

-Miércoles de Ceniza. Este día abre una estación espiritual particularmente relevante
para todo cristiano que quiera prepararse dignamente para la preparación del
misterio pascual, o sea, el recuerdo de la Pasión, Muerte y Resurrección del
Señor. Este tiempo vigoroso del Año Litúrgico se caracteriza por el mensaje bíblico
que puede ser resumido en una sola palabra: "matanoeiete", es decir "Convertíos".
Este imperativo es propuesto a la mente de los fieles mediante el rito
austero de la imposición de ceniza, el cual, con las palabras "Convertíos y creed
en el Evangelio" y con la expresión "Acuérdate que eres polvo y al polvo volverás",
invita a todos a reflexionar acerca del deber de la conversión, recordando
la inexorable caducidad y efímera fragilidad de la vida humana, sujeta a la
muerte. La sugestiva ceremonia de la Ceniza eleva nuestras mentes a la realidad
eterna que no pasa jamás, a Dios; principio y fin, alfa y omega de nuestra existencia.
La conversión no es, en efecto, sino un volver a Dios, valorando las
realidades terrenales bajo la luz indefectible de su verdad. Una valoración que
implica una conciencia cada vez más diáfana del hecho de que estamos de paso
en este fatigoso itinerario sobre la tierra, y que nos impulsa y estimula a trabajar
hasta el final, a fin de que el Reino de Dios se instaure dentro de nosotros
y triunfe su justicia. Sinónimo de "conversión" es así mismo la palabra "penitencia"...
Penitencia como cambio de mentalidad. Penitencia como expresión de
libre y positivo esfuerzo en el seguimiento de Cristo. Juan Pablo II Discurso
del 16-2-1983. -Santa Eleonora o Leonor, reina de Inglaterra, nacida en el año 1222, muerta en Amesbury, el veinticinco de junio del año mil doscientos noventa y uno. Etimológicamente significa "que tiene piedad". Viene de la lengua griega. El soplo de Dios atraviesa hasta tal punto el mundo de hoy, que muchos comienzan a salir de la pasividad para entrar en una creación común. Esta joven vino al mundo en Francia. Sus padres eran Berengario IV, conde de Provenza y de Beatriz de Saboya. La madre era una ferviente cristiana y muy dada a las letras. En 1236 contrajo matrimonio en Canterbury con el rey Enrique III de Inglaterra. Con ella se marcharon muchos familiares y conocidos en busca de una mayor fortuna. Muchos llegaron a ocupar puestos importantes en la administración pública. Sin embargo, el favoritismo de Eleonora suscitó en seguida las envidias y una impopularidad grande contra la reina. La cosa se hizo tan tensa que tuvieron que encerrarla en la torre de Londres. La mala suerte no sólo caía sobre sus espaldas, sino que su marido fue hecho prisionero durante la batalla de Lewes. El soplo de Dios atravesó su alma. Por eso se fue a una abadía benedictina y se hizo religiosa en el 1276. Su santidad creció a pasos agigantados. Su fama de santidad es enorme, aunque nunca haya sido canonizada oficialmente. Todo el mundo, si embargo, le tributa el culto que merece. Murió santamente en 1291. -San Eustaquio de Antioquia, obispo, del tiempo del emperador Contando, muerto en Traianopoli, Tracia, cerca del año trescientos treinta y ocho. San Eustaquio, arzobispo de Antioquia (323-331) nació en el lado, Panfilia en el 324. Era arzobispo de Beroea (Aleppo moderno), y gozó del amor y de la estima de la gente, y a petición de su multitud a los padres del primer consejo ecuménico (325) al ver de Antioquía lo elevó. Convocado en el año 381 en Constantinopla, el segundo consejo ecuménico confirmó el símbolo ortodoxo de la fe, que San Eustaquio había defendido tan vigorosamente. La herejía aria era antemizada de nuevo. En el año 482 las reliquias de San Eustaquio fueron transferidas de Philippi a Antioquía, a la gran alegría de la gente de Antioquía, que no había dejado de honrar