarrolló gran afecto a todas las personas de la industria del vino. Murió c 390 por causas naturales. -Beato Leopoldo de Gaiche, religioso presbítero. Sacerdote de la Primera Orden. Beato Leopoldo, bautizado con el nombre de Giovanni, nació en Gaiche, Perusa, el 30 de octubre de 1732 y murió en Monteluco de Espoleto el 2 de abril de 1815. Sus padres, José Croci y Antonia María Giorgi, eran campesinos acomodados que educaron a su hijo en la vida cristiana con sencillez y profundidad. Deseoso de consagrarse a Dios, escogió la Orden de los Hermanos Menores y vistió el hábito el 19 de marzo de 1751 en el convento de San Bartolomé de Civitola. De 1752 a 1757 se dedicó al estudio de literatura, filosofía y teología. Ordenado sacerdote el 5 de marzo de 1757, enseñó filosofía y teología con gran provecho de los estudiantes. Su constante amor al saber se aprecia por sus manuscritos. El campo de acción a que el Beato Leopoldo ligó principalmente su nombre fue la predicación, a la cual se sentía más atraído por sus excelentes cualidades de orador. Se distinguió sobre todo en los cursos de misiones, que duraban por lo menos 15 días, con 3 o 4 sermones diarios, siguiendo el método de San Leonardo de Puerto Mauricio, cuyo reglamento para las Misiones llevaba siempre consigo y daba a leer al grupo de misioneros que él dirigía. Viajaba siempre a pie. En todas sus misiones eran característicos los "despertadores", que tenían como misión despertar a los que vivían en pecado. Después de una incisiva predicación, a menudo se flagelaba las espaldas. Durante las misiones predicadas por él se hacían dos procesiones, una penitencial en la cual participaban todos con los pies descalzos y coronas de espinas en la cabeza, y la otra de la Virgen, en la cual intervenían especialmente mujeres y muchachas vestidas de blanco. En 47 años de ininterrumpido apostolado, según un pequeño "Diario de predicaciones", tuvo 30 cursos de Misiones, de 15 días de duración, predicando varias veces al día, 40 cuaresmas, 14 cursos de adviento, 94 cursos de ejercicios espirituales, muchas otras predicaciones aisladas en variados lugares y circunstancias. Donde predicaba, inculcaba la devoción a la Pasión y muerte de Jesús, por lo cual al terminar las misiones erigía el Via-crucis (erigió 73). levantaba cruces conmemorativas sobre los montes y en las llanuras. Los frutos recogidos de esta intensa predicación fueron copiosísimos. Dentro de la Orden de los Hermanos Menores Fray Leopoldo desempeñó importantes oficios: fue guardián, custodio de Provincia y Ministro provincial de la Umbría. San Leonardo de Puerto Mauricio al morir dejó su espiritualidad a otro gigante de los Retiros, el beato Leopoldo de Gaiche, que en 47 años de predicación, respaldados con una penitencia implacable, evangeliza la Umbría y el Lacio y lo fortalece y defiende contra los errores, oponiéndose con su palabra poderosa a la corrupción de las costumbres. Tiene el dolor de ver suprimido su querido convento de Monteluco, transformado por él en Retiro modelo. Al caer el gobierno napoleónico, Leopoldo pudo retornar a su retiro, pero gozó poco de la paz del retorno: ya enfermo y sin fuerzas por la ancianidad, murió el 2 de abril de 1815, con llanto general de las gentes de Espoleto. Tenía 83 años. Fue beatificado por León XIII el 12 de marzo de 1893. -Beato Francisco Coll y Guitart. † 1875. El Fundador de la Anunciata, dominico, misionero y fundador de las Dominicas de la Anunciata, nació en Gombrén pueblecito de la provincia de Gerona (España) y diócesis de Vic (Barcelona), el 18 de mayo de 1812. Fue el último de once hermanos de una sencilla y cristiana familia. Desde sus primeros años dios muestras del misionero que llevaba dentro. A los diez años ingresó en el seminario de Vic y a los 18, (1830), en el convento de los Dominicos de