


-San Juan Gualberto, Pasiñano (Italia), 1073. -Santos Nador y Felipe, mártires, Milán, 304. -San Mnasón o Jasón, Chipre, s. I. -San Hermágoras, mártir, de Aquileya (Italia), s. I. discípulo de San Marcos, Evangelista y primer Obispo de Aquileya, el cual en medio de los milagros que obraba sanando enfermos, y del celo de la predicación, y de la conversión de pueblos enteros, padeció muchas y muy penosas fatigas; por último murió degollado juntamente con su diácono Fortunato, alcanzando la corona del martirio. -San Paulino, mártir, Lucca (Italia), s. I. -Santos Próculo e Hilarión de Serpa ( † c. 100) Su memoria se hace el 12 de Julio en el martirologio romano; fueron naturales de Serpa. Ambos, tío y sobrino fueron testigos de la fe, cuando Trajano era emperador en Roma y Marco Aurelio gobernaba la Bétic. Ante el prefecto Máximo y hacia el año 100, fueron castigados con tormentos horribles: colgados de un madero son decapitados, asaeteados e incendiados. De este modo cruento entregaron su espíritu a Dios. Su rezo en el obispado de Badajoz comenzó juntamente con el de San Julián. Aunque en este obispado se carece de reliquias, sus memorias estuvieron vivas al ser territorio reconquistado por el Rey Sabio en tiempos posteriores. -Santa Epifanía, mártir, Lentini (Sicilia). -Santa Marciana, virgen y mártir. Nació en Marruecos, según los autores más fidedignos, y también en Marruecos padeció martirio. siendo despedazada por un toro en el circo: según otros, en Toledo, de donde la hacen ciudadana. En su catedral se venera su cuerpo desde tiempo inmemorial, s. II. -San Abundio, mártir. Natural de Ananelos, Córdoba; era un sacerdote celosísimo de la capital de los califas. Padeció en la misma ciudad, 854. -San Vivenciolo o Juvenciolo, obispo de Lyón, s. VI. -Santa Epifanía, virgen y mártir. Sicilia s. II. -San Paterniano, obispo de Bolonia, hacia 470. -San León, segundo abad de la Cava (Italia), nacido en Lucca. Discípulo de Alfiero, fundador de la Cava, le sucedió en la dignidad de abad en 1050. Particularmente estimado del príncipe de Salerno, Gisulfo, a quien tuvo que reprender sus demasías y su vida licenciosa. Dejó la abadía al Beato Pedro, el obispo de Policastro, que había abdicado su sede para vacar a Dios en aquel monasterio, gobernado sucesivamente durante un siglo por abades santos. -Sierva de Dios María Angílica Alvarez Icaza. Religiosa y Fundadora 1887 - 1977. Nació en la calle Estampa de Jesús María, de la Ciudad de México, el 17 de diciembre de 1887. La Madre María Angélica Álvarez Icaza murió el 12 de julio de 1977; fue sepultada en el Panteón Español de la Ciudad de México. |