y de amar a su patriarca. San Eustaquio fue estimado por los grandes padres del cuarto siglo, de la albahaca el grande, Juan Crisóstomo, Atanasio de Alejandría, Epifanio de Chipre, Anastasio de Sinaí, y Jerome de Stridonia. El obispo renombrado Teodoro del historiador de la iglesia de Ciro llama a San Eustaquio un pilar de la iglesia y un hombre de piedad, de la misa estatura corporal de Atanasio de Alejandría y los otros obispos en la vanguardia de la lucha por la ortodoxia. -San Pedro Damián, Obispo y Doctor de Ostia († s. XI) Nació en Ravena y fue una de esas figuras severas que, como San Juan Bautista, surgen en las épocas de relajamiento para apartar a los hombres del error y traerles de nuevo al estrecho sendero de la virtud. Debido a la prematura muerte de sus padres, el santo fue criado por su hermano, convirtiéndose en un excelente discípulo, y más tarde en un profundo servidor de Cristo. Pedro decidió abandonar el mundo exterior y abrazar la vida religiosa en otra región, entrando al convento de Fonte Avellana, comunidad de ermitaños que gozaba de gran reputación. Allí se dedicó a la oración, lectura espiritual y estudios sagrados, viviendo con gran austeridad. Pese a su negativa, Pedro asumió la dirección de la abadía en 1043 gobernando con gran prudencia y piedad. Fundó otras cinco comunidades de ermitaños, donde fomentó entre los monjes el espíritu de retiro, caridad y humildad y además estuvo al servicio de la Iglesia, siendo nombrado Cardenal y Obispo de Ostia en 1057. San Pedro escribió varios documentos que ayudaron a mantener la observancia de la moral y de la disciplina, particularmente en lo que se refiere a los deberes de los clérigos y monjes. A pesar de su severidad, el santo sabía tratar a los pecadores con bondad e indulgencia, cuando la caridad y la prudencia lo pedían. Murió el 22 de febrero de 1072. -San Severiano, obispo de Scitópolis, en Palestina, mártir († s. V) En el año 451, se reunió en Calcedonia el Cuarto Concilio Ecuménico, contra la herejía monofisita de Eutiques que se estaba propagando rápidamente en la Iglesia oriental. Las diócesis se hallaban divididas en partidos, que en algunos casos escogían obispos rivales y rehusaban la comunión a los del partido contrario. La mayoría de los monjes de Palestina aceptaron, sin discutirla, la decisión del Concilio contra la herejía, pero hubo bastantes excepciones. El principal de los rebeldes fue Teodosio, que tenía suficientes partidarios como para expulsar a Juvenal, el obispo de Jerusalén y apoderarse de la sede. A ello añadió una sangrienta persecución en la ciudad. Teodosio se dedicó a devastar todo el país, aunque en algunos sitios encontró cristianos decididos a permanecer en la ortodoxia; entre ellos se distinguió Severiano, obispo de Escitópolis, quien recibió en premio la corona del martirio, pues los soldados se apoderaron de él, le arrastraron fuera de la ciudad y le asesinaron. El principal de los rebeldes fue Teodosio, que tenía suficientes partidarios como para expulsar a Juvenal, el obispo de Jerusalén y apoderarse de la sede. A ello añadió una sangrienta persecución en la ciudad. Teodosio se dedicó a devastar todo el país, aunque en algunos sitios encontró cristianos decididos a permanecer en la ortodoxia; entre ellos se distinguió Severiano, obispo de Escitópolis, quien recibió en premio la corona del martirio, pues los soldados se apoderaron de él, le arrastraron fuera de la ciudad y le asesinaron. -Beata María Enriqueta Dominici, virgen, Italia († 1894) La Beata María Enriqueta Dominici (en el siglo: Catalina) nació el día diez de octubre del año de mil ochocientos veintinueve en Borgo Salsasio, Camagnola (Turín, Italia) ingreso a la Congregación de Religiosas Hermanas de Santa Ana, ya hechos sus votos perpetuos, murió