En el XXX aniversario de la pascua de Ana María Moreno

11-nov.-1977


(ad usum privatm)


Dios mío, ven en mi auxilio.
Señor date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.  Aleluya.

Himno

Si vivimos, vivimos para Dios;
si morimos, morimos para Dios;
en la vida y en la muerte,
somos de Dios.

Nuestras vidas son del Señor,
en sus manos descansarán;
el que cree y vive en él
no morirá.

Con Cristo viviré,
con Cristo moriré;
llevando en el cuerpo
la muerte del Señor;
llevando en el alma
la vida del Señor.

Si vivimos, vivimos para Dios;
si morimos, morimos para Dios;
en la vida y en la muerte,
somos de Dios. Amén.

Salmo 90
A la sombra del Omnipotente

Antífona. El Señor es mi refugio y mi fuerte Salvador.

Tú que habitas al Amparo del Altísimo,
que vives a la sombra del Omnipotente,
di al Señor: "Refugio mío, alcázar mío,
Dios mío, confío en Ti".

El te librará de la red del cazador,
de la peste funesta.
Te cubrirá con sus plumas,
bajo sus alas te refugiarás:
Su brazo es escudo y armadura.

No temerás el espanto nocturno,
ni la flecha que vuela de día,
ni la peste que se desliza en las tinieblas,
ni la epidemia que devasta a mediodía.

Caerán a tu izquierda mil,
diez mil a tu derecha;
a ti no te alcanzará.

Nada mirar con tus ojos,
verás la paga de los malvados,
porque hiciste del Señor tu refugio,
tomaste al Altísimo por defensa.

No se acercará la desgracia,
ni la plaga llegará hasta tu tienda,
porque a sus ángeles ha dado órdenes
para que te guarden en tus caminos;

te llevará en sus palmas,
para que tu pie no tropiece en la piedra;
caminarás sobre áspides y víboras,
pisotearás leones y dragones.

"Se puso junto a mí: lo libraré;
lo protegeré porque conoce mi nombre,
me invocará y lo escucharé.

Con él estaré en la tribulación,
lo defenderé, lo glorificaré,
lo saciaré de largos días
y le haré ver mi salvación".

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Se repite la antífona. El Señor es mi refugio y mi fuerte Salvador.

LECTURA BREVE

Juan 14, 1-7
      Yo soy el camino y la verdad y la vida


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-No perdáis la calma, creed en Dios y creed también en mí.  En la casa de mi Padre hay muchas estancias, si no, os lo habría dicho, y me voy a prepararos sitio.  Cuando vaya y os prepare sitio, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo estéis también vosotros.  Y adonde yo voy, ya sabéis el camino.

Tomás le dice:
-Señor, no sabemos adónde vas. ¿Cómo podemos saber el camino?

Jesús le responde:
-Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí.
Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto.


RESPONSORIO

Bendito es nuestro Dios en todo tiempo,
ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
Amén.

R/. Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal,
ten piedad de nosotros.
(3 veces)

PRECES

En paz roguemos al Señor.

Señor, ten piedad.

Por la paz que viene desde lo alto y la salvación de nuestras almas, roguemos al Señor.
Señor, ten piedad.

Por la remisión de los pecados, en la bienaventurada memoria de Ana María Moreno, roguemos al Señor.
Señor, ten piedad.

Por los siempre recordados difuntos siervos de Dios, por su descanso, perdón de los pecados, paz y bienaventurada memoria, roguemos al Señor.
Señor, ten piedad.

Por aquellos que lloran, que sufren, y que esperan el consuelo de Cristo, roguemos al Señor.
Señor, ten piedad.

Para que nos libere de toda aflicción, ira y necesidad, roguemos al Señor.
Señor, ten piedad.

Con los Santos haz morar, oh Cristo, a Ana María, tu sierva, y a todos los fieles difuntos, donde no hay tristeza, ni dolor, ni angustia, sino vida eterna.

Oremos juntos a Dios nuestro Padre como nos enseñó Jesús: Padrenuestro.

