

-Santa Aldegundis o Aldegunda, virgen, de la familia real de Turingia y fundadora
del monasterio de Maubeuge, en el Hainaut, 689. Santa Aldegunda nació en Hainaut,
de familia ilustre y vinculada con la casa de Francia; empero, sus virtudes
la han hecho más célebre que su nacimiento. Rechazó la mano de un príncipe de
Inglaterra para seguir a Jesús en la soledad. Allí Jesús, para festejar las bodas
de su casta esposa, cambió en vino el agua que ella había tocado, y ordenó a
su ángel custodio que la consolara en sus aflicciones. ¿Dónde encontrar sobre
la tierra un esposo de tanto poder y de tanta generosidad como el divino Salvador?
Adhiérete, pues, a Él, con vínculos indisolubles, Santa Aldegunda murió a fines
del siglo VII. Esta santa deja la corte para ir al desierto; las delicias,
para vivir en la austeridad; la fortuna de un gran príncipe, para seguir a Jesucristo
en la pobreza. Desde hace mucho tiempo Jesús te llama, ¿cuándo lo escucharás?
¡Esta santa supera todos los obstáculos, y a ti la más pequeña dificultad
te desalienta! Por más fuertes que sean las cadenas que te atan, fácilmente las
romperás si amas a Jesús, y si temes al infierno. -Icono de la Madre de Dios "Tinos". Este venerable icono de la Anunciación fue descubierto en las ruinas de la antigua iglesia de San Juan Bautista el 30 de enero de 1823. Un hombre mayor, Michael Polyzoes, tuvo un sueño poco antes de la fiesta de la Anunciación en el 1821, en el cual la Madre de Dios se le apareció a el con ropa blanca y brillante. Ella le mandó cavar en el campo de Anthony Doxaras fuera de la ciudad, en donde él encontraría su icono. Ella también le dijo que construyera una iglesia en el sitio. La reina del cielo también prometió ayudarle a lograr estas tareas. -San Barsimeo, obispo de Edesa, donde convirtió a muchos gentiles; murió mártir bajo Trajano. En este día leemos en el Martirologio Romano: "En Edesa de Siria, la con memoración de San Barsimeo, Obispo, el cual, después de haber convertido a muchos gentiles a la fe y de haberles enviado por delante a recibir la corona de los mártires, les siguió con la palma del martirio, bajo el Emperador Trajano". Alhan Butler nos dice en su corto artículo, que Barsimeo fue el tercer obispo de Edesa, después de San Tadeo, quien había sido uno de los setenta y dos discípulos del Señor. El mismo autor añade que el martirio tuvo lugar en Edesa, bajo el gobierno de Lisias, cuando Trajano cruzó el Eufrates y conquistó la Mesopotamia, en 114. Ruhens Duval, en un estudio sobre las actas sirias de Sharhil y Barsamja, publicado en el Journal Asiatique de 1889, ha de mostrado que todos estos datos son falsos. En el artículo se prueba que las susodichas "actas", pretenden ser una recopilación de los documentos más auténticos, pero están plagadas de anacronismos contradictorios. Así por ejemplo, unos datos se refieren a los años 106 y 112, durante el reinado de Trajano, a quien se menciona expresamente; otros, en cambio, están relacionados con el pontificado del Papa Fabián (250), del que también se habla. Además, según las "actas", aunque Barsamja fue sentenciado a muerte, no fue ejecuta o y sucedió a Paluto. Ahora bien, dicho obispo, que había sido consagrado por Serapión hacia el año 209, ciertamente no vivió en el siglo II. Duval demuestra, por otra parte, que las actas de San Barsimeo o Barsamja se basan en las actas de San Abid, un mártir del siglo IV y que, por consiguiente, no es imposible que sean puramente imaginarias. -Santa Batilde o Bertila, reina. Patrona de los niños, los enfermos y las viudas. Nació en el año 634 y murió en Chelles, Francia, tiene un origen anglosajón. Cuando era una niña la raptaron unos corsarios para venderla como esclava al alcalde de Erkinoald. Todo en la