en olor de santidad el día veintiuno de febrero del año de mil ochocientos treinta y ocho en la ciudad de Turín, en Italia, su proceso de beatificación fue iniciado el día cuatro de abril del año de mil novecientos cuarenta y tres, la Congregación para las Causas de los Santos (CCS) le dio como número de protocolo el trescientos noventa y nueve, su Santidad el Papa Pablo VI aprobó la heroicidad de sus virtudes y la declaró digna de veneración -"Venerable"- el día primero de febrero del año de mil novecientos setenta y cinco, finalmente, aprobó el milagro atribuido por su intercesión y la declaró beata el día siete de mayo del año de mil novecientos setenta y ocho, si se obtiene un favor o gracia especial atribuida por la intercesión de la Beata Hermana María Enriqueta Dominici, por favor hacer comunicar a su Causa de beatificación: Suore di Sant'Anna, Via degli Aldobrandeschi, 100, 00163 Roma, Italia. Para tomar en cuenta: El fundador de la Congregación de las Religiosas Hermanas de Santa Ana fue Carlos Tancredo Falleti de Barolo, esposo de Julia Victorina Colbert Falleti de Barolo, ambos fundadores de la Congregación de las Hermanas Religiosas de Santa Ana. -San Pipino, duque de Brabante y jefe de palacio de los reyes de Austrásia, Francia, s. VII. Tras la muerte de Carlos Martel en 741, sus cargos de mayordomo de palacio fueron repartidos entre sus dos hijos, Carlomán, mayordomo del palacio de Austrasia, y Pipino, mayordomo del palacio de Neustria. Es el periodo en el que la decadencia de la dinastía merovingia se halla en su justo medio, cuando los jóvenes "reyes holgazanes" no tienen ya ninguna autoridad y los mayordomos de palacio son los verdaderos dirigentes del Estado. Carlomán y Pipino se reparten entonces el poder del reino franco, que gobernarán entre los dos, luchando, en primer lugar, por devolver la estabilidad a las fronteras del reino. Comienzan enseguida una reforma de la Iglesia con la ayuda del obispo Bonifacio y se realizan dos concilios: el primero en Austrasia, convocado por Carlomán en 742-743; el segundo por Pipino, en 744 en Soissons (Neustria), en el que adoptará las decisiones tomadas en el concilio de Austrasia. Esta reforma establecerá la jerarquía en el seno del clero franco, a cuya cabeza se encuentra Bonifacio (evangelizador de Germania), como dirigente de los obispos repartidos por las ciudades del reino. -Beato Pepino de Landen († 646) Atendemos a hacer el bien, no sólo delante de Dios, sino también delante de los hombres (2 Cor., 8, 21). Pepino, duque de Brabante, halló el medio para unir la piedad con las riquezas, la santidad y la humildad con las grandezas del mundo. Supo conciliar el favor del rey sin perder la amistad de Dios. Acercábase a menudo al tribunal de la penitencia, siempre con los pies desnudos y los ojos llenos de lágrimas. Sus principales consejeros fueron dos santos obispos. Gracias a sus consejos, vivió en el mundo sin dejarse seducir por sus falsas máximas ni corromperse con sus malos ejemplos. Murió en el año 646. Manera de vivir como hombre de mundo y como buen cristiano: No debemos tener miedo de disgustar a los hombres, de atraernos su desprecio y de llegar a ser objeto de sus burlas, si ello es necesario para hacer que Dios nos ame y estime. Hemos de salvarnos, cueste lo que cueste. De lo dicho, sacamos dos conclusiones: nada debemos hacer contra Dios por temor a los hombres, y nada debemos omitir de lo que pueda contribuir a su gloria, con la mira puesta en atraernos su estima y su amistad. No trabajamos para los hombres: ellos no nos recompensarán ni nos castigarán después de esta vida; Dios sólo nos puede hacer felices durante la eternidad. -Venerable Francisco Olimpio, teatino, Italia († 1639) Nació el cinco de agosto del año mil quinientos cincuenta y