Gerona. Aunque poco tiempo pudo permanecer en él porque la Ley de exclaustración de religiosos promulgada por el gobierno español (1835) le obligó a abandonar el convento cuando todavía era diácono, había asimilado tan profundamente el ideal dominicano que pudo vivir fiel a él durante cuarenta años como religioso exclautrado. En 1836, "con el título de pobreza" propio de los religiosos fue ordenado presbítero en Solsona, no sin riesgo de su vida. Llegó a ser uno de los misioneros populares con mayor poder de convocatoria en tierras de Cataluña, por lo que no es de extrañar que San Antonio María Claret le asociase a su Hermandad Apostólica y obtuviese de Pío IX el título de misionero apostólico (1848). Gran apóstol del Rosario e infatigable misionero, durante más de treinta años recorrió pueblos y ciudades de Cataluña, renovando la experiencia de la predicación itinerante propia de Santo Domingo y su Orden. Culminación de su empeño misionero y su vocación dominicana fue la fundación de la Anunciata. Se le puede considerar como un restaurador de la vida dominicana en Cataluña. Aparte de la fundación, desde 1850 fue director de la Tercera Orden de Cataluña y desde 1859 del convento de las Beatas Dominicas de Vic. Para fomentar la devoción popular compuso dos obritas "La hermana Rosa y Escala del cielo o Santo Rosario". Y para orientar a sus religiosas, entre otros escritos, el libro titulado "Regla o forma de vivir delas Hermanas de la Tercera Orden de Santo Domingo de Guzmán (1863). Su vida fue un testimonio de fidelidad al Evangelio y al carisma dominicano a través de graves dificultades y penosas pruebas. Ciego y apoplético durante cinco años encontraba su consuelo en la oración. Solía decir entonces: "El Rosario me sirve de libro y de todo". Murió en Vic el 2 de abril de 1875. El Papa Juan Pablo II lo beatificó el 29 de abril de 1979. Se celebra también el 19 de Mayo. -Beata María de San José (Laura) Alvarado, virgen y fundadora. En Maracay, en Venezuela, que fundó las Agustinas Recoletas del Sagrado Corazón, siempre solícita en su caridad a favor de las jóvenes huérfanas, de los ancianos y pobres abandonados (†1967). Primera Beata de Venezuela, se celebra:7 de mayo - 2 de abril. Madre María de San José. Hija de Clemente Alvarado y Margarita Cardozo, nació en Choroní, un pueblo del Estado Aragua, en Venezuela, el 25 de Abril de 1875. Desde su infancia llevó una vida cristiana ejemplar. A los cinco años de edad se trasladó con su familia a vivir en la ciudad de Maracay, capital del mismo Estado. A los trece, se consagró al Señor cuando en su Primera Comunión el 8 de Diciembre de 1988, día de la Inmaculada Concepción de María Santísima, le hace su voto de virginidad. De aquí y hasta su muerte vivirá sólo para El, en pobreza y humilde sencillez. En 1892, a los diecisiete años, le impusieron el santo escapulario de la Virgen del Carmen. Luego en 1893, el sacerdote Justo Vicente López Aveledo fundó la Sociedad de las Hijas de María y Laura pasa a formar parte de ella, renovando así sus primeros votos de virginidad perpetua, también un día 8 de Diciembre. De los 18 años en adelante, asesorada por su director espiritual el Pbro. López Acevedo, comenzó a dedicarse al servicio de los más pobres. El mismo Pbro. en 1893, fundó el Hospital San José, el primero de Maracay, en beneficio de la clase desposeída y allí comenzó su labor. Próxima a cumplir sus 24 años, Laura recibió del padre López la dirección y administración del hospital. Fundó igualmente el padre López la congregación religiosa de las Agustinas Recoletas en Venezuela entrando a formar parte de ella y a cuya cabeza ingresa Laura Evangelista en 1903 como Superiora de la comunidad, desde entonces se le llamó Madre María de San José. Muchas fueron las obras hechas por esta congregación en el país, dirigidas por