vida, visto bajo el prisma o la óptica cristiana, tiene una dimensión positiva. Resulta que cuando Clovaldo II, hijo de Dagoberto, creció, se enamoró de ella. Con este enlace matrimonial, se convirtió en reina. Tuvo tres hijos con los que vivía muy feliz. Pero la felicidad viene siempre acompañada de alguna pena. Su marido se volvió loco y murió de esta enfermedad a los 23 años. Batilda se convirtió por ley en la regente. Sin embargo, a pesar de las preocupaciones que le trajo la política, nunca abandonó la obra educativa de sus hijos. En este trabajo supo asesorarse por obispos de gran prestigio. Entre las muchas cosas que hizo en su regencia, una de ellas fue la de suprimir la esclavitud y su comercio, dictaminó leyes contra la simonía, equilibró los impuestos y, por supuesto, favoreció la vida cultural y espiritual de los monasterios. Sus penas, aún más, le vinieron desde dentro del palacio. Había intrigas con las que intentaban apoderarse de otras regiones para anexionarlas al reino de Neustria. La reina no se vio libre de estas argucias palaciegas. Llegaron a encarcelarla en la abadía de Chelles. Ella, que contaba con 31 años, tuvo que pasar el resto de su vida allí. No obstante, como buena cristiana, perdonó a todos los que le hicieron mal y entregó cuanto pudo a los más pobres y desvalidos. -San David Galván Bermúdez, mártir, México, 1915. Nació en Guadalajara, Jalisco., el 29 de enero de 1881. Profesor del Seminario de Guadalajara. Su gran caridad para con los pobres y los trabajadores le hicieron organizar y ayudar al gremio de zapateros, oficio que ejerció al lado de su padre. Defensor de la santidad del matrimonio, ayudó a una jovencita perseguida por un militar, quien ya casado pretendía contraer matrimonio con ella. Esto acarreó al padre Galván la enemistad del teniente que, al final, se convirtió en su verdugo. El 30 de enero de 1915, por auxiliar espiritualmente a los soldados heridos en un combate efectuado en Guadalajara, fue tomado prisionero. En espera de la ejecución su compañero de prisión le comentó que no había desayunado, y el padre Galván tranquilamente le dijo: "Hoy vamos a ir a comer con Dios". Y, frente a los encargados de ejecutarlo, se señaló serenamente el pecho para recibir las balas. -San Demetrio, nuevo mártir de Sleven. El Santo nuevo mártir Demetrio nació el 9 de octubre de 1818 en Sliven, Bulgaria. Sus padres no tenían ningún niño por los primeros ocho años de su unión. Sus rezos a Dios fueron contestados, y sus hijos Esteban y Demetrio nacieron. Demetrio era el hijo más joven, y fue traído para arriba de una manera piadosa. Él no fue a la escuela, sino que él atendió a la iglesia con frecuencia y memorizaba muchos rezos y servicios. En la mañana del 30 de enero de 1841 Demetrio fue traído al lugar de la ejecución. Él pidió el perdón de los cristianos que él satisfizo, entreteniéndolos para rogar para él. Entonces lo ordenaron arrodillarse en la tierra para decapitar. El primer movimiento no separó su cabeza, y él seguía siendo inmóvil. Con el segundo movimiento, la cabeza del mártir bajó a la tierra. Los cristianos los paños empapados francaron en su sangre, y Esteban recogió algo de la tierra sangre-empapada en una caja. Seguía habiendo las reliquias santas unburiedas toda la noche. El kadi ordenó que el cuerpo fuera lanzado en el río el día siguiente, porque los musulmanes creen que los cuerpos de los que insulten a Mahoma no deben ser recibidos por la tierra. Después de que un suficiente soborno hubiera terminado, el kadi lanzó el cuerpo para enterrarse en el jardín del monasterio. San Demetrio ahora vive en el reino divino, glorificando la mayoría de la santa trinidad, el padre, el hijo, y el espíritu santo a través de todas las edades. -San