2do. Obispo de el Estado Zulia, Venezuela.
(1870-1952)
Allan Sillie
Venezuela.
Nació en Zaraza, Estado Anzoátegui, fue obispo de las diócesis de Maracaibo quien gobernó entre los años 1910 y 1920. Del Zulia pasó luego a ser Obispo de Calabozo, y allí gobernó entre los años 1921 y 1952.
Su madre, Justa Álvarez lo preparó desde niño para la vida religiosa. Cursó estudios en el Colegio de Primera Categoría de Calabozo, graduándose de bachiller en filosofía y letras en 1888. Inició estudios religiosos en el Seminario de Calabozo, trasladándose luego al Seminario de Santa Rosa de Lima en Caracas, donde obtuvo la ordenación sacerdotal en 1893.
Al año siguiente recibió el título de doctor en ciencias eclesiásticas en la Universidad Central de Venezuela. Designado teniente cura de la parroquia de Zaraza, se desempeñó como vicario de esta población por espacio de 17 años hasta el 6 de junio de 1910, cuando fue designado titular de la diócesis de Maracaibo. Consagrado por el Delegado Apostólico tomó posesión de su nuevo cargo el 15 de noviembre de 1910.
"Grupo Santidad Venezuela"
Celestino Alvarez permaneció en Maracaibo hasta el 29 de septiembre de 1920. Luego tras la muerte de monseñor Felipe Neri Sandrea, Arturo Celestino Álvarez fue designado como tercer obispo de Calabozo el 15 de mayo de 1921.
Regresó a Maracaibo en 1942 con motivo de la coronación de la Virgen de Chiquinquirá, puesto que obtuvo del Papa Benedicto XV. En tal ocasión la Asamblea Legislativa lo nombró "hijo amado del Zulia" y el Ejecutivo Nacional le confirió la Orden del Libertador.
Las bodas de oro sacerdotales de monseñor Álvarez fueron celebradas con gran regocijo por la Iglesia venezolana el 26 de noviembre de 1943, motivo para que el papa Pío XII lo nombrara obispo honorario del Sacro Solio Pontificio y Conde Romano.
La Academia Venezolana de la Lengua lo honró designándolo miembro correspondiente. Sus últimos años estuvieron dedicados a afianzar su magisterio y a velar por el bienestar de la diócesis calaboceña. Muere en Calabozo el 8 de enero de 1952.
Reseña de la Coronación de Nuestra Señora de Chiquinquirá
Con el apoyo de los obispos del Zulia y de Calabozo, Arturo Celestino Álvarez y Felipe Nery Sandrea, el padre Antonio María Soto, Párroco de San Juan de Dios, se dirigió a la  Santa Sede pdidiendo los honores de la Coronación Canónica para la imagen de la Virgen de Chiquinquirá, lo cual fue concedido el 16 de julio de 1917 por su Santidad El Papa Benedicto XV. Posteriormente, el mismo Papa concedió el título de Basílica Menor a la iglesia de Chiquinquirá y San Juan de Dios.
La corona de la Virgen, que costó en 1942, 250 mil bolívares, pesa diez kilogramos de oro de 18 quilates y contiene 169 piedras preciosas: brillantes, rubíes, zafiros, y esmeraldas. Albert Bischoff, el orfebre alemán que la concibió, y sus ayudantes, tardaron casi un año en su elaboración. Para la confección de esta pieza de filigrana no hubo necesidad de comprar oro ni piedras preciosas. En una hermosa colecta pública a finales de 1940, cada zuliano devoto donó sus prendas para tal finalidad. Aretes, pulseras, cadenas, leontinas, anillos, mancuernas, morocotas y hasta piezas dentales fueron cedidos generosamente. El aro inferior tiene 27 centímetros de diámetro, mide 44 centímetros en su parte más ancha, y su altura es de 43 centímetros. En su parte superior, la corona esta rematada por una cruz de brillantes. Dos ángeles de plata sostienen la corona de la Virgen.
El orfebre Enairo Villasmil tiene la misión de pulir la corona de la Virgen en las vísperas de las fiestas patronales. Usa un trapo, agua y vinagre y le toma unas cuatro horas limpiar todos los elementos de la joya. En años anteriores se la llevaba a su casa y, al concluir, llamaba a la Basílica para que pasaran a recogerla. En fechas más recientes, prefiere trasladarse hasta el templo.
Siervo de Dios, Monseñor Arturo Celestino Alvarado
Hoy en día el corazón incorrupto de Monseñor Arturo Celestino Álvarez, descansa en la Catedral de la Ciudad de Maracaibo, Estado Zulia; mientras que el resto de su cuerpo se encuentra en Calabozo, Estado Guárico.
En el frontis izquierdo de la Basílica de Nuestra Señora de Chiquinquirá se encuentra una estatua de mármol de Monseñor Arturo Celestino Álvarez, segundo obispo del Zulia, quien gobernó entre 1910 y 1920. Obtuvo del Papa Benedicto XV el decreto de la canónica coronación y exaltación de este templo al rango de la Basílica Menor. Del Zulia pasó luego a ser Obispo de Calabozo.
El 2 de agosto de 1960, en Gaceta Oficial se publica la decisión oficial de decretar a la Basílica como Monumento Histórico Nacional.
Para la Beatificación y Canonización de el Siervo de Dios Monseñor Arturo Celestino Álvarez, todo milagro o favor recibido comunicarlo a Arzobispado, Calle 4, N. 11-82, Calabozo, 2312, Edo. Guárico, VENEZUELA.
Monseñor Arturo Celestino Álvarez fue declarado Siervo de Dios el 13 de septiembre de 2002.