


-Santos Juan y Pablo, mártires, Roma, 363. Sobre estos dos mártires - que no deben
confundirse con sus famosísimos homónimos - se sabe tan poco y lo que se sabe
es tan embrollado que acerca de ellos ha habido las hipótesis más diversas, desde
las que les suponen un simple equivoco de onomástica hasta las que creen a
pies juntillas en la «pasión» del siglo Vl. Según ésta, eran dos oficiales cristianos que se negaron a servir a Juliano el Apóstata, quien les hizo matar y ordenó que les sepultaran en su misma casa del monte Clelio, donde hoy se levanta la iglesia de san Juan y san Pablo, junto al Clivus Scauri, la calle más antigua de Roma. La historia es improbable por muchas razones, entre ellas la de que la persecución de Juliano no causó víctimas en Roma; por otra parte es el único caso conocido de un enterramiento dentro del recinto de la ciudad, para no hablar del hecho demostrado de que la citada «pasión» es un calco de la de unos oficiales mártires de Antioquía que murieron en el 363. ¿Se trasladaron sus reliquias a Roma y a comienzos del siglo V Pammaquio (amigo de san Jerónimo y yerno de santa Paula) hizo construir allí una iglesia a la que se dio el nombre de los famosos Juan y Pablo, por lo cual este día se celebra en una fecha intermedia y muy próxima a la de sus fiestas? Casi todo es posible, pero las excavaciones iniciadas en el siglo pasado revelaron la existencia de una casa particular de los siglos II y lll, con algunas salas cristianas y un lugar de culto en el que había reliquias de mártires. Estos Juan y Pablo eluden así nuestra curiosidad, pero aquí está la casa en que habitaron ellos u otros testigos de la fe en un rincón de Roma para el que no ha pasado el tiempo. -San Majencio o Adjutor, Beauvais (Francia), 515, presbítero y confesor, en una aldea de Poitou, esclarecido en milagros. Este Santo nació en Agda, y fue bautizado con el nombre de Adjutorio, que cambió con el de Majencio, huyendo del mundo, se puso bajo la dirección de un santo abad llamado Agapito. Llenos de pasmo quedaron sus hermanos religiosos al ver a un joven tan mortificado, tan lleno de caridad y tan ilustrado en el camino de la salvación; por lo que únanimemente le eligieron por superior. A la sazón Clodoveo, rey de Francia, estaba en guerra con Alarico, rey de los visigodos que reinaban en España, Languedoc y Aquitania; y un ejército de estos bárbaros fue contenido con sólo la presencia del Santo, y dejaron de saquear el monasterio; y un soldado que intentó herirle o matarle, fue acometido repentinamente de una inmovilidad o torpeza, de que no se vió libre hasta que el Santo mismo le curó de ella; en fin, la naturaleza en muchas ocasiones obedeció su voz, dice San Gregorio de Tours. Murió por los años 515. -San Josemaría Escrivá de Balaguer. Josemaría Escrivá de Balaguer nació en Barbastro (Huesca, España) el 9 de enero de 1902. Sus padres se llamaban José y Dolores. Tuvo cinco hermanos: Carmen (1899-1957), Santiago (1919-1994) y otras tres hermanas menores que él, que murieron cuando eran niñas. El matrimonio Escrivá dio a sus hijos una profunda educación cristiana. En 1915 quebró el negocio del padre, que era un industrial de tejidos, y hubo de trasladarse a Logroño, donde encontró otro trabajo. En esa ciudad, Josemaría percibe por primera vez su vocación: después de ver unas huellas en la nieve de los pies descalzos de un religioso, intuye que Dios desea algo de él, aunque no sabe exactamente qué es. Piensa que podrá descubrirlo más fácilmente si se hace sacerdote, y comienza a prepararse primero en Logroño y más tarde en el seminario de Zaragoza. Siguiendo un consejo de su padre, en la Universidad de Zaragoza estudiará también la carrera civil de Derecho como alumno libre. Beatificado: El 17 de mayo de 1992, Juan Pablo II beatifica a Josemaría Escrivá de Balaguer en la plaza de San Pedro, en Roma, ante 300.000 personas. «Con sobrenatural intuición», dijo el Papa en