Lesmes o Adelelmo, 1100. Nacido en Londun, Poitou, de una rica familia; distribuyó sus bienes entre los pobres, y tomando el vestido de uno de sus criados, se encaminó hacia Roma. Terminado su viaje, al llegar a Issoire, el B. Roberto, abad y fundador de Chaisse-Dieu, le instruyó en la vida monástica en su monasterio, donde se entregó a las más arduas penitencias. Por influencia de Constanza, mujer de Alfonso VI de Castilla, Roberto envió a Lesmes a España, fijando su residencia en Burgos y fundando allí el monasterio benedictino de San Juan Evangelista, donde se consagró a la recepción de los peregrinos de Santiago y al cuidado de los enfermos. La ciudad de Burgos le considera como su patrón. Nacido en Pitou, de una familia rica, distribuyó sus bienes entre los pobres y tomando el vestido de uno de sus criados se fue a Roma. Así se hizo monje con el Beato Roberto, abad del monasterio de la Casa de Dios. Después de haberse sometido a las más arduas penitencias, Roberto lo envió a España y fijando su residencia en Burgos fundó allí el monasterio benedictino de San Juan Evangelista, donde se consagró a la atención de los peregrinos de Santiago y al cuidado de los enfermos. Murió en 1100. -Santa Jacinta de Mariscotti, virgen. Etimológicamente significa "flor y piedra preciosa". Viene de la lengua griega. Esta chica nació en Vignarello, cerca de Viterboi en 1585, y murió el 30 de enero de 1640. Primeramente se llamó Clara y después se puso Jacinta. Sufrió en su vida dos conversiones que la marcaron para siempre. Antes de entrar en el convento, se vanagloriaba de su belleza y de su gusto por las fiestas y de montárselo bien. Vivía como si no tuviera fe. La realidad de hoy en día. Le pasa igual a mucha gente. Dios la esperaba en todo instante. Al final, se dio cuenta de que así no podía ser feliz. Pensaba en su hermana que era ya monja franciscana. Y esta idea le atraía cada vez más y con mayor intensidad. A la edad de 20 años, quería casarse con el Marqués Cassizucchi, pero dejó este compromiso para su otra hermana. Se fue al convento, pero daba mal ejemplo a las otras monjas. Entonces se escapó por un tiempo hasta que volvió para quedarse. Cayó enferma. Su habitación parecía un pequeño palacete con joyas y todo tipo de vestidos. El confesor le dijo que lo dejara todo. Este consejo lo siguió a rajatabla. Y fue entonces cuando, de verdad, sintió la vida religiosa tratando bien a sus hermanas religiosas, desviviéndose por los pobres y creando grupos de fraternidad en Viterbo. -Santa Martina, virgen y mártir, Roma, s. III. Hija de un cónsul muy popular en la ciudad eterna, vivió en el siglo III. Siendo niña quedó huérfana. Entonces decidió repartir sus bienes y dedicarse a hacer vida de oración y penitencia, y a socorrer a los necesitados. Acusada de ser cristiana, quisieron obligarla a ofrecer sacrificios a los dioses paganos, pero ante la obstinada firmeza demostrada fue decapitada el año 228. Fue enterrada en un templo dedicado a Marte, en cuyo lugar el año 667, el papa Domo le dedicó una basílica que lleva su nombre. La historia de esta joven santa comienza por su tumba, 1400 años después de su martirio; es decir, cuando en 1634 el activísimo Urbano VIII, empeñado en lo espiritual en la contrarreforma católica, y en lo material en la restauración de famosas iglesias romanas, descubrió las reliquias de la mártir, les propuso a los romanos la devoción a Santa Martina y fijó la celebración para el 30 de enero. El mismo compuso el elogio con el himno: "Martinae celebri plaudite nomini, Cives Romulci, plaudite gloriae", que era una invitación a honrar a la santa en la vida inmaculada, en la caridad ejemplar y en el valiente testimonio que demostró a Cristo con su martirio. -Santos mártires de