ORACIÓN

Señor Dios, que has querido que Ana María, a través de la muerte, fuera configurada con Cristo, que por nosotros murió en la cruz; por la gracia renovadora de la Pascua y por la intercesión de Santa María, bendice el amor que Ana María siempre nos tuvo en la tierra, aleja de ella todo vestigio de corrupción terrena; y pues quisiste marcarla en su vida mortal con el sello del Espíritu Santo y alimentarla con el cuerpo y sangre de Cristo, dígnate también resucitarla un día a la vida eterna de la gloria y que desde el cielo continúe animándonos en el camino de la fe.
Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
Fallecida en Olor de Santidad, Ana María Moreno Castillo
Corrían los años posteriores a nuestra Declaración de Independencia de España y la anexión de Istmo a la Gran Colombia, cargados de incertidumbre política y, por ende, de desinterés por el pueblo y su destino. Se respiraba por doquier el descontento y el ansia de una libertad auténtica. Dentro de este marco de indecisiones políticas y sociales, nació en la población de Macaracas (Provincia de Los Santo, Panamá) la niña Ana María Moreno Castillo, el 28 de mayo de 1887, hija de don Manuel Balbino Moreno y doña Ana María Castillo de Moreno.
Oriundos ambos padres de La Villa de Los Santos, decidieron volver a su terruño, y con ellos, la niña Anita, de muy corta edad. Sus estudios elementales los realizó entre Macaracas y Los Santos, siendo su primera maestra Rudecinda Rodríguez, y en La Villa de Los Santos, las señoritas Abigail Quinzada y Leonor Chiari. Más tarde viajó a la ciudad capital de Panamá, en donde ingresó a la Escuela de la Sagrada Familia, regentada por las Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paul.
La excelente formación de esta escuela y el ejemplo cristiano de su hogar, fueron los pilares que fortalecieron su espíritu de cristiana comprometida con Dios y con sus hermanos, sobre todo los más necesitados. Es digno de mencionar con satisfacción y gozo que Ana María, en los años comprendidos entre 1912 y 1916, ejerció la docencia como educadora de primera enseñanza.
Extendió su labor docente en la Parroquia de Los Santos, donde preparaban a los niños para su primera comunión, lo que hizo por espacio de muchísimos años, no sólo en su pueblo, sino también en los corregimientos del distrito. Su don de gente y rectitud de vida la hicieron merecedora de múltiples oportunidades de servicio, tales como Presidenta de la Asociación de Hijas de María Inmaculada desde 1909, entidad fundada por su Señoría Ilustrísima Javier Junguito, obispo de Panamá, que designo a ella para presidirla en Los Santos. De la misma manera, tuvo su cargo la presidencia de la asociación del Sagrado Corazón de Jesús o Apostolado de la Oración.
Retablo Mayor barroco y presbiterio (siglo XVIII)
En el año de 1915, fundó el antiguo Hospital san Juan de Dios, centro hospitalario que atendía enfermos crónicos, ya que allí se llevaban los casos incurables. El Señor le brindó así la piadosa oportunidad de desempeñarse como enfermera y directora por casi una década.
Ana Maria Moreno Castillo era un ser de aquellos sobre los que Dios se complace en verter talentos y dones, y en el año 1913, a consecuencia de unos fuertes temblores de tierra en la región, la torre del Templo de San Atanasio de Los Santos se derrumbó causando extraordinaria preocupación entre los feligreses todos. Es así como la Niña Anita se decide a colaborar con la reparación de la torre, mediante la realización de actividades que requirieron de su esfuerzo personal y el de muchos santeños que la apoyaron, tales como sus famosas e inolvidables veladas, ferias y rifas. Similarmente, contribuyó con la construcción de la actual Casa Cural.
Retablo Mayor barroco y presbiterio (siglo XVIII)