su homilía, «el beato Josemaría predicó incansablemente la llamada universal a la santidad y al apostolado». Canonización: El 6 de octubre de 2002, es canonizado por S.S. Juan Pablo II en Roma.Durante la celebración había tanta gente que llearon todas la calles y callejones que conectan a la Plaza de San Pedro y fue televisada en vivo via satelite alrededor del mundo. -San Virgilio, obispo de Trento, mártir, 400, el cual esforzándose a extirpar de raíz la idolatría, fue apedreado por la barbarie y ferocidad de aquellos habitantes (esto es, por una turba de idólatras a quienes ofendía con sus discursos y sermones), y consumó el martirio en defensa del Nombre de Cristo. -San Pelayo, mártir, Córdoba, España. 911-925. Pelayo (o Paio), nació en Galicia en la actual diócesis de Tui-Vigo en el año 911, probablemente en la parroquia de Albeos. El cual confesando la fe católica, por órden de Abderramen, rey de los sarracenos, fue despedazado miembro por miembro con unas tenazas de hierro, consumando así gloriosamente su martirio. Eran los duros tiempos en los que España sentía sobre si el duro peso de la dominación musulmana, que tan poco aprecio siente por la virtud de la castidad. Y, de en medio de este mundo, Dios iba a elegir para si la flor pura del alma de Pelayo, cuando apenas si se había abierto a la vida. Junto con su tío, el obispo de Tui Hermigio fue apresado y llevado a Córdoba a raíz de la batalla de Valdejunquera, del año 920, permanece como rehén a fin de facilitar la liberación de su ilustre tío que a su retorno a Galicia debía conseguir una fuerte suma convenida. Allí, el califa se sintió torpemente atraído por la esbelta figura del muchacho de catorce años, horrorizado éste más por la monstruosidad de la proposición que por los posibles castigos que supondría su negativa, «antepuso el amor de Dios a las seducciones del mundo y guardó el corazón limpio. Recibió el martirio el día 26 de junio del año 925. La sangre de los mártires ha hecho germinar siempre aquella tierra que ha recibido su riego, de ahí que el cuerpo sin vida del joven Pelayo haya recibido el culto desde muy pronto con gran respuesta de gracias por su parte. En un principio fue trasladado de Córdoba a León, pasando más tarde a Oviedo, donde recibe veneración en el monasterio de San Benito que lleva su nombre. Es Patrono de nuestro Seminario Menor de Tui. -San Salvio, obispo de Angulema, y San Superio, mártir. Valenciennes (Francia), 801. -San Antelmo, obispo de Belley (Francia), 1107-1178. A una anciana mujer le preguntaron en una ocasión qué invento moderno apreciaba más. Se le ofrecieron varias sugerencias (televisión, teléfono, automóvil, aeroplano). Negó con su cabeza todas ellas. Bien, ¿quizá la electricidad o la radio? De nuevo negó con la cabeza. Tras reflexionar sobre el asunto vanos minutos más, encontró la respuesta: el agua corriente. La mayoría de nosotros damos por supuesta el agua corriente. El único momento en que pensamos en ella es cuando abrimos el grifo y el agua no sale. Uno de los más grandes logros del Imperio Romano fue su vasto sistema de acueductos. Incluso hoy en día, un suministro continuo de agua fresca y limpia puede marcar la diferencia entre la salud y la enfermedad. San Antelmo fue un gran reformador. Cuando se le nombró obispo de Belley, corrigió los abusos existentes tanto entre los clérigos como entre los laicos. Extendió su obra más allá de los asuntos eclesiásticos y reconstruyó el monasterio de Grande Chartreuse después de que gran parte de éste fuese destruido por una avalancha. Además de restaurar los edificios, renovó las tierras de cultivo y suministró agua fresca a través de un sistema de acueductos. El agua corriente ha sido por mucho tiempo usada como símbolo de la nueva vida y el nacimiento. Hoy, cuando te laves las manos, tómate unos pocos minutos para pensar en el agua mientras fluye por encima de tus palmas y entre tus dedos. Ofrece una plegaria silenciosa para que igual que el agua se está llevando todo lo sucio y desagradable de tus manos, así también sean lavados el dolor de tu corazón y los fracasos de tu vida pasada. -San José María Ma-Tai-Shun (+1900). Médico y catequista. Mientras que su familia abandonó la fe durante la persecución de los boxers, él prefirió morir por Cristo. -San David, ermitaño, Salónica (Macedonia), hacia 540. -Santa Perseveranda, virgen, s. VI. -San Hermogio, obispo de Túy, hacia 925. Tío del mártir San Pelayo. Natural, como él, de Túy. El rey don Ordoño II le cedió un terreno cerca de Túy, donde edificó el monasterio de San Cristóbal de Labrugia, 915. Hecho prisionero de los moros en 921 y llevado cautivo a Córdoba, fue rescatado por su hermano, quedando en rehenes su sobrino. Renunció Hermogio la dignidad de obispo de Túy; en 925 se retiró al monasterio de Rivas del Sil, según unos, y según otros, al de Labrugia. Falleció por los años de 942. -San José María Robles Hurtado. Sacerdote, Escritor, Fundador y Mártir Mexicano. Nació el 3 de mayo de 1888 en Mascota, Jalisco, Mexico. Párroco de Tecolotlán, Jal. y fundador de la Congregación religiosa Hermanas del Corazón de Jesús Sacramentado. Ferviente apóstol de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, escribió pequeñas obras para propagarla. Poco antes de ser ejecutado, escribió en una poesía sus últimos anhelos. Quiero amar tu Corazón, Jesús mío, con delirio; quiero amarle con pasión, quiero amarle hasta el martirio. Con el alma te bendigo, mi Sagrado Corazón; Dime: ¿Se llega al instante de feliz y eterna unión?. En la sierra de Quila, Jal. (Diócesis de Autlán), fue colgado de un roble el 26 de junio de 1927. -Estas cuatro mártires eran Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paul, en el convento de Arras. Fueron: Beata Magdalena Fontaine, de 71 años; la Beata Francisca Lanel, de 42 años; la Beata Teresa Fantou, de 47; y la Beata Juana Gerard, de 42. En plena Revolución Francesa, las cuatro hermanas, de acuerdo con el criterio de su regla, se negaron a prestar el juramento de fidelidad que exigía la Convención a clérigos y religiosas y, por lo tanto, se las apuntó en la lista de sospechososos. Pococs meses más tarde, el 14 de febrero de 1794, fueron detenidas por infidelidad. El 26 de junio fueron trasladadas a Cambrai, donde se acusó a la Beata Magdalena de ser una "piadosa contra-revolucionaria" y a las otras tres de ser sus cómplices. El Tribunal las condenó a muerte, sin apelación. La madre Magdalena, luego de haber visto rodar las cabezas de sus tres hijas, se volvió hacia la multitud y dijo: "Oíd cristianos, nosotras hemos sido las últimas víctimas. La persecución se detendrá; las guillotinas serán destruidas y los altares de Jesucristo se levantarán de nuevo, llenos de gloria". La profecía se cumplió al pie de la letra. Seis semanas después de la ejecución, la matanza con guillotina terminó. Las cuatro hermanas de la caridad fueron beatificadas en 1920. -Beata Francisca Lanel, Mártir. Nacida el 24 de agosto de 1745, en Estados Unidos. Hija de la Caridad desde el 10 de abril de 1764. -Beata Magdalena Fontaine, Mártir. Nacida el 22 de abril de 1723 en Etrepagny, Francia. Hija de la Caridad desde el 9 de julio de 1748. + en la guillotina 1794, Cambrai, Francia. Beatificada en Junio 1920 por el Papa Benedict XV. -Beata Teresa Magdalena Fantou, Mártir. Nació el 27 de julio de 1747 en Miniac-Morvan. Ingresa al Seminario en París el 28 de noviembre de 1711. -Beata Juana Gerard, Mártir. Nació en Cumières, el 23 de octubre de 1752. Entra en la Compañía el 17 de septiembre de 1776. Estas cuatro Hijas de la Caridad pertenecientes a la comunidad de Arras, conocidas como las Mártires de Cambrai, pues allí murieron víctimas de la Revolución Francesa, el 26 de junio de 1794, mientras ejercían su misión de servicio al pobre. La beatificación simultánea de estas mártires tuvo lugar el 13 de junio de 1920. |