Ostia, Crisa e Hipólito de Roma, 269. El Hiero mártir Hipólito, y los mártires Censorino, Sabino, Crisa la virgen y otros veinte sufrieron el martirio en el año doscientos sesenta y nueve. La virgen Crisa fue arrestada y llevada a interrogación. Ella se confesó airosamente a un cristiano y fue sujetada a la tortura. Después de que pasó horribles tormentos, la ahogaran en el mar. Con Santa Crisa sufrieron los mártires Ares, Félix, Máximo, Herculiano, Venerio, Stiracio, Mennas, Commodo, Hermes, Mauro, Eusebio, Rustico, Monagrio, Amandino, Olympo, Chipre, Teodoro el Tribuno, Máximo el Presbítero, Archelao el diácono, y Ciriaco el obispo. -San Pedro I, rey de Bulgaria, 970. San Pedro, rey de Bulgaria, era el hijo del militante príncipe búlgaro Simeón. San Pedro se distinguía por su piedad cristiana, y a menudo visitaba a San Juan de Rila (de agosto dieciocho, y de octubre diecinueve), pidiendo sus rezos, dirección espiritual y consejo. El rey Pedro concluyó la paz con Bizantino en los términos ventajosos para Bulgaria. Él también ganó el reconocimiento del patriarca de Constantinopla para la autonomía de la iglesia búlgara, y la afirmación de un trono patriarcal en Bulgaria, beneficiando toda la iglesia búlgara. San Pedro ayudó a la extirpación de la herejía de Bogomil en sus tierras. Él murió en el año novecientos sesenta y siete (967), a la edad de cincuenta y seis años. -Sinoxis de los profesores y errares ecuménicos: Basilio el grande, Gregorio el teólogo y Juan Crisóstomo. Synaxis de los tres Errares: Basilio el grande, Gregorio el teólogo y Juan Crisóstomo: Durante el undécimo siglo, los conflictos rabiaron en Constantinopla sobre el cual estaban los tres errares más grandes. Algunas honraron a San Basilio el Grande (enero 1), otros a San Gregorio el teólogo (de enero 25), mientras que un tercer grupo exaltaba San Juan Crisóstomo (de noviembre 13). La disensión entre cristianos aumentó. Algunos se llamaron Basilianos, otros se refirieron como Gregorianos, y a otros como Jonitos. Por la voluntad de Dios, los tres errares se le aparecían a San Juan el obispo de Euchaita (de junio 14) en el año 1084, y dijeron que eran iguales ante Dios. "No hay divisiones entre nosotros, y ninguna oposición a una otra". Pidieron que los conflictos debieran parar, su común conmemoración se celebra en un solo día. El obispo Juan eligió el día 30 de enero para su fiesta común, así terminando la controversia y restaurando la paz. -San Teodoro, nuevo mártir. El Santo nuevo mártir Teodoro nació en la ciudad de Melitene, en donde se casó y crió a niños en piedad ortodoxa. Él renunció a Cristo y aceptó la religión musulmana, pero pronto se arrepintió de su pecado, izquierdo su familia y fue a Mt. Athos. Pero igual San Teodoro se sintió profundamente mal por su negación de Cristo. El señor bendijo al santo para confesar la fe ortodoxa antes de que un juez musulmán en el año 1784. El juez enfurecido dio órdenes para torturar ferozmente al santo mártir, y después lo estrangularon con una cuerda y lo echaron en el mar. Los cristianos enterraron el cuerpo del Santo mártir Teodoro en la iglesia de San Juan el precursor. -Santos Teófilo y Juan, soldados mártires, Cipro, 792. El Santo nuevo mártir Teófilo y fue criado en Constantinopla. Él era comandante de los ejércitos griegos y de un senador. Durante una época de guerra con los enemigos del imperio bizantino, San Teófilo fue tomado a cautivación. Los árabes le exigieron renunciar a Cristo, pero él seguía siendo fiel a la ortodoxia. San Teófilo fue encarcelado en Chipre, en donde pasó cuatro años, después lo decapitaron en el año 784. -San Zeno el más rápido, de las Cuevas de Kiev. San Zeno el más rápido y el amante del trabajo de las cuevas lejanas de Kiev vivió