

-San José, Patriarca, esposo de la Santísima Virgen, siglo I. San José es una figura sencilla
y humilde, silenciosa y pobre en apariencia, pero Dios le ha encomendado una
misión única y maravillosa. Este hombre del silencio es un hombre aparte, aun
en medio de los bienaventurados. Era de estirpe real, de la familia de David.
Dios le muestra un amor preferencial, y él responde sereno, fiel y agradecido.
José "varón justo", era un verdadero israelita en el que no había engaño. Era también
un apuesto doncel, no un anciano con barbas. "Por verosímil se ha de tener,
comenta Bernardo de Bastos, que cuando se desposó con la Virgen era un apuesto
mancebo, cuál convenía a una esposa joven y bellísima". José va conociendo
que María es la obra maestra de Dios, que reúne todas las maravillas de la creación,
la hija de las complacencias del Padre, el paraíso del Espíritu Santo, la
Madre virgen del Verbo hecho carne. Y él es el esposo de María, esposo virgen
como ella, con derecho a una santa e inefable ternura, que era para él una gloria
celeste. Pero esta dignidad José la acepta y ejerce desde la discreción y el
silencio. José cumplió fielmente su misión como esposo de María y padre de Jesús.
Ya no tiene vida propia ni propia voluntad. Fue digno de custodiar los más
ricos tesoros del cielo y de la tierra. Hoy sigue protegiendo a la Iglesia como
Patrono Universal. Entre sus más grandes devotos se cuentan Santa Teresa y el
Beato Manuel Domingo y Sol. José, feliz entre todos los hombres, murió en brazos
de la Madre de Dios, y Dios mismo cerró sus ojos. Es patrono de la buena muerte.
"José, cuando la agonía de la muerte me llegare, tu patrocinio me ampare y
el de tu esposa María". -San Juan, abad oriental, que se estableció en Italia, Civita-di-Penne, donde fue padre y director de monjes, s. VI. Durante los disturbios monofisitas en el oriente, un sirio, llamado Juan dejó su tierra natal, se dirigió al occidente y se estableció no lejos de Espoleto. Allí construyó una abadía, de la cual llegó a ser superior, y también fundó otra casa religiosa cerca de Pésaro. Una leyenda no muy digna de confianza nos informa que cuando el santo estaba por abandonar Siria, su patria, oró de esta manera: "Señor, Dios de los cielos y de la tierra, Dios de Abraham, Isaac y Jacob, te suplico a Ti que eres la luz verdadera, que me ilumines, ya que espero de tí que hagas prosperar el camino que tengo delante y que sea para mí señal del lugar de mi descanso donde la persona a quien le preste mi salterio, no me lo devuelva ese mismo día". Desembarcó en Italia y viajó hasta los alrededores de Espoleto, donde encontró a una sierva de Dios, a quien le prestó su salterio. Cuando le pidió que se lo devolviera, ella dijo, "¿a dónde vas, siervo de Dios? Quédate aquí y emprende tu camino mañana". Juan accedió a pasar allí la noche y, recordando su oración, se dijo, "esto es ciertamente lo que le pedí al Señor: aquí me quedaré". A la mañana siguiente, recibió de nuevo su salterio y, no había caminado la distancia de cuatro tiros de flecha, cuando apareció un ángel que lo condujo a un árbol, bajo el cual le pidió que se sentara para anunciarle que era la voluntad de Dios que se quedara en aquel lugar y que allí tendría una gran congregación y encontraría el descanso deseado. -San Laudoaldo, Landoaldo o Landelino y San Amancio, que predicaron el Evangelio en Flandes, Gante, 666. Sólo tenemos una biografía muy poco digna de crédito sobre la vida de San Laudoaldo y San Amacio, escrita en 981, trescientos años después de su muerte, para reemplazar las actas originales que se dice que se perdieron en 954. Cuando San Amando decidió renunciar a la sede de