Grupo "Vidas Santas" en MSN
Busto de San Muiguel Febres Cordero, del Santuario, Quito, Ecuador. (Foto personal)
San Miguel Febres Cordero, sus Reliquias reposan en el Altar Mayor. (Foto Personal)
San Miguel Febres Cordero, en el noviciado
Interior del Santuario de San Muiguel Febres Cordero, Quito, Ecuador. (Foto personal)
San Miguel Febres Cordero, medalla de la Santificación
San Miguel Febres Cordero
En 1907 los Superiores Mayores de su congregación lo invitan a que vaya a Europa a dirigir la publicación de libros que la Comunidad repartirá por muchos países. Se dirige a Bélgica, pero el clima de aquel país, con sus inviernos tan rígidos, le afecta la salud. Sin embargo, sigue trabajando fuertemente. Lo trasladas a España, donde el clima es más suave, y el 9 de febrero de 1910, atacado por una pulmonía, muere santamente.

Los hermanos le comentan la gran falta que su prodigiosa actividad le va a hacer a su Congregación, y él les responde: "Otros lo harán mejor que yo", y recuerda aquel consejo de Jesucristo: "Cuando hayáis hecho lo que se os ha encomendado, decid: siervos inútiles somos. Solamente hicimos lo que teníamos el deber de hacer" (Luc. 17,10).

Después de su muerte empezaron a obtenerse milagros maravillosos por la intercesión del hermano Miguel, y el 21 de octubre de 1984 el Papa Juan Pablo II lo declaróanto.

San Miguel Febres Cordero: te rogamos por todos los que en el mundo se dedican a publicar, o a difundir buenas lecturas. Haz que a imitación tuya nos gastemos y nos desgastemos por llevar a muchos otros ese mensaje salvador que es un libro religioso. Recuérdanos a todos que leer periódicos es leer para olvidar, pero que leer un buen libro es leer para recordar. Y que abrir un libro espiritual es empezar a escuchar mensajes salvadores del Dios del cielo.

Propósito: Recordaré aquel consejo de San Alfonse de Ligorio: "En vez de hacer penitencia llevando cilicios o dándose azotes, un buen sacrificio que hace inmenso bien al alma consiste en esto: no dejar un día sin leer alguna página de un libro espiritual. Esto sí hace progresar el alma y lo lleva hacia la santidad." ¿Seré capaz de hacer un sacrificio tan provechoso? ¡Quiera Dios que sí logre hacerlo!.
San Miguel Febres Cordero. Francisco Febres Cordero nace en una familia que siempre ha tenido mucha relevancia en la vida política de Ecuador. Francisco debe superar la oposición de su familia para realizar su vocación de religioso laico, es el primer ecuatoriano admitido en el Instituto. El Hermano Miguel es un enseñante capacitado y un estudiante aplicado. No ha cumplido todavía los 20 años cuando publica la primera de sus numerosas obras, una gramática española que se transforma rápidamente en un clásico. En el transcurso de los años sus investigaciones y sus publicaciones en el ámbito de la literatura y de la lingüística le ponen en contacto con expertos del mundo entero y es nombrado miembro de las Academias nacionales de Ecuador, de España y de Francia. A pesar de sus distinciones académicas, la enseñanza es para él lo prioritario, en particular las clases de religión y la preparación de los chicos a la primera comunión. Sus alumnos admiran su sencillez, su franqueza, la atención que les presta y la intensidad de su devoción al Sagrado Corazón y a la Virgen María. En 1907, se le destina a Bélgica para trabajar en la traducción al español de textos usados por los Hermanos recientemente exilados de Francia. Su salud, siempre delicada, tiene dificultades para adaptarse a los rigores del clima europeo. Transferido al Noviciado menor de Premiá de Mar, en España, se ocupa de evacuar por mar, hacia Barcelona, a los jóvenes que están bajo su responsabilidad, durante los desórdenes revolucionarios de 1909. Poco tiempo después tendrán la posibilidad de volver a Premiá de Mar. Pasado esto, contrae una neumonía y fallece en Premiá de Mar, dejando tras él fama de sabio, de enseñante y de santo.

Nacido en Cuenca, Ecuador, Noviembre 7, 1854
Entrado en el Noviciado Marzo 24, 1968
Fallecido Febrero 9, 1910
Beatificado Octubre 30, 1977
Canonizado Octubre 21, 1984
Diez horas junto al lecho de un moribundo.-

En una de las piezas de lo que ahora es el Pasaje Tobar y con frente a la calle Guayaquil, en la ciudad de Quito agonizaba un viejo militar de Eloy Alfaro, el Coronel Francisco Martínez Febres Cordero.
Su esposa Dolores Cabrera, ha tenido un heredero y se halla en la aflicción.


El moribundo no quería recibir la visita de ningun cura o fraile.
Huérfano desde muy niño, ni siquiera habia hecho la primera Comunión.
El Arzobispo de Quito Monseñor. Gonzáles Calisto, su buen amigo, logra visitarle, sin hablarle de nada que pudiera contrariar el ánimo del enfermo. Una vez envía a su Vicario, quien recibe un vejámen...