en el catorceno siglo. En la tercera Oda del Canon a los monjes de las cuevas lejanas, lo describen como "resplandor en el ayuno." Su memoria también se celebra el ventiocho de agosto y el segundo domingo del grande prestado. -San Zeno, ermitaño de Antioch y discípulo de San Basilio el grande. San Zeno, el discípulo de San Basilio el grande, nació en la ciudad de Pontus en una familia rica. Él sirvió en la corte del emperador Valenes (364-378), entre los soldados que fueron enviados para entregar los decretos imperiales. Después de la muerte de Valenes, San Zeno dejó el mundo y se fue a una cueva cerca de la ciudad de Antioch. Por cuarenta años vivió en esta cueva, y vivió una vida austera en completa soledad, limpiando su alma, y meditando con Dios. San Zeno iba a la iglesia todos los domingos y recibía los sagrados misterios de Cristo. En su cueva no tenía ni cama, ni chimenea, ni lámpara. El asceta usó los viejos trapos, y comió solamente el pan y el agua, por lo cual tuvo que hacer un viaje aburrido en la ciudad al pozo. San Zeno estaba particularmente encariñado con los santos libros, que los prestó a aquellos que vinieron a él para consejos espirituales. Con la humildad profunda del bendito ascéta, lleno de regalos de tolerancia, se consideró padre del Espíritu. San Zeno murió al principio del quinto siglo. -Beata Carmela García Moyon, mártir, España, 1937. Carmen María Ana García Moyon, fiel laica de la arquidiócesis de Valencia, nació en Nantes, en Francia, el 13 de septiembre de 1888. Entonces se fue a España, era enseñada y convencida de la doctrina cristiana. Tras la explosión de la guerra civil y de la fiera persecución religiosa que cruzaron España, Carmen fue y defendió su sangre y donó su vida para defender su fe a Cristo el 30 enero de 1937 al torrente, cerca de Valencia: era violentada por su fe y aún viva quemada. El 11 de marzo de 2001 el Papa Juan Pablo II elevó a la Gloria de los altares a 233 víctimas de la misma persecución, entre las cuales el alma bendita de Carmela García Moyon, que bien se celebra el aniversario de su martirio. -Beato Colombo Marmion, benedictino, Bélgica, 1923. Nació en Dublín, el 1 de abril de 1858, de padre irlandés (William Marmion) y de madre francesa (Herminie Cordier). Tres de sus hermanas se consagraron a Dios en la congregación de Hermanas de la Misericordia. Ingresó en el seminario diocesano de Dublín al cumplir 16 años y terminó brillantemente sus estudios de teología en el Colegio de "Propaganda Fide" en Roma. Se ordenó sacerdote el 16 de junio de 1881. Soñaba con llegar a ser monje misionero en Australia, pero lo cautivó la atmósfera litúrgica de la nueva abadía de Maredsous en Bélgica (fundada en 1872), adonde fue para visitar a un compañero de estudios, antes de regresar a Irlanda, en 1881. Quiso entrar en este monasterio, pero su obispo le pidió que esperase, y lo nombró vicario en Dundrum y, luego, profesor en el seminario mayor de Clonliffe (1882-1886). Cuando murió, víctima de una epidemia de gripe, el 30 de enero de 1923, muchos de sus contemporáneos lo tenían por santo, como lo confirmó dom Thibaut en la biografía de dom Marmion que publicó en 1928. Además, sus libros fueron muy leídos y se tradujeron a más de trece idiomas. Para toda una generación de católicos, y más especialmente de sacerdotes, religiosos y religiosas, dom Columba Marmion ha sido un maestro de vida espiritual. -Beato Francisco Taylor, mártir, Irlanda, 1621. Nació en el 1550 en Dublín, Irlanda. Francisco Taylor (Proinsias Tàilliùr), laico irlandés de la diócesis de Dublino, padre de familia, estuvo en la cárcel durante siete años por ser católico. Finalmente abrumado del sufrimiento y de su edad muy avanzada, murió bajo el reinado de Santiago el 30 de