Maestricht, con el fin de reanudar su labor de obispo misionero en las provincias que son hoy Holanda y Bélgica, fue a Roma para obtener la autorización del Papa. San Martín I, no sólo le manifestó su cálida aprobación, sino que eligió a varios compañeros para que le ayudaran en sus trabajos. De éstos, el principal fue Landoaldo, un sacerdote de la Iglesia Romana, procedente de una familia lombarda, lleno de celo misional. Completaban el grupo el diácono San Amancio y nueve personas más, entre las cuales se contaban Santa Adeltrudis, la hija de San Bavo y Santa Vindiciana, hermana de Landoaldo. Llegaron al territorio entre el Meuse y el Scheldt, en donde permaneció Landoaldo a petición de San Remaclo. En la inmensa diócesis de Maestricht, encontró amplio campo para sus energías, pues el país sólo en parte estaba evangelizado y la gente seguía entregándose a groseras supersticiones y vicios. En Wintershoven, a orillas del río Herck, Landoaldo instaló su centro de operaciones y construyó una iglesia que San Remaclo dedicó por el año 659. Childerico II, rey de Austrasia, hizo de Maestricht una de sus residencias, y llegó a interesarse en la pequeña comunidad ubicada en Wintershoven, a cuyo sostenimiento contribuyó. -Nuestra Señora de Lubyatov, icono. Este santo icono, que sus datos empiezan a partir del décimo quinto siglo, estaba en la iglesia del monasterio de San Nicolás en la región de Pskov. Había una vez una placa de plata con una inscripción que data del año de 1890 en el revés del icono. Vino un tal Tsar Ivan el cual era llamado el terrible al monasterio de San Nicolás de Lubyatov el cual lo destruyó en el año de 1570. Se había estanciado allí para castigar a su manera a la gente de Pskov, porque el creyó que todos estaban a punto de dar sus lealtades al príncipe de Lituania. Entonces, al día siguiente, en la mañana cuando era servido se acerco al lugar donde estaba el icono y lo miró, entonces empezó a sentir como un remordimiento dentro de su corazón. Entonces dijo: "Dejen de promulgar la masacre", "guarden sus espadas y no las toquen". Los soldados del rey polaco Esteban Batory lanzaron al suelo el icono como ellos atacaron a su manera la ciudad de Pskov en el año de 1581. Los comunistas confiscaron el icono en el año de 1928, y en el 1930 fue colocado en la galería de Tretiakov. El icono tiene elmentos que salen a partir de otros tres tipos de iconos de la Santísima Virgen. Esencialmente, pertenece al estilo de Elousa, como el icono de Vladimir (21 de mayo, 23 de junio y 26 de agosto). El gesto del divino Niño se asemeja con el icono del "Dulce Beso" o de la "Dulzura" icono de Smolensk (que se celebra este mismo 19 de marzo), y la voluta parece ser que viene del icono de Hodigitria (28 de julio). -San Bertulfo, que, dejando el paganismo se hizo monje y fue el tercer abad de Bobbio, 640. San Bertulfo, tercer abad de Bobbio (627-642). Nació en una familia noble, natural de Metz, que después se trasladaron a Bobbio donde eran abad San Attala, el cual lo sucedió como abad en el 627. Debajo del complejo de la magnificencia empezaron los problemas con los obispos cercanos, Probo de Tortona asumió el control del monasterio de la Iglesia. Bertulfo, pesando en su mente, viaja con Mónaco el Giona el Os a Roma durante el reinado del papa Onorio I, y el 11 de junio del 628 obtiene el privilegio de arreglar la protección papal en el cenobio; el primer ejemplo de la extensión de la historia, en la cual los futuros abades promulgaran sus pensamientos autónomos. Al volver a Bobbio fue recibido por el incarica Mónaco el Giona quien triunfalmente pensó en el para ayudarlo a escribir la biografía de San Colomano y para sentir