

-San Juan de Dios, Granada († 1550) Nació y murió un 8 de marzo. Nace en Portugal en 1495 y muere
en Granada, España, en 1550 a los 55 años de edad. De familia pobre pero muy piadosa,
su madre falleció cuando él era todavía muy joven, y su padre murió como
religioso en un convento. En su juventud fue pastor, muy apreciado por el dueño
de la finca donde trabajaba, por lo que le propusieron que se casara con la hija
del patrón y así quedaría como heredero de aquellas posesiones. San Juan fundó
un hospital, y enseñó con su ejemplo que a ciertos enfermos hay que curarles
primero el alma si se quiere obtener después la curación de su cuerpo. Sus religiosos
atienden enfermos mentales en todos los continentes y con grandes y maravillosos
resultados, empleando siempre los métodos de la bondad y de la comprensión,
en vez del rigor de la tortura. El 8 de marzo de 1550, sintiendo que le
llegaba la muerte, se arrodilló en el suelo y exclamó: "Jesús, Jesús, en tus manos
me encomiendo", y quedó muerto, así de rodillas. Había trabajado incansablemente
durante diez años dirigiendo su hospital de pobres, con tantos problemas
económicos que a veces ni se atrevía a salir a la calle a causa de las muchísimas
deudas que tenía; y con tanta humildad, que siendo el más grande santo de la
ciudad se creía el más indigno pecador. -San Esteban, que fundó la congregación de Obacina, cerca de Tulle, Francia, bajo la regla de San Benito († 1154) Los padres de Esteban vivían en Limousin (Francia). Desde su niñez, Esteban se sintió inclinado a las prácticas de devoción y de caridad. Después de su orden nación sacerdotal, llamado por Dios a una vida más austera, renunció a todos los placeres y empezó a practicar severas mortificaciones. Junto con otro sacerdote amigo suyo, decidió retirarse al bosque de Obacina, a dos leguas de la ciudad de Tulle. El día de la partida, ofrecieron una fiesta a sus amigos y distribuyeron todos sus bienes entre los pobres. Al poco tiempo se les reunieron otros compañeros, a quienes los siervos de Dios aceptaron como discípulos. La austeridad de la comunidad de Obacina era extraordinaria y, aunque San Esteban era bondadoso y amable por temperamento, urgía con gran rigor la observancia. Los monjes pasaban el día en la oración, la lectura espiritual, el trabajo manual y nunca comían antes de la caída del sol. San Esteban fundó también un convento de mujeres, casi tan estricto como el de los hombres y pronto hubo en él 150 religiosas. Se decía que vivían tan separadas del mundo y con tal frugalidad, que los únicos lazos que las ataban a la tierra eran los que no podían cortar, sin atentar contra la vida. En 1142, el propio San Esteban tomó el hábito del Cister y el obispo de Limoges le consagró abad. Su muerte ocurrió doce años más tarde. -San Félix, obispo de Inglaterra, que convirtió a los anglos del Este. San Félix, que convirtió a los anglos del este, nació en la región de Borgoña (la cual ahora es Francia). Era un obispo que fue enviado a Inglaterra por órdenes de San Honorio de Cantorbery (Septiembre 20) para evangelizar en Anglia del este. San Félix se estableció en Dunwich en la costa de Suffolk en el año seiscientos treinta y uno, y trabajado allí con éxito por diecisiete años. Fundó una escuela para jóvenes con la ayuda del rey Siegeberto, y comandado por profesores de Cantorbery. San Félix murió en el año seiscientos cuarenta y ocho y fue enterrado en Dunwich, pero sus reliquias fueron transferidas a la abadía de Ramsey en Huntingdonshire en el año de novecientos setenta y uno. San Félix ha dado su nombre a Felixstowe en Suffolk, y a Felixkirk en Yorkshire. San Beda (Historia en la que se habla de la Iglesia y de la gente Inglesa, libro 3, ch. 18 y 20). -Santos Filemón y Apolunio o Apolo y Arriano, diáconos y mártires, Antinoé, ciudad de Egipto († 287) Santos Filemón, Apolo y Arriano: Del griego