enero de 1621, Fue beatificado por su Santidad el papa Juan Pablo II el 27 de septiembre de 1992. -Beato Sebastián Valfre, sacerdote, 710. Sebastián Valfré nació en Verduno del Piamonte, en 1629. Sus padres eran pobres y la familia numerosa. Desde su niñez decidió ser sacerdote, y trabajó para pagarse todos sus estudios, copiando libros. Se cuenta que al partir del hogar, lo único que sus padres pudieron darle fue un tonel de vino. Sebastián ingresó en la Congregación de los Padres del Oratorio, en Turín, el día de la fiesta de San Felipe, en 1651. Un año después, fue ordenado sacerdote y cantó su primera misa en Verduno para consuelo de sus padres. Desde el primer momento, se entregó con toda el alma al cumplimiento de sus deberes sacerdotales. Un hecho notable fue que desde el arribo del beato, el Oratorio de Turín, que hasta entonces había estado en decadencia por muchas dificultades, empezó a prosperar y a atraer al pueblo. El primer cargo de Sebastián fue el de prefecto del "Pequeño Oratorio", es decir una cofradía de laicos que se reunían para los ejercicios de piedad. El beato desempeñó durante muchos años el cargo con gran fruto y su extraordinario don de entusiasmar a los jóvenes parece haberle ganado el puesto de maestro de novicios. En 1661, habiendo cumplido la edad canónica de cuarenta años, fue elegido superior, contra su voluntad. Se dice que su gobierno fue una imitación perfecta del de San Felipe, tanto por el cuidado de la observancia hasta en los menores detalles, como por la gran bondad de Sebastián con los enfermos, para los que nada le parecía demasiado bueno. Dios le llamó a Sí, a los ochenta y un años de edad, el 30 de enero de 1710. Fue beatificado en 1834. -Beato Segismundo Pisarski, sacerdote y mártir, Alemania, 1943. Zygmunt Pisarski nace en Krasnystaw, cerca de Lubelskie en Polonia, el 24 de abril de 1902. Clérigo pedido para la arquidiócesis de Lublin, él era sacerdote de la parroquia de Gdeszyn. Aquí fue asesinado a balasos, en presionados de la parroquia, durante la persecución nazista en orden por no haber abjurado su fe cristiana. Era el 30 de enero de 1943. El 13 de de junio 1999 el Papa Juan Pablo II elevó a los honores de los altares a 108 víctimas de la misma persecución nazista, entre las cuales el alma bendita de Sigismondo Pisarski, que ahora se celebra el aniversario de su martirio. -Nuestra Señora de la Rosa. -San Alejandro, obispo oriental, muerto en la persecución de Decio, 251. -San Amnicado, monje. -San Armentario, obispo de Pavía, 730. -San Basilio, jerarca. -San Barsés o Barsén, obispo, que, relegado a Edesa por el emperador arriano Valente, murió allí en olor de santidad, 379. -Santa Crisa, virgen y mártir, Roma. -Santos Feliciano, Filapiano o Filipinas y ciento veinticuatro más, mártires de África. -San Gerardo, hermano de San Bernardo, Clervaux, s. XII. -San Gervadio, obispo. -San Glastiano o Maglastiano, obispo, m. 830. -San Gregorio, jerarca. -Santa Habrilia, virgen, que vivió en un monasterio cerca del lago de Constancia, s. VII. -San Hipólito, mártir, Antioquía, s. III. -San Juan, jerarca. -San Matías, ob. de Jerusalén, s. II. -San Muziano María Wiaux, religioso, Bélgica, 1917. -San Pablo Ho Hyob, mártir. Seúl, Corea del Sur, 1796 - 30 de enero de 1840. Canonizado por el Papa Juan pablo II el 6 de mayo de 1984. -San Peregrino, obispo de Triocala. -Santa Sabina, matrona, Milán, 311. -Santa Serena, virgen. -Santos Teodoro y Teófanes, monjes basilios de Constantinopla, desterrados por defender el culto de las imágenes contra León el Armenio. -Santa Tiatilde, abadesa. -Santo Tomás Khuong, sacerdote, mártir del Tonchino, Vietnam, 1860. -Santa Tudy, Tudclyd o Tybei, virgen de Gales. -Beato Alano, confesor. -Beato Sifrido, monje. |




