Fallecida su madre –octubre de 1873- Georgina toma el timón del hogar acompañada
de su tía la señorita Sofía Febres Cordero, hermana de su padre. Para esta época,
las Hermanas Clarisas eran las únicas religiosas que existían en Mérida. En
el año 1890, su situación dentro del contexto histórico-político del país era incierta,
pero Georgina ya habiendo dado su “sí” incondicional, suplicó a la Madre
Abadesa que la admitiera en este Convento. Lo hizo como fugitiva, y a pesar
de la oposición de su padre para que volviera a casa, ella vistió el hábito de
novicia. Era un tiempo políticamente difícil para Venezuela. Tras la ejecución del Decreto de extinción de los conventos de vida religiosa femenina (5 de Mayo de 1874), se precisó la salida de las religiosas profesas del Convento de las Hermanas Clarisas, dándose igualmente la orden de que las que habían ingresado al noviciado volvieran a sus hogares. Para el año de 1892 ya habían llegado las Hermanas de Santa Ana a regentar el Hospital San Juan de Dios y el día 8 de septiembre de ese año, Georgina ingresa a esta Comunidad y allí profesa, siendo modelo de obediencia y abnegación en la asistencia a los enfermos. En el año 1897 llega una orden de España de suspender la fundación y entregar al Gobierno el Hospital, se agotan los recursos y ya nada puede detener la partida de las Hermanas. Es en este momento histórico cuando Dios deja entrever que está preparando el terreno para sembrar una semilla llamada en su acepción actual: Congregación de Hermanas Dominicas de Santa Rosa de Lima. |




Es Georgina Febres Cordero Troconis una de esas manos que la tierra reclamó con la
esperanza de una buena cosecha.. |


Allan Sillie Venezuela. |






Georgina nace en Mérida el 16 de Noviembre de 1861. Auténticas virtudes forjaron
su personalidad ante la mirada formadora de sus padres: Dr. Foción Febres Cordero
y Doña Georgina Troconis. Sus once hermanos son reconocidos como eminentes ciudadanos,
mereciendo especial mención Don Tulio cuya vida y obra son prez y gloria
para Venezuela. |
En el Año Centenario de la Aprobación Canónica Diocesana de la Congregación, el Señor
nos regala, con atención particular, lo que con tan gran expectativa hemos
anhelado unánimemente en nuestra gran comunidad congregacional: iniciar el Proceso
de Introducción de la Causa de Beatificación y Canonización de la Madre Georgina
Febres Cordero Troconis, para dar a conocer a todos las virtudes que en
grado heroico vivió nuestra Fundadora. Monseñor Baltazar E. Porras C., Arzobispo de esta Arquidiócesis, designó al Presbítero Javier Antonio Muñoz Ramírez como encargado de este proceso que se abre con segura fecundidad espiritual en esta zona particular de nuestra geografía venezolana. Oremos en comunión para que el inicio del Proceso de Introducción a la Causa de Beatificación y Canonización de la Madre Georgina y la continuidad del mismo, se alimente con la fe y las obras que provienen de la búsqueda de la VERDAD. |

Como Dios lo quiso y como la necesidad lo exigía, las Hermanas Georgina y Julia recibieron
el día 5 de Julio de 1900, la Dirección y Administración del Hospital
(hoy, Hospicio San Juan de Dios). Fue fruto de la oración, de la paciencia y de una visión trascendente el conseguir la estabilidad de la Congregación. La Madre Georgina conjugó estos elementos y el 21 de Febrero de 1903 presentó ante el altar de Dios la acción de gracias por la Erección Canónica de la Congregación. A partir de esta fecha se iniciaron las fundaciones de nuevas casas: Dios está de parte de esta obra y la bendice con abundancia. 1908. El “cúmplase, Señor, tu voluntad en mí” resuena muy fuerte en labios de la Madre Georgina. Es la hora de la enfermedad, del desprecio, de la humillación, de la soledad y del desplazamiento. Pero jamás faltó la voz que dijera: “Madre, cuente conmigo”. A la hora de su muerte –28 de Junio de 1925- sus hermanas, sin duda expresan: su virtud fue sencillamente DEJARSE MODELAR POR DIOS. En el Año Centenario de la Aprobación Canónica Diocesana de la Congregación, el Señor nos regala, con atención particular, lo que con tan gran expectativa hemos anhelado unánimemente en nuestra gran comunidad congregacional: iniciar el Proceso de Introducción de la Causa de Beatificación y Canonización de la Madre Georgina Febres Cordero Troconis, para dar a conocer a todos las virtudes que en grado heroico vivió nuestra Fundadora. Monseñor Baltazar E. Porras C., Arzobispo de esta Arquidiócesis, designó al Presbítero Javier Antonio Muñoz Ramírez como encargado de este proceso que se abre con segura fecundidad espiritual en esta zona particular de nuestra geografía venezolana. |




Madre Georgina Febres Cordero Troconis. Fundadora de las Hermanas Dominicas de Santa
Rosa de Lima. Venezolanas. |
RESEÑA HISTORICA DE LA CONGREGACION DE LAS DOMINICAS DE "SANTA ROSA DE LIMA" La congregación nace en Mérida del trabajo e impulso de la Madre Georgina Febres Cordero, el 5 de Julio de 1900. Anteriormente la Madre Georgina había permanecido a la Congregación de Santa Ana, congregación disuelta como tanta otras por el Decreto de extinción del Presidente Guzmán Blanco. El objetivo primero fue el cuidado de enfermos y ancianos del Hospicio San Juan de Dios (Mérida), con la ayuda del Obispo Monseñor Antonio Ramón Silva. Las necesidades de su tiempo llevaron a la Madre Georgina y hermanas a extender apostolado y dedicación a la educación y enseñanza de la juventud. Tras una vida llena de afanes y no pocos sufrimientos muere en Mérida el 28 de Junio de 1.925. Desde el primer momento la Congregación se alimentó de la enseñanza y el espíritu de la Orden de los Dominicos. Por eso solicitaron su incorporación a la misma, siendo reconocida como parte de la Orden de Santo Domingo por el Maestro General, Fr. Luis Theisting, el 29 de mayo de 1.924. el 30 de agosto de 1.961, fue aprobada como Instituto de Derecho Pontificio. Fuente: http://www.ing.ula.ve/~fatima/predica.html |