bien al biógrafo del monasterio de la ciudad de Bobbio. Murió en el año de 642 fue sucedido por el abad San Bobuleno (643-652). Sus restos mortales se encuentran en la cripta de la abadía de San Colombano, en Bobbio, al lado de los santos Colombano, Attala y Bobukeno, quienes murieron el 3 y el 19 de marzo. -Beato Marcelo Callo, laico y mártir, Austria, 1945. Como estás viendo a lo largo de este santoral, desfilan todo tipo de personas y de las profesiones más diversas. Hoy le toca a san Marcelo, el joven trabajador que dio un gran impulso a las Juventudes Obreras Católicas en Francia y en el mundo entero. Nació en la ciudad francesa de Rennes, en la región de Bretaña, el 6 de diciembre de 1921. En su juventud, con toda la inquietud que llevaba en su interior, formó parte de las juventudes católicas obreras como un miembro cualificado por su preparación intelectual, por su entrega a los quehaceres de los trabajadores y, cómo no, por su formación religiosa. Se ha dicho que la gente obrera vive apartada de Dios. Es un tópico más de tantos como corren por lo medios de comunicación social, los libros y las conversaciones. La realidad no es así. Los habrá separados y los hay muy unidos a Dios y a sus designios sobre cada persona. Le tocaron tiempos malos. Los nazis habían ocupado Francia. Tanto él como muchos otros obreros fueron enviados por la Gestapo a Alemania para un servicio muy especial. Le llamaban con mucha ampulosidad "Servicio del Trabajo Obligatorio". La Gestapo lo persiguió, no tanto porque necesitasen su trabajo, sino porque se dieron cuenta de que era un buen líder como cristiano. Y vieron que hacía un gran papel como misionero entre sus propios compañeros. Lo arrestaron y sin mediar juicio alguno, lo mandaron a los campos de concentración de Matthausen. Murió santamente a los 23 años como un mártir el 19 de marzo de 1945. Juan Pablo II lo elevó a los altares en 1987. -Beato Marcos de Montegallo, franciscano, Italia, 1496. Marcos nació en 1425 en Fonditore, poblado del común de Montegallo, donde su padre, Claro de Marchio, se había retirado hacía algunos años para huir de las feroces facciones que azotaban a Ascoli Piceno. Regresó a esta ciudad para facilitar los estudios a Marcos, que pronto pasó a la Universidad de Perusa y de aquí a Bolonia, donde se doctoró en Leyes y Medicina. En Ascoli ejerció un tiempo la profesión de médico. Para satisfacer los deseos de su padre, en 1451 se casó con Clara Tibaldeschi, noble mujer, con la cual vivió en continencia. A la muerte de su padre, al año siguiente, de común acuerdo los esposos abrazaron la vida religiosa, ella acogida entre las clarisas del monasterio de Santa Clara de las Damas Pobres en Ascoli, él en el convento de los Hermanos Menores de Fabriano. El 19 de marzo de 1496 en Vicenza, donde estaba predicando, fue sorprendido por la muerte y fue sepultado en la iglesia franciscana de San Biagio Vecchio, donde fue objeto de culto público. "En Ascoli Piceno hay en la iglesia franciscana una pintura del beato, fechada en 1506. En Montegallo se erigieron altares en su honor. No mucho después de su muerte fue compuesta una alabanza rítmica latina que exalta su vida santa. -Beato Andrés de Gallerani, laico, Siena, fraile, 1251. El beato Andrés de Gallerani fue un aguerrido soldado que llevó a los sieneses a la victoria contra los orvietanos. Al dar muerte a un hombre que abiertamente blasfemó de Dios, fue obligado a huir de la justicia o de la venganza de los amigos de su víctima, y se retiró a una propiedad de su familia en la costa. Cuando regresó a Siena, se dedicó enteramente a las obras buenas. Fundó en aquella ciudad la Sociedad de la Merced para la