nueve en la ciudad de Nápoles, en Italia, ingreso en la Congregación de los Teatinos y fue ordenado sacerdote, ya hechos sus votos perpetuos, murió siendo teatino el veintiuno de febrero del año mil seiscientos treinta y nueve en la misma Ciudad de Nápoles, en Italia, a la edad de setenta y nueve años, su proceso de beatificación fue iniciado el día diecinueve de febrero del año mil seiscientos cincuenta y ocho, no sabemos exactamente cual es su número del protocolo, tampoco sabemos si la Congregación para las Causas de los Santos (CCS) le dio un número de protocolo, finalmente, la heroicidad de sus virtudes fueron aprobadas y fue declarado digno de veneración -"Venerable"- el día diez de agosto del año mil setecientos ochenta y tres, si se obtiene un favor o gracia especial atribuida por la intercesión del Venerable Siervo de Dios Teatino Francisco Olimpio, por favor hacer comunicar a su causa de beatificación: Chierici Regolari Teatini, P.zza Vidoni, 6, 00186 Roma, Italia. -San Antimo, obispo de Terni y Spoleto, Italia, s. II. Se le invoca en la región contra el granizo. -San Félix, obispo de Metz, 128. Etimológicamente significa: Del latino "Contento", emblema: Bastón Pastoral. -San Flaviano, patriarca de Antioquía y amigo de San Juan Crisóstomo. Alcanzó del emperador Teodosio el perdón para las habitantes de Antioquía, que habían destrozado las estatuas imperiales, s. IV. Patriarca de Antioquía y amigo de San Juan Crisóstomo. Alcanzó, tras numerosos ruegos, que el emperador Teodosio concediera el perdón a los habitantes de Antioquía que habían destrozado las estatuas imperiales. -Beatos Roberto Southwell y compañeros mártires. Vivo, pero mi vida es muerte constante; Muero, pero mi muerte es vida sin fin; Mi muerte-vida es una negación de mi vida-muerte Y la Vida que me espera coronará mi vida mortal. (Beato Roberto Southwell). En el día de hoy conmemora la Iglesia, a uno de los más insignes mártires de la Edad Moderna en Inglaterra, el P. Roberto Southwell, de la Compañía de Jesús; y juntamente a otros veinte que, en diferentes ocasiones, dieron su sangre por Cristo durante la terrible persecución que siguió al establecimiento del anglicanismo en la Gran Bretaña. A estos últimos se los designa como compañeros, no porque hubieran sufrido el martirio juntamente con el P. Southwell, sino porque se asociaron a él, derramando su sangre por la fe cristiana en diversos tiempos desde 1594 a 1679. -Santos Germán y Randoaldo, abades y monjes, mártires de Granfel. -San Gundelberto, obispo de Sens; dejó el obispado para llevar la vida de monje en el monasterio edificado por él en honor de la Virgen María y San Pedro, en los montes Vosgos, s. VII. -Santa Irene, virgen, hermana del papa San Dámaso, Roma, 379. -San Jorge, obispo de Amastris -Santos Lucio, Montano y sus compañeros, mártires africanos, 259. -San Maximiano, obispo de Ravena, 556. -San Paterio, obispo de Brescia, s. VII. -San Pedro Mavimeno, muerto en Damasco por los mahometanos. 743. -San Valerio (11 septiembre), s. VII. -Santos Vérulo, Secundino, Siricio, Félix, Sérvulo, Saturnino, Fortunato y siete compañeros más, asesinados en África por las vándalos, s. IV. -Santa Vitaliana, virgen de Auvernia, Francia, s. IV. -San Zacarías, patriarca de Jerusalén, que acompañó en Persia, como cautivo, el madero de la verdadera Cruz, 631. -Los setenta y nueve santos mártires muertos en Sicilia en la persecución de Diocleciano, s. IV. -Beato Didaco Pelletier, (1657-1699). -Beato Tomás Portmort, mártir, 1592. Sacerdote y misionero, conocido por el sobrenombre de "withgift", sufrió el martirio por la fe cristiana el 20 de febrero de 1592 en Saint Paul´s Churchyard, Inglaterra. En 1987 el Papa Juan Pablo II lo declaró beato junto con otros 84 mártires de Inglaterra y Gales. |