amante afectuoso; indoeuropeo: promotor, etimología desconocida (284-305). Mártires. Son tres jóvenes de origen egipcio, Apolo, quien evangelizaba en el desierto de Tebaida, y al dirigirse a la ciudad a continuar su misión encuentra a Filemón, quien era pagano, y le dice que debe estar loco para acercarse al lugar donde son perseguidos los cristianos; sin embargo, recibe la luz de Cristo a través de Apolo, quien lo persecución de Diocleciano, fueron encarcelados y comparecieron ante el juez Arriano, quien milagrosamente, ante las palabras de los dos cautivos, abraza la fe en el Dios verdadero. Fueron martirizados, murieron ahogados. La primitiva historia de la muerte de estos mártires, sin las adiciones posteriores, se halla en la Historia Monachorum traducida por Rufino. (Ver Preuschen, Palladius und Rufinus, pp. 80-82). Rufino cuenta que él había visitado el santuario de los mártires y visto sus reliquias. Así pues, es evidente que ya entonces se les tributaba culto. Pero la traducción de Rufino no menciona la lengua de fuego que consumió la flauta, ni tam poco el incidente de las flechas; cierto que habla de una nube, pero dice que la nube apagó el fuego de la hoguera en que iba a ser quemado el mártir. En los sinaxarios hay otra versión de la misma leyenda; ver Delehaye, Synax. Constant, pp. 307-308. Los sinaxarios conmemoran a estos mártires el 14 de diciembre, pero el Martirologio Romano lo hace el 8 de marzo. -San Julián (Marzo 6) arzobispo de Toledo, ilustre por su doctrina († 690) Presidió varios de los Concilios toledanos y se esforzó por detener la decadencia religiosa y política de la España visigoda. Dejó numerosas obras de teología, de gramática y de historia, que revelan piedad profunda, amplia cultura y riqueza de pensamiento. Las más importantes son: El Prog- nosticón o consideración de las cosas futuras; el tratado de la sexta edad del mundo, obra de polémica contra los judíos, y la Historia de la guerra del rey Wamba contra la rebelión del duque Paulo, en que se muestra un narrador agradable y un gran patriota. Intervino también en la contienda del monotelismo. Siendo arzobispo de Toledo, presidió varios de los concilios toledanos y se esforzó por detener la decadencia religiosa y política de la España visigótica, promoviendo incansablemente la fe. Ilustre por su doctrina, dejó numerosas obras de teología, de gramática y de historia que revelan piedad profunda, amplísima cultura y riqueza de pensamiento. A su muerte, en el año 690, era el personaje más importante de España. La corta biografía escrita por Félix, el sucesor de San Julián en la sede de Toledo, es nuestra principal fuente de información. Ver Acta Sanctorum, marzo, vol. I. También nos dan algunas noticias sobre el santo las crónicas de la época y las actas de los concilios que presidió. -San Poncio, discípulo de San Cipriano y autor de su Vida, Cartago († 262) Cuando San Cipriano, el gran obispo de Cartago, fue desterrado a Corubis, el diácono Poncio se ofreció voluntariamente a acompañarlo y permaneció con él hasta su muerte el año 258. A él se debe el relato del martirio de San Cipriano. San Poncio anhelaba acompañar en el martirio a San Cipriano, pero los jueces no lo consideraron un personaje demasiado importante y no lo condenaron a muerte. Se desconocen el lugar y las circunstancias de su muerte ocurrida alrededor del año 260, pero no hay razón para que haya sido martirizado cuando San Cipriano, el gran obispo de Cartago, fue desterrado a Curubis, el diácono Poncio se ofreció voluntariamente a acompañarle y permaneció con él hasta su muerte. En aquella época, los lazos que unían a los diáconos con su obispo eran muy estrechos; en el caso de San Cipriano y San Poncio las relaciones se estrecharon todavía más. Sin duda que Poncio tuvo todas las oportunidades posibles de informarse de la vida y las actividades de