asistencia a los enfermos y un hospital. El resto de su vida lo dividió entre actividades de caridad y la oración. Su sociedad, cuyos miembros usaban una especie de capa con una cruz y la letra M, continuó hasta el año de 1308, cuando se fusionó con la orden dominicana. Se atribuyeron muchos milagros al Beato Andrés. En cierta ocasión, sanó un pie que ya comenzaba a gangrenarse; otra vez, caminó a pie enjuto y sin mojarse con la lluvia por las calles de Siena, mientras caía un violento aguacero; en otra oportunidad, al regresar bien entrada la noche después de realizar una misión de caridad en un lugar distante, el portal y las puertas de su casa se abrieron por sí solas. -Beato Narciso Juan Turchan, fraile franciscano, mártir, Alemania, 1942. Nació el diecinueve de septiembre del año de 1879 en Biskupice, ciudad de Kraków (Polonia), sacerdote y monje profesado de la primera Orden de los Frailes Menores, a la cual ingreso en el año de 1895. Fue guardián del convento de Wloclaweck; era un celoso pastor y catequista. Reportado a causa de su fe fue encarcelado el seis de noviembre de 1940 y, dos años después, fue llevado al campo de concentración de Dachau, en la provincia de Bavaria, encontró la muerte agotado tras innumerables sufrimientos de tortura el día diecinueve de marzo del año de 1942. Su proceso de canonización pudo haber sido iniciado el día diez de marzo del año de 1992 o el día veintinueve de abril del año de 1994, el número de protocolo que se le fue dado a su causa es el mil ochocientos cuarenta y cuatro, Su Santidad el Papa Juan Pablo II lo declaró digno de veneración (Venerable) el día veintiséis de marzo del año de 1999, finalmente lo beatificó el día trece de junio de 1999, junto con otros ciento siete mártires de Europa por el régimen nefasto de los nazistas, esta presente en el martirologio romano, si se obtiene un favor o una gracia especial atribuida por la intercesión del Beato Narciso Juan Turjan, por favor hacer comunicar a su agente de causa de canonización: Postulacja Generalna Procesu Meczenników Kosciola w Polsce, ul. Karnkowskiego 3, 87-800 Wloclawek, Polonia. -Beato Isnardo de Chiampo, dominico, 1244. Isnardo nació en Chiampo, un poblado cerca de Vicenza. Siendo todavía joven parece haber caído bajo el hechizo de la elocuencia de Santo Domingo, por lo que ingresó en la Orden de Predicadores, donde recibió el hábito de manos del santo fundador hacia el año 1219., junto con el Beato Guala Romanoni. A pesar de que Isnardo había llevado una vida extremadamente ascética, era muy corpulento, por lo que se le dificultaba cualquier clase de actividad física. Sin embargo nada podía disminuir su energía como predicador y, su persuasión y erudición eran tales, que logró muchas conversiones. En una ocasión, un burlón, ridiculizando la corpulencia del predicador, gritó: "Me sería tan difícil creer en la santidad de una vieja marsopa como el hermano Isnardo, que creer en que aquel barril saltara por sí mismo sobre mis piernas." Al punto, se dice, el barril cayó sobre él y le rompió una pierna. Isnardo fue uno de los primeros dominicos que predicaron en Pavía y, cuando se fundó ahí una casa de la orden en 1240, fue elegido prior. En esta casa murió en 1244, acreditándosele varios milagros antes y después de su muerte. Su culto fue confirmado en 1919. -Beato Juan Buralli (Marzo 20) fraile, Parma, 1289. Nació en Parma, cerca del año de 1208, su nombre de pila era Juan Buralli, ingresó en la orden de frailes franciscanos, se fue a estudiar a París, después fue ordenado sacerdote en el año de 1233, luego empezó a enseñar filosofía y teología en Bolonia, Nápoles y París. Fue electo ministro general