El Hermano Miguel Febres Cordero y La Madre Luisa Moscoso, con quienes el militar guarda lazos de parentescos, acuden al lecho del moribundo. La sugerencia de la religiosa de llamar a un sacerdote, fue tan mal recibida, que esta no volvió a ver más a su primo.
El Hermano Miguel
va acompañado del Hermano Jeberto, pero no logra ningun resultado.

En la desesperación, su esposa Dolores Cabrera, ésta piadosa mujer coloca cerca del lecho, una imagen de Nuestra Señora del Corazón de Jesús. El paciente en un momento dado mira a ella y su semblante se transfigura. Doña Dolores avisa al
Santo Hermano Miguel de algo que podía ser signo de conversión, y ruega al Hermano Director que le permita visitar otra vez al pariente.

El apóstol de la primera Comunión, durante tres días no cesa de exortarle con vigor, sin obtener gran cosa. El ultimo dia viendo la actitud indiferente del enfermo, le dice con voz fuerte:
" Dejas a un niño huérfano y quieres dejarle la reprobación ? Y no te averguenzas con manchar con el sello de la maldición, a tu Familia que desde tus antepasados, siempre se ha distinguido por su fe ?
Gracias por su Colaboración
Al Santo Hermano Miguel
Oh Dios que hiciste posible que naciera en tierra ecuatoriana al Santo Hermano Miguel de las Escuelas Cristianas para que, con su labor educativa y su acción catequética mostrara a los niños el camino que conduce a tí.
Concédenos que su ejemplo nos ayude a seguir a Jesucristo nuestro Maestro, a fin de que logremos alcanzar con nuestros hermanos la Gloria de tu Reino.
Por Cristo Nuestro Señor.
Amen.
Es el segundo Santo Ecuatoriano.
Santo Hermano Miguel Febres Cordero.
Santo Hermano Miguel Febres Cordero.
Santo Hermano Miguel Febres Cordero. (Imagen adquirida de la Enciclopedia del Ecuador, Efré Avilés Pino)
Santo Hermano Miguel Febres Cordero. (Imagen adquirida de la Enciclopedia del Ecuador, Efré Avilés Pino)
Hijo de Don Francisco Febres Cordero Montoya y de Doña Ana Muñoz Cárdenas. Aquel 7 de Noviembre de 1854, en una colonial casa situada en la calle Real, hoy Bolivar, de la ciudad de Cuenca-Ecuador, hay inacostumbrado movimiento ! Caballeros de blasonada prosapia. Señoras vestidas a la española y cholas con policromas polleras, pregonan el suceso: ! Doña Anita ha dado a luz a un niño ! Había nacido el Santo Miguel Febres Cordero.
Fe de Bautismo del Hermano Miguel.- En el año del Senor mil ochocientos cincuenta y cuatro, en quince de Noviembre, siendo yo el Presbítero Lucas Iglesias, Cura Rector de Turno en esta Santa Iglesia Catedral de Cuenca, bautizo solmnemente con mi licencia, puso oleo y crisma el Sr. Dr. Miguel Leon, a Francisco Luis Florencio, hijo legítimo de los señores Francisco Febres-Cordero Montoya y Ana Muñoz Cárdenas; fueron padrinos el Sr. Joaquín Febres-Cordero Montoya y Mercedes Cárdenas Arciniegas, abuela materna del Hermano Miguel.

Varias Biografías del Hermano Miguel.
Antes de ingresar a la Congregación de los Hermanos Cristianos, la admiración de todos los religiosos de esa época subió de grado, cuando se enteraron de que pertenecía a una familia entroncada con uno de los mas eminentes Jefes de la Independencia de Guayaquil, el General Leon de Febres-Cordero y Oberto, primo hermano de su abuelo Joaquin Febres-Cordero Oberto. En 1868 vistió el hábito de los Hermanos Cristianos de La Salle, con el nombre de Hermano Miguel. Se dedicó a la enseñanza y al cultivo de las letras, llegó a ser uno de los mas notables escritores Ecuatoriano.
Fué miembro de la Academia Ecuatoriana de la Lengua y Correspondiente de la Real Academia de la Lengua de España. Las obras didácticas las escribió bajo el seudónimo de G.M. Bruno. (más de 50)
Falleció en Premiá del Mar, España, el 9 de Febrero de 1910.
En Enero de 1937, durante la Guerra Civil Española, sus restos fueron arrojados de la sepultura, por las milicias rojas, pero el Cónsul del Ecuador en Barcelona, Lic. Colón Serrano, los buscó y envió de regreso a Guayaquil, en el Vapor "Orazzio"; llegaron el 5 de Febrero y fueron conducidos a la capital.

La Orden Lasallana decidió conseguir su santificación en Roma y el 1913 el Hermano Paul Joseph escribió una Biografía en Francés, titulada "Un Religieux Equaterien".

* El 9 de Febrero de 1923 Monseñor Manuel María Pólit inició el "Proceso informativo sobre la vida y virtudes del Hermano Miguel"
* Pio XI, firmó el decreto de introducción, a la causa de Beatificación.
* Paulo VI, lo Beatificó el 30 de Octubre de 1977.
* Juan Pablo II, lo Canonizó el 21 de Octubre de 1984.
El niño de pies deformes que llegó muy lejos.