la Madre María de San José, desde orfelinatos hasta asilos de mendigos, casas maternas, hospitales, escuelas, albergues, y otras. Después de una fructífera vida de sacrificio, caridad y ferviente amor por Jesús Eucaristía, muere santamente la Madre María en Maracay el 2 de Abril de 1967, a los 92 años de edad. Sus exequias se efectuaron con emotivas honras fúnebres, luego de permanecer sus restos tres días en capilla ardiente. Hoy, reposan en la Capilla de las Hermanas Agustinas del Hogar "Inmaculada Concepción" de Maracay donde transcurrió la mayor parte de su vida. El proceso de su Beatificación comenzó en 1978. En 1982, ocurre la curación de la hermana Teresa Silva inválida por penosa enfermedad a quien la Madre le había profetizado su curación años antes. Este milagro, obtenido de la misma Madre, fue aprobado por decreto papal de Juan Pablo II en 1993. En 1994, es trasladado su cuerpo incorrupto al sarcófago de cristal para la veneración de sus hijas espirituales y fieles. El día 7 de Mayo de 1995 se realizó la ceremonia de su Beatificación. Los venezolanos nos sentimos realmente orgullosos de nuestra primera Beata: María de San José y oramos por su pronta Canonización. -Beato Juancito Costa, Pastor y Mártir. El beato Juancito, llamado también Juancito, se venera en Volpedo en la provincia de Alejandría; según algunos había nacido en Tortona. Fue un joven pastor, asesinado por judíos por odio a la fe de Cristo, el 2 de abril de 1468. Sus reliquias se dividieron. La cabeza permanece en Volpedo y el cuerpo fue llevado a Tortona, pero en 1820 fueron reunidos, y actualmente se encuentran en Volpedo. El 19 de agosto de 1920 se hizo un reconocimiento canónico de las reliquias; su culto está en vigor desde el siglo XV, y fue autorizado por el obispo de Tortona en el siglo subsiguiente. En Volpedo la fiesta del beato se celebra en su fecha tradicional del 2 de abril, pero también el lunes después del segundo domingo después de Pascua. -Siervo de Dios, Juan Pablo II, Papa 264.(n. Wadowice, Polonia, 18 de mayo de 1920 - † Ciudad del Vaticano, 2 de abril de 2005) (latín: Ioannes Paulus PP. II). Papa de la Iglesia Católica, Monarca y Soberano de la Ciudad del Vaticano entre 1978 y 2005, tras haber sido Obispo auxiliar (desde 1958) y Arzobispo de Cracovia (desde 1962). Su nombre de nacimiento era Karol Józef Wojtyla ['ka??l 'juzef v?i?'t?wa]. Fue el primer Papa no italiano desde Adriano VI en 1522. Su pontificado de 26 años ha sido el tercero más largo en la historia de la Iglesia Católica, después del de San Pedro (se cree que entre 34 y 37 años) y el de Pío IX (31 años). El 13 de mayo de 1981, cuando estaba saludando a los fieles en la Plaza de San Pedro, sufrió un atentado perpetrado por Mehmet Ali Agca, quien le disparó a escasa distancia desde la multitud. El atentado estuvo a punto de costarle la vida; permaneció en el hospital, al que tuvo que retornar por una infección postoperatoria. Respecto del atentado, en referencia al 13 de mayo en que se perpetró, día de la primera aparición de la Virgen María en Fátima, empezó a comentar algunos días más tarde: "Una mano disparó y otra guió la trayectoria de la bala", refiriéndose a la virgen María, de la cual era muy ferviente. En la visita que el Papa hizo en diciembre de 1983 a Agca, lo perdonó públicamente. Su estado de salud empeoró en los primeros meses de 2005, cuando tuvo que ser hospitalizado en el Hospital Gemelli (Roma) debido a un síndrome de dificultad respiratoria. Aunque se le realizó una traqueotomía a mediados de marzo, hacia finales del mismo mes su estado se agravó y entre el 31 de marzo y el 1 de abril sufrió una septicemia por complicación de una infección de vías urinarias. Falleció el día 2 de abril a las 21.37 horas (hora del Vaticano), siendo Joseph Ratzinger (Benedicto XVI) su sucesor. |