Sería justo mencionar de manera sucinta por ahora, la diversidad de actividades sociales y parroquiales en la que la Niña Anita tomaba participación activa y responsable. Entre ellas, el servicio que prestaba cada 8 de marzo, festividad de San Juan de Dios, a los innumerables pobres que visitaban su casa y el templo en cada ocasión. La organización de la tradicional Semana Santa en La Villa de Los Santos, bajo cuya dirección se enriqueció e hizo famosa en el ámbito nacional.
Fachada y torre del templo parroquial de San Atanasio
Fachada y torre del templo parroquial de San Atanasio
Procesión del Encuentro  de Jesús con la cruz a cuestas y la Virgen Dolorosa, tradicionalmente celebrada cada Miércoles Santo
Procesión del Encuentro  de Jesús con la cruz a cuestas y la Virgen Dolorosa, tradicionalmente celebrada cada Miércoles Santo
La festividad de la Inmaculada Concepción cada 8 de diciembre, haciendo de ello todo un derroche de amor y fervor mariano. El mes de mayo, dedicado en el mundo cristiano a la Virgen María, y bajo su dirección una legión de niños y niñas, en romería cotidiana, depositaban flores a los pies de la Señora. Su entusiasmo y arte en la confección del nacimiento del Templo para la Navidad.
Retablo barroco de la Inmaculada Concepción, a sus pies, el Sagrario (siglo XVIII)
Retablo barroco de la Inmaculada Concepción, a sus pies, el Sagrario (siglo XVIII)
También Ana Maria Moreno fue objeto de algunas distinciones merecidas, como el homenaje apoteósico popular en el año 1946, en el que recibiera el reconocimiento y respeto de todo su pueblo. Entre poemas, telegramas, cánticos, medallas y discursos, El Honorable Consejo Municipal la declaró "Hija Predilecta de La Villa de Los Santos". Por otro lado, en 1959, le fueron concedidas las condecoraciones "Pro Ecclesia et Pontífice", por la Santa Sede de Roma (siendo Sumo Pontífice el Beato Juan XXIII) y la Orden "Vasco Núñez de Balboa", por parte del Gobierno Nacional de Panamá. Presidieron dichos actos protocolares el Señor Nuncio Apostólico, Monseñor Luis Púnsolo, arzobispo titular de Sebastea, y el Canciller de la República de Panamá, Señor Miguel Moreno Jr.
De edad avanzada y resentida en su salud física, Ana María Moreno Castillo se retira de sus ya habituales servicios al pobre y a la Iglesia de Cristo y tras una larga y penosa enfermedad, regresa a su Casa el cielo donde el Padre Celestial hubo de ceñirle con la corona de los elegidos, un 11 de noviembre de 1977.
En el año de 1984, por la gestión iniciativa del H. L. Dr. Arnulfo Escalona Ríos (Q.E.P.D), se dio el nombre de "Anita Moreno" al Hospital de la región, mediante la ley 59 del 26 de diciembre de 1984, en virtud de sus innumerables méritos y reconocidos desvelos a favor de los necesitados y la Iglesia. Más tarde, en 1993, al colocar la placa conmemorativa que le da su nombre al ya mencionado centro hospitalario, el pueblo de La Villa de Los Santos, sus siempre amados pobres, demás hermanos, muchísimos de los cuales disgregados por toda la geografía nacional solicitaron al Señor Obispo de Chitré, su señoría Ilustrísima Monseñor José María Carrizo Villarreal (Q.E.P.D), mediante documentos firmados por cientos de cristianos católicos, que iniciase ante la Santa Sede, en Roma, la causa del proceso de su Beatificación y posterior Santificación, para gloria de Dios, exaltación de la Iglesia de Jesús y orgullo de su pueblo.

Presbítero Daniel Salvador Poveda.
(Q.E.P.D.)
Sacredote panameño que intetó promover la vida y obra de Ana María y publicó un librito sobre ella y varios testimonios de favores recibidos.
Biografía enviada por el Padre:
Pedro Antonio Moreno Mina
Panamá.
Oleo realizado por el maestro panameño Juan Manuel Cedeño (qepd), lastimosamente perdido, pero representa el interior humano y espiritual de Ana María, ella es toda armonía e isnpiración para la vida cristiana tan necesaria en nuestros tiempos.
Fallecidos en Olor de Santidad, de Panamá