Cuando Miguel Febres Cordero era muy niño, todos le tenían lástima por sus pies deformes. Pero pocos educadores han llegado tan lejos como él en éxitos educativos.
El día de su nacimiento en Cuenca, Ecuador, el 7 de noviembre de 1854, sus padres tuvieron una gran tristeza al ver que el niño tenía los pies deformes. Y a los cinco años el pequeñín todavía no había dado los primeros pasos.
Pero sucedió que un día observando un rosal florecido en el jardín de su casa gritó: "Miren qué hermosa es la señora que está sobre las rosas". Acudieron los familiares pero no vieron nada especial; sin embargo el niño seguía diciendo: "Miren cómo es de hermosa. Tiene un vestido blanco y un manto azul y me llama". Y luego todos quedaron maravillados al ver que el niño se levantó y comenzó a caminar. Estaba curado. La Virgen había empezado a ayudarle de manera impresionante.
Casa en Premiá del Mar, España, donde murió el Santo Hermano Miguel.
Casa en Premiá del Mar, España, donde murió el Santo Hermano Miguel.
El gran Presidente del Ecuador, católico ejemplar y mártir, Gabriel García Moreno, hizo llegar a su país a los Hermanos Cristianos, formidables educadores. Y estos buenos religiosos fundaron un colegio en Cuenca, y allí fue matriculado Miguel Febres, el cual quedó encantado de las cualidades pedagógicas que tiene los Hermanos de la Salle. Miguel sobresalía entre los alumnos por su gran inteligencia pero sobre todo por su inmenso deseo de aprender. Cuando los demás alumnos se iban a sus casas, él se quedaba en el colegio repasando sus lecciones y ayudando a los religiosos en los oficios de la casa. Ellos empezaron a tenerle gran aprecio y especial cariño.

Miguel deseaba ser Hermano Cristiano, pero sus familiares se le oponían porque ellos eran de clase rica y en cambio aquellos religiosos vivían muy pobremente en ese tiempo en Ecuador. Lo envían a otro instituto pero allí se enferma y tiene que volver a su casa. Entonces al fin la familia le permite hacerse religioso Lasallista y toma el nombre de Hermano Miguel. Es transferido a Quito para que la familia no logre allá en Cuenca atraerle mucho hacia la vida mundana.

El trabajo del Hermano Miguel desde que entra a la comunidad hasta su muerte será sumamente intenso y no conocerá descanso ni tiempos perdidos en inutilidades. Dedicado de tiempo completo a ser útil a los demás, todas las horas del día dando clase, enseñando catecismo, atendiendo enfermos, estudiando idiomas (logra hablar cinco idiomas: alemán, inglés, italiano, francés y latín) y escribiendo libros.
El hermano Miguel se ha convencido del enorme influjo que las buenas lecturas ejercen en las personas. Para muchos será más provechoso leer un buen libro que escuchar un sermón. Hay gentes a las cuales el Señor Dios les quiere hablar por medio de una buena lectura, y allí en las páginas de un libro formativo les espera la gracia divina para transformarlas. Por eso nuestro santo se dedica con una actividad casi increíble a propagar libros formativos entre el pueblo.

Es interesante constatar que el Hermano Miguel, sin haber hecho cursos especiales, sólo con el propio esfuerzo por autoformarse y autoinstruirse, logra llegar a publicar más de cien libros en una nación pequeña como es Ecuador. Muchos de sus libros son adaptaciones de obras que habían gustado en otros países. El estilo que nuestro hermano tenía para dar clases era muy ameno y agradable, y ese mismo estilo fue el que empleó en los libros que publicó. Por eso agradaban tanto a la gente sencilla.

Fue admitido como socio en la Academia Ecuatoriana de la Lengua, y en la Academia de Venezuela, y en la de Francia. Pero más que estos honrosos títulos mundanos, un título que él aprecia inmensamente es el "Preparador de niños a la Primera Comunión". Por 26 años seguidos preparará tandas y tandas de niños cada uno a recibir la primera vez a Jesús en la Eucaristía. Y esa preparación la recordarán después sus alumnos con gratitud y veneración.
Santo Hermano Miguel Febres Cordero.
Próximamente
Genealogía del Hermano Miguel
Santo Hermano Miguel Febres Cordero.
Santo Hermano Miguel Febres Cordero.
Santo Hermano Miguel Febres Cordero.
San Miguel Febres Cordero, Reliquia de 1ra Clase, Ex Ossibus
San Miguel Febres Cordero, Reliquia de 1ra Clase, Ex Ossibus
San Miguel Febres Cordero, reverso de la medalla
San Miguel Febres Cordero, Reliquia de 1ra Clase, Ex Ossibus
San Miguel Febres Cordero, Reliquia de 3ra Clase,
Aquello es como una saeta que entra hasta las ultimas junturas de ese corazón. Mudo de estupor, el militar tiembla un momento, reacciona y le pregunta: Como