su obispo; desgraciadamente, en su afán por escribir una biografía que eclipsara por su popularidad las "actas" de Perpetua y Felícitas. Poncio concentró casi exclusivamente su atención en el martirio de San Cipriano y dejó en la oscuridad el resto de su vida. -San Veremundo, abad de Hirache, cerca de Estella, Navarra, que murió algo después de 1100. Abad de Irache durante 42 años, desde el 1056 al 1098, da renombre de caridad, entre los peregrinos del Camino de Santiago, al Hospital allí fundado en 1054. El Monasterio de Santa María de Irache, durante el superiorato de San Veremundo de Arellano y Villatuerta, se constituye en centro de espiritualidad y cultura, desde Nájera a Pamplona; lo mismo para el pueblo, que para sus reyes, Sancho Garcés y Sancho Ramírez. Pasan de veinte las casas religiosas que se asocian a Irache en estos años. A su muerte, el Santo Abad es venerado proverbialmente: "Mientras el mundo sea mundo, el 8 de marzo San Veremundo". El nombre Veremundo, que en su sonido significa "verdaderamente limpio", se presenta extrañamente como la equivalencia latina del nombre visigodo Bermudo, aunque de distinto significado. La principal de las casas religiosas del reino de Navarra en el siglo XI era la abadía benedictina de Hyrache, gracias a la obra prodigiosa de San Veremun do. Había éste ingresado en el monasterio siendo todavía niño. El abad Munio, que era tío suyo, le concedió más tarde el hábito. Veremundo fue un monje ejemplar, que se distinguía particularmente por su ilimitado amor a los pobres. A este propósito, las crónicas de la abadía cuentan una anécdota: cuando ejercía el cargo de portero, Veremundo distribuía a veces entre los pobres una ración más abundante que la prescrita. Un día en que Veremundo se dirigía a la puerta, con muchos panes envueltos en su túnica, el abad le preguntó qué llevaba. "Patatas", respondió el santo. (El cronista hace notar que las patatas equivalían prácticamente al pan, puesto que alimentaban igualmente a los pobres). -San Vicente Dadleubeck, obispo de Cracovia († 1223) Etimológicamente significa "vencedor". Viene de la lengua latina. Tú que estás cautivado por el misterio de la condición humana, ¿acaso lo ignoras? Cristo abre, en cada uno, una senda de esperanza. El atraviesa contigo las contradicciones interiores, el miedo y la alegría, las dudas y la confianza, la rebeldía y el perdón. Este joven, nacido en el seno de una familia noble polaca, vio su camino de esperanza mientras hacía sus estudios en la afamada universidad de Cracovia. Terminados brillantemente, pensó que su existencia se encaminaba por el sacerdocio. A los pocos años de ejercer su pastoral como sacerdote, lo nombraron obispo de Cracovia en el año 1208. Su plan pastoral iba a consistir en la evangelización de los pueblos del Norte de Polonia, pues todavía vivían en la ignorancia y el más puro paganismo. Su trabajo no era simplemente de cristianizar a estas personas paganas, sino también la búsqueda de la mejora material, económica y social de esas gentes. Cuando llevaba diez años de obispo, decidió retirarse. Con la mayor sencillez del mundo, distribuyó sus bienes entre los pobres, se quedó descalzo para, de esta forma, ir andando al monasterio cisterciense. En él vivió como un monje más hasta que le vino la muerte en el año 1223. -San Senano, obispo († s. VI) En torno a la figura de San Senano han surgido diferentes relatos biográficos. Probablemente fue monje y obispo misionero en Irlanda. En el siglo VI, y junto al río Sbannon (cerca de Cork, fundó la comunidad de Iniscarra, mientras él se estableció en las cercanías de la isla de Scattery. Fue muy difundida su devoción y veneración en la comarca de Sbannon. Este San Senan de Scattery, el más célebre de los veintidós santos irlandeses del mismo nombre, nació en Munster, de padres cristianos. Fue un niño extra ordinariamente