de la orden en la capital de Liote en el año de 1247. Era un hombre muy apreciado dentro y fuera de la Orden, pero tenía un punto débil: era un ferviente seguidor de de las teorías de Joaquín de Fiore, llamadas "joaquinistas", admitidas por los celantes, por esto tuvo que comprometerse a estas teorías y entonces le empezó a costar el cargo que tenía y tuvo que presentar su renuncia diez años después (1257). Esta presente en el martirologio Romano. En Camerino o en Greccio murió, el Beato Giovanni Buralli de Parma, sacerdote de la Orden de los Menores, el cual el Papa Inocencio IV envió a Gregia como legado, para intentar reestabilizar la comunión con los latinos. -San Pancario, mártir, Nicomedia, s. IV. San Pancario, mártir, era senador romano y uno de los amigos del emperador Diocleciano, del cual fe apreciado y de quien fue un soldado imperial. Dejo el cristianismo y para convertirse en pagano. Su madre y su hermana hicieron cosas que hicieron que su apostolado volviera y tuviera temor de Dios y del juicio final, entonces volvió a convertirse en cristiano, pero en secreto por la primera etapa de las persecusiones. De repente, un día, San Pancario declaró abiertamente su fe ante el emperador, y por esto fue torturado en Roma. Después fue enviado a Nicomedia allí lo decapitaron en el año trescientos tres (303). -Nuestra Señora del Dulce Beso o de la Dulzura de Smolensk, icono. El icono de la "dulzura" de Smolensk de la Santísima Virgen María se descubrió en el año de mil ciento tres (1103) en Smolensk. Hay otro icono de la "dulzura" de Smolensk en la vecindad de Okopa (al sur de Smolensk). Este icono estaba en el campamento de los ejércitos rusos del comandante militar Shein, que evito que algunos malvados polacos destruyeran a Smolensk por veinte meses (1611-1613). -San Alkmundo, nacido en el norte de Bretaña en el setecientos cuatro (774) príncipe británico; era hijo de Alcred rey de Umbría del Norte. Tomó el trono después del asesinato de su padre y de su hermano Osred. Era reconocido por su caridad con los pobres y porque era huérfano. Asesinado por los agentes de Eardwulf cerca del año ochocientos (800), que usurpó el trono y se hizo rey de Umbría del Norte; fue enterrado en Umbría del Norte (hoy Derby), Inglaterra. Sus reliquias fueron llevadas más delante de Shrewsby a la abadía de Ethelfleda, Nuestra Señora de las Misericordias, luego volvieron a la iglesia principal de Derby en el año de mil ciento cuarenta (1140); después de su muerte se divulgó que su tumba exhala un perfume. Hay seis iglesias en Inglaterra dedicadas a este santo. -San Adrián, monje en Maestricht, fue estudiante espiritual de San Laudoaldo. Fue asesinado por unos ladrones mientras visitaba a los alumnos de su comunidad, es venerado como mártir por morir sirviendo a sus hermanos, cerca 668. -San Amantio, diácono romano; que junto con San Laudoaldo, evangelizó en varios lugares de las nuevas Francia y Bélgica. Fundó una iglesia en Wintershoven, cerca 668. -San Apolonio y San Leoncio, obispos de Braga (Portugal) compañeros mártires, s. VI. -San Gemo, monje, probablemente en Moyenmoutier en la Alsacia, sus reliquias se conservan en Hurbach. -San Lactali, nació en Corcho del Condado, Irlanda; fue uno de los estudiantes espirituales de San Comgall de Bangor y de San Molua. Fue el fundador de la abadía de Achadh-Ur, Freshford, Kilkenny, Irlanda, era servido como su primer abad; murió por causas naturales en el 672. -San Leoncino, obispo de Saintes, Francia; amigo de San Malo (llamado también: Maclovio o Macuto) a quien lo abrigó en el exilio, 640. -Santos Quinto, Quintila, Cuartila y Marco, mártires en Sorrento (Italia). Siglo II. |





