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-San Juan de Mata, fundador († 1213) Este santo es el fundador de la Comunidad de la Sma. Trinidad, o Padres Trinitarios, que tiene 75 casas en el mundo con 580 religiosos. Nació en Francia, en los límites con España, en 1160. Durante sus primeros años se dedicó a los estudios de bachillerato y a la equitación y al deporte de la natación. Pero las dos actividades que más le agradaban eran la oración y el dedicarse a ayudar a los pobres. Frecuentemente se retiraba a una ermita alejada del pueblo y allí pasaba varios días dedicado a la meditación. Los últimos años los pasó en Roma dedicado a la predicación y a conseguir ayudas para los pobres y murió santamente en el año 1213. Este santo se preocupó siempre de ocultar los hechos más admirables de su vida. El cumplía aquel antiguo principio: "Hay que amar el permanecer oculto y el no ser conocido". n religioso de su comunidad, el Padre Juan Gil, recató en 1580 a Miguel de Cervantes, autor del Quijote, que estaba preso de los musulmanes desde 1575. En el año 1660 la Santa Sede autorizó el culto a San Juan de Mata, y hoy en día son muchos los que en el mundo entero siguen recibiendo de Dios el mismo llamamiento que él recibió del cielo: ir a ayudar a los que sufren en cárceles y prisiones. Jesús prometió que en el día del Juicio Final dirá a muchos de los que estarán a su derecha: "Venid benditos de mi Padre, porque cuando Yo estuve preso me fuisteis a ayudar. Todo lo que hicisteis con los demás aun con los más humildes, a Mí me lo hicisteis" (S. Mateo 35,40).

-San Juan de Ogilvie, S. J. († 1615), presbítero y mártir. Es la Inglaterra de Shakespeare, entre los reinados de Isabel la Grande y Jacobo I, cuando el teatro es una fiesta inmortal, la corte resplandece y a golpes de audacia y de aventura nace un gran imperio. Una Inglaterra brillante y despótica que rebosa sangrientas intrigas y que persigue a los católicos. Escocia, a la que el calvinista Knox ha hecho adusta y férreamente presbiteriana, se distingue por su odio al papismo, y el señor de Ogilvie, noble escocés adherido a la Reforma, teme que su esposa, que es católica en secreto, pueda influir en las convicciones de su hijo John y decide que lo mejor es que a partir de los trece años se eduque en el continente, rodeado de hugonotes franceses. Si se aparta de la fidelidad al Papa, se le promete finalmente un importante cargo; y además la hija del arzobispo presbiteriano. Ogilvie replica sonriente: Prefiero la horca. Vuelve a orar de rodillas, se levanta, y proclama ante todo el pueblo: "Muero únicamente por causa de mi religión católica; y por ella, yo daría muy a gusto cien vidas; quitadme la única que tengo; ya que mi religión jamás me la podréis quitar". Se le canonizó en 1976.

-San Attalo, abad de Bobbio, en Italia († 627) San Átalo nació en Borgoña (Francia). Desde muy joven estudió con los religiosos de la ciudad de Gap. Más tarde estuvo en el monasterio de Lerins y después en el de Luxeuil, fundado por san Columbano, quien le cobró gran afecto y lo tuvo bajo su protección. Con el destierro de los religiosos ordenado por Teodorico, rey de Austrasia, san Columbano y Átalo salieron de Francia y marcharon a Italia. Se instalaron en un lugar desierto de los Apeninos. Allí fundaron el monasterio de Bobio. San Columbano ya era anciano y falleció al año siguiente, en el 615. Átalo fue entonces nombrado abad y ganó fama de taumaturgo. Tuvo también san Átalo, por revelación divina, noticia de su próxima muerte. Cuando se acentuaron los síntomas de su enfermedad, mandó que lo sacaran de su celda y, al aproximarse el momento de su tránsito, un monje que lo cuidaba vio que el santo contemplaba durante largo rato el cielo abierto. Su sepulcro se halla en Bobio, junto al de san Columbano.

-Santa Anastasia Patricia, que rehusó casarse con el emperador Justiniano para consagrarse a Dios, Egipto († 567) Anastasia Patricia, nació en Constantinopla y murió en el desierto de Escitia. Hija de un noble egipcio, era de una gran belleza. El emperador Justiniano (m. 565) sólo tenía ojos para Anastasia cuando entraba en la corte. De ahí que la emperatriz Teodora tuviera frecuentes ataques de celos. Cuando Anastasia lo notó, partió para Alejandría en donde fundó un monasterio. Al morir Teodora (548), Justiniano mandó buscarla para casarse con ella. Pero los enviados no encontraron a nadie, porque la noche anterior se escapó disfrazada de hombre al desierto de Escitia. Allí se encontró con el padre Daniel, quien le indicó una gruta no muy lejos de su comunidad. Anastasia permaneció escondida durante seis meses. Cuando se sintió morir, pidió al padre Daniel la asistiera en sus últimos momentos. El religioso la sepultó en la gruta. Fue entonces cuando reveló a la comunidad quién era Anastasio el Eunuco y cómo esta mujer había preferido la vocación divina al honor de ser emperatriz de Oriente. Su cuerpo fue trasladado a Constantinopla.

-Santos Codrato, Dionisio, Cipriano, Anecto, Paulo y Crescente, Corinto († 258) Los padres de San Condrato eran cristianos griegos y vivían en la ciudad de Corinto. Ambos murieron cuando el santo era todavía pequeño. Según una tradición, Codrato nació en el desierto, a donde su madre se había retirado para escapar de la persecución de Decio; la buena mujer murió en el desierto. Se cuenta que Codrato creció ahí, alimentado por el cielo, y que los vestidos que su madre le había puesto antes de morir, crecieron con él. Más tarde, Codrato fue a estudiar medicina y tuvo muchos discípulos, la mayoría de los cuales vivían como anacoretas. Bajo los emperadores Decio y Valeriano, Jasón, prefecto de Grecia, recibió la orden de poner en ejecución los crueles edictos persecutorios. San Codrato compareció ante él. Jasón se esforzó al principio en convencerle para que ofreciese sacrificios a los dioses para escapar del castigo. El siervo de Dios, al que asistían cinco de sus discípulos, protestó que tenía en más la salvación de su alma que la vida temporal. En vez de defenderse, hizo un resumen de la Biblia, desde la creación hasta la muerte y resurrección de Cristo. Jasón descartó desdeñosamente la idea de que Dios hubiese podido hacerse hombre y padecer por nosotros. Viendo que no conseguía nada con el mártir, dio la orden de azotarle.

-Santa Oria o Aurea, virgen, que vivió reclusa en el monasterio riojano de San Millán de la Cogolla († s. XI) Berceo escribió su vida. Santa Oria nació en Villavelayos, provincia de Burgos. Sabemos que sus padres se llamaban García Nuño y Amunia. Fue su maestro y padre espiritual Don Munio, que escribió su vida en latín, y luego tradujo en sonoros versos alejandrinos Gonzalo de Berceo. Una vida digna de crédito, pues, según el poeta, ni por un rico condado hubiera consentido mentir: En todo cuanto dijo, dijo toda verdad. El mismo nombre de Oria - Aurea, Dorada - era ya todo un presagio de rica calidad: "Como era preciosa, más que oro preciada, nombre avía de oro: Oria era llamada". Son deliciosos los versos de Berceo: "Era esta manceba de Dios enamorada, más quería ser ciega que verse casada". Prefería las "horas" litúrgicas más que otros cantares y oír a los clérigos más que a otros juglares. "Desque mudó los dientes, luego a los pocos annos, pagábase muy poco de los seglares pannos". Sentía envidia de María, la hermana de Lázaro. Como ella, pasaría la vida junto al altar, a los pies de Cristo. Después de tan austera reclusión Oria cayó enferma. La misma Señora de los cielos le avisó su muerte. Acudió a atenderla Don Munio. Llegó la noche, Oria levantó la diestra y se hizo la señal de la cruz y luego "alzó ambas las manos, juntólas en igual, como quien rinde gracias al buen rey celestial, cerró ojos e boca la reclusa leal, e rindió a Dios la alma: nunca más sintió mal". Y pasó de su encierro por Dios al paraíso con Dios.

-San Macario, obispo de Jerusalén, que, con la ayuda del emperador Constantino, decoró las basílicas de la Ciudad Santa († 334) De Judea destaca por su amor a Cristo, como obispo de Jerusalén, llamada entonces Elia Capitolina. El lleva a término las excavaciones, para descubrir el Calvario, la Cruz y el Sepulcro del Redentor, enterrados en tiempos del emperador Adriano. Ya el año 324 deseaba Constantino restaurar los recuerdos santos del Redentor en Palestina. Un año más tarde, San Macario habla de ello con e] emperador Constantino con motivo de las solemnidades del Concilio de Nicea. Al regreso del Concilio, San Macario realiza su gran obra que con tanta devoción visitará Santa Elena. Con la ayuda del emperador Constantino decoró las basílicas de la ciudad santa. A él se debe la construcción de la basílica del Santo Sepulcro, en el lugar donde Santa Elena, madre del emperador Constantino, lo había descubierto. San Macario estaba presente cuando Santa Elena descubrió también las tres cruces del Calvario y fue él quien ayudó a determinar cuál de ellas era la de Cristo, aplicándola a una mujer moribunda la que al instante sanó y se levantó alabando a Dios. San Macario murió el año 335. Del griego: feliz (250-335). Obispo. De origen palestino, fue patriarca de Jerusalén y combatió con energía a los arrianos. Participó en el Concilio de Nicea (s IV); impulsó la construcción de las grandes basílicas palestinas con el apoyo de emperador Constantino; con quien se le relaciona en el descubrimiento de la cruz de Cristo. Murió en Palestina. Se representa con atuendo de obispo oriental.

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Beato Elías del Socorro Nieves del Castillo, mártir agustino, México († 1928) Nuevo Modelo Agustiniano de Santidad: "Todo sacerdote que predica la Palabra de Dios en tiempo de persecución, no tiene escapatoria, morirá como Jesucristo en la Cruz, con las manos atadas". El Beato Elías del Socorro (en el siglo: Mateo Elías Nieves Castillo) nació el día 21 de septiembre del año 1882 en Yuriria (Guanajuato, México) ingreso en la Orden de Sacerdotes Agustinos, fundada por el obispo y doctor de la iglesia San Agustín de Ipona, donde hizo sus votos perpetuos, murió martirizado por odio a la fe el día diez de marzo del año de mil novecientos veintiocho en Cañada de Caracheo (Guanajuato, México) a la edad de cuarenta y cinco años, la validez de su investigación diocesana fue concluida el día siete de febrero del año de mil novecientos noventa y dos, la congregación para las Causas de los Santos (CCS) le dio como número de protocolo el novecientos cuarenta y dos, su Santidad el Pontífice Juan Pablo II aprobó su martirio y lo declaró digno de veneración ("Venerable") el día diecisiete de diciembre del año de mil novecientos noventa y seis, finalmente, lo beatificó el día doce de octubre del año de mil novecientos noventa y siete, si se obtiene un favor o gracia especial atribuida por la intercesión del Beato mártir Mateo Elías del Socorro Nieves del Castillo, por favor hacer comunicar a su causa de beatificación: Vice-postulación, Sierra Nevada #750, Col. Lomas de Chapultepec, 11000 México D.F., México.

-Beato Juan, que siendo monje de Vallumbrosa, se entregaba a la magia y a la nigromancia, hasta que, arrepentido, hizo rigurosa penitencia († 1380) Etimológicamente significa "Dios es misericordia". Viene de la lengua hebrea. Abandónate. El Resucitado ha depositado en tu interior su confianza. El ofrece esta curación de los desgarrones que, en el Evangelio, se llama reconciliación. Sí, descansa en paz sólo en Dios. ¿Cómo podrías descubrir si no, lo que, día tras día, el coloca ante ti? Este monje descubrió en su propia vida lo que son desgarrones por dedicarse a cosas que no estaban de acuerdo con la regla benedictina que profesó libremente. Nació en Florencia y murió en el año 1380. La historia de Juan nos recuerda que tuvo muchas tentaciones, no sólo contra el sexo, sino también por sus lecturas continuas acerca de libros prohibidos. Todas estas lecturas le llevaron a la práctica de necromancia y de las Artes Negras. Antes de que lo descubrieran, había ejercido el cargo de abad del monasterio. Cuando lo sometieron a juicio, negó su pecado contra la humildad y la bondad de Dios. Lo encarcelaron hasta que, finalmente, confesó sus pecados. Su encarcelamiento le hizo pensar mucho. Se consideró un pecador y culpable de cuanto había negado antes.

-Beata María Eugenia de Jesús Milleret de Brou, fundadora de las religiosas asuncionistas, Francia († 1898) En Metz, en el número 12 de la calle de "Haut-Poirier", en una gran casa visible todavía en nuestros días, es donde nació Eugenia Milleret, en la noche del 25 al 26 de agosto de 1817, día de San Luís. La familia Milleret desciende de una familia italiana, Miglioretti, que estaba al servicio de Francia bajo Francisco I. Las armas de la familia: una fortaleza, un águila, dos estrellas y un tallo de mijo, en italiano "miglio" o "miglioretti", probablemente. La divisa del blasón: "Nihil sine fide" (Nada sin la fe). Jacques Milleret (padre de Eugenia) conoce a Eléonore Eugénie de Brou en Luxemburgo. Sorprendido por la gracia de esta joven, pidió su mano en matrimonio y se casaron. Ella tiene diecinueve años, él tiene veintidós. Cinco hijos nacen de este matrimonio: tres niños y dos niñas. Ana María Eugenia es la penúltima. Más tarde le gustará recordar el rico patronazgo de Santa Ana, de la Virgen María y de la joven mártir Eugenia. Recibe el bautismo el 5 de octubre en la capilla neogótica de Preisch, dedicada a María Magdalena. Ana Eugenia tiene apenas dieciocho años. Su capacidad de reflexión, de análisis, de pensar, es sorprendente. Ana Milleret de Brou nació en Metz, Francia, el 25 de agosto de 1817. Recibió educación católica pero por una grave enfermedad tuvo que abandonar los estudios a los 13 años y comenzó una vida frívola, alejada de la religión. Pero al acercarse a misa durante una Cuaresma, quedó impactada por la homilía y cambió su vida hasta fundar más tarde el "Instituto de la Asunción de María", dedicado a la enseñanza. Falleció el 10 de marzo de 1898.

-Santos Cayo y Alejandro, Apamea de Siria, († 168-171). En Apemea, junto al Meandro, en Frigia, conmemoración de los santos Cayo y Alejandro, mártires, que durante la persecución bajo los emperadores Marco Antonino y Lucio Vero fueron coronados con un glorioso martirio (después de 171).

-San Droctoveo, abad, Paris, 580.

-San Victoriano, mártir, Africa, s. III. San Victoriano significa en latín: "Vencedor", su emblema es la palma. No poseemos casi nada de datos sobre el, solo poseemos unos poco. Los vencedores Santos Nicéforo y Victorino eran discípulos de San Cuadrato, y fueron machacados en una prensa de piedra grande. En odierna la fecha del Martirologio Romano conmemora a San Victoriano, el mártir en África, San Agustín cito un sermón en frente de la multitud el día de su fiesta.

-Cuarenta santos mártires en Persia durante la persecución de Sapor, 375.

-Beato Andrés, abad de Vallumbrosa, 1097.

-Beato Juan Sarcander, cura de Hollesham, diócesis de Olmutz, que fue martirizado por los luteranos en 1620.
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