precoz y piadoso. Esta última virtud la conservó al crecer y, no obstante que durante su juventud ejerció el oficio de gladiador, lo abandonó pronto para abrazar la vida religiosa. Se puso bajo la dirección de un abad llamado Casi do quien, al cabo de algún tiempo de impartir instrucción a su joven discípulo, lo dejó al cuidado de San Natalio en la abadía de Kilmanagh, en Ossory. Partió a frecuentes misiones y fundó otros conventos en diversos sitios hasta que, ya entrado en años, recibió de nuevo la visita de un ángel que le condujo a la cumbre del monte Tese, le señaló un lugar llamado Arnanaingel (Colina de los Ángeles) en el estuario de Shanon, advirtiéndole que aquél era el lugar de su último retiro. Sus monjes llevaron su cuerpo al monasterio donde fue venerado durante largo tiempo. El 8 de marzo se le conmemora en Irlanda. -San Teofilato, obispo de Nicomedia († 847). San Teofilato vivió en Constantinopla en el octavo siglo durante la época de la herejía del iconoclasta. Después de la muerte del inoclasta emperador Leo IV el Khazar (775-780), el emperador Constantino VI (780-797) ascendió el trono. En la misma época, el Santo Patriarca Paúl (Agosto 30), no teniendo la fuerza de continuar dirigiendo a la multitud del rostro inoclasta, dimitió voluntariamente su oficina (784). San Tarasio (Febrero 25) fue elegido en su lugar. En aquella época, él era consejero imperial eminente. Bajo supervisión del nuevo patriarca convocaron al séptimo consejo ecuménico (787) para condenar la herejía del iconoclasta. Un rato relativamente pacífico comenzó para la iglesia, y los monasterios comenzaron otra vez a llenarse de monjes. Por su profecía en negrilla enviaron al santo en exilio a la fortaleza Strobil (Asia Menor). Estuvo allí hasta su muerte, que ocurrió alrededor del año 845. Después de la restauración del icono venerado en el año 847 debajo de Santa Teodora (Febrero 11) y su hijo Miguel, las Santas reliquias de San Teófilato fueron devueltas a Nicomedia. -Beato Faustino Míguez González, sacerdote piarista y fundador del Instituto Calasancio († 1925) Nace en Xamirás, una aldea de Acevedo del Río, Celanova, en la provincia de Orense, el 24 de marzo de 1831. Bautizado al día siguiente, 25 de marzo, festividad de la Encarnación, en la iglesia parroquial con el nombre de Manuel. Recibe el sacramento de la confirmación en 1832. Es el cuarto hijo de una familia cristiana y trabajadora. Ingresa en el Noviciado de las Escuelas Pías de San Fernando, en Madrid, el año 1850 donde toma el hábito escolapio el 5 de diciembre del mismo año, con el nombre de Faustino de la Encarnación. En 1855 fue ordenado diácono y Presbítero el 8 de marzo de 1856 en la parroquia de San Marcos de Madrid por el Obispo de Burgos Osma. La Congregación se extiende pronto por varios lugares de España, y en 1923 las Religiosas se hacen presentes en diversos países de América y Africa. El P. Faustino fue un hombre al que sólo Dios llenó su corazón. Su camino en este amor se orientó hacia la entrega de los niños y jóvenes:"sus discípulos, los pobres, los enfermos y cuantos acudían a él experimentaron la bondad de su alma". Sabe que la vida en un don recibido para darlo generosamente. Su frase preferida: " dejemos obrar a Dios que sabe lo que nos conviene". Su larga vida consagrada al Señor termina en Getafe el 8 de marzo de 1925. El 25 de octubre de 1998,el P.Faustino fue Beatificado en Roma, por el Papa Juan Pablo II. -Santos Ariano, Teótico y otros tres arrojados al agua por el delito de confesar la fe, Antinoé, s. III. -Santos Cirilo, Rogato, Félix, otro Rogato, Beato, Herenia, Felicidad, Urbano, Silvano y Mamila, mártires de Africa, s. III. -San Duthac, obispo. -San Litifredo, obispo de Pavía. -San Probino, obispo de Como. -San Quintilo, obispo y mártir, Nicomedia, persecución de Diocleciano. -San Unfido de Terouán, obispo, m. 871. |




