

-Santa María Micaela del Santísimo Sacramento († 1865). Nació en Madrid en 1809 y
allí, al visitar el Hospital de San Juan de Dios, nació su vocación de consagrarse
a la educación de la juventud inadaptada socialmente. El amor a Cristo en
la eucaristía fue el alma de su obra. Fundó el Instituto de Adoratrices Esclavas
del Santísimo Sacramento y de la Caridad. Tuvo como director espiritual
a San Antonio María Claret. Murió en Valencia, al atender a los enfermos de cólera,
el 24 de agosto de 1865. Fue canonizada en 1934. -Santa Benilde, mártir cordobesa († 853). La repercusión en Córdoba del martirio en dos días consecutivos de junio, primero de San Fándilo y después de Santa Digna, San Félix y San Anastasio, movió el 15 de junio del año 853 a una anciana de nombre Benilde y natural de Córdoba a presentarse a los jueces, como narra San Eulogio. Y con tanta serenidad y valor, que admiró a todos los que presenciaron su defensa del cristianismo. Con su sangre, siendo degollada, quedó rubricado el testimonio valiente. Después de ser alzado su cuerpo sobre unos palos, lo quemaron; y esparcieron sus cenizas, juntamente con las de los mártires de días anteriores. -San Bernardo de Mentón, confesor. Un Papa milanés y alpinista, en el sentido estricto de la palabra, pues fueron precisamente los Alpes los montes preferidos para sus escaladas, le correspondió declararle patrono de los habitantes de los Alpes y de todos los alpinistas. Nos referimos a Pío XI. Pero, sin necesidad de esta declaración, ya San Bernardo era famoso en todo el mundo por los dos abrigos o refugios que preparó en lo alto de la cordillera y por los famosos perros que llevan su nombre. (996 †1081) -Santa Germana Cousin, virgen. (1579 †1601) Es patrona de las pastoras y fue canonizada en 1867. Se le puede llamar “la Cenicienta del Santoral”. Nació en un pequeño pueblo cerca de Touluse, Francia,, y al quedarse huérfana, se tuvo que ir a vivir con su hermano mayor cuya esposa la trató siempre con gran dureza y desprecio por ser hermana lisiada y escrufulosa. La mandaban a cuidar el rebaño y allí, entre las ovejas, se pasaba los días rezando y teniendo largos coloquios con Dios y con la Virgen. El cura del pueblo le confió labores de catequesis para los niños y de ellos también soportaba burlas y maltratos con dulzura y paciencia. Cuando murió, a los 22 años, se produjeron numerosos milagros y su sepulcro pasó a ser centro de peregrinaciones de la región. Es la patrona de las pastoras. -San Vito. Sufrió martirio en Matera, Italia, en los primeros siglos. Los alemanes empezaron a venerarlo a partir del año 836 cuando sus reliquias llegaron a la abadía de Corvey, Sajonia. Entre los santuarios que se alzaron en su honor, destaca Dresselhaussen, que llegó a ser muy famoso en el siglo XIV durante una epidemia que arrasó Alemania y los Países Bajos. Desde entonces esta enfermedad recibió el nombre de “Baile de san Vito”. -Santos Vito, Modesto y Crescencia, mártires, Lucania (Italia), 303. -San Hesiquio, mártir, Dorostoro de Misia (Rumania), s. III. -San Tatiano Dulas, mártir, Zefira (Cilicia), 304. -Santas Libia, Leónida y Eutropia, mártires, Palmira de Siria, s. III. -San Landelino, abad, Valenciennes, 686. -San Abraham, confesor, Clermont (Francia), 492. -Beata Yolanda o Helena. (†1299) Hija de Bela IV, rey de Hungría. Se casó con el duque de Kalisz mientras que su hermana Cunegunda hacía lo propio con Boleslao, rey de Polonia. Ambas enviudaron el mismo año e ingresaron en la Orden de Santa Clara. Yolanda murió siendo abadesa del convento de Gnesen, que había sido construido por su difunto marido. -Santa Aleydis o Alicia. -San Bardo de Mainz. -San Orsiesio, abad de Egipto y uno de los grandes maestros del monaquismo en Oriente, hacia 380. -Santa Edburga de Winchester, reina de Inglaterra, hija de Eduardo I, 960. -San Luis María Palazzolo. (†1886) Nacido en Bérgamo, Italia, este sacerdote fue fundador de las congregaciones de las Hermanas Pobres y de los Hermanos de la Sagrada Familia para la asistencia de los enfermos y la educación de los niños pobres al estilo de San Juan Bosco. Fue beatificado el año 1963. -Beato Pedro, llamado Compadre. Un franciscano que se santificó en un convento de Oviedo en los oficios más humildes, no ascendiendo a las órdenes mayores por amar la humildad y recogimiento; s. XIII. -Beato Gregorio-Luis Barbadigo, Venecia, 1697. -Santa Bárbara Lian de Cui (†1900). Murió mártir en Tsie-Cheng-Tchoang, China, después de ver matar a su hijo y de ser atormentada cruelmente por los enemigos de los cristianos. Fue canonizada el 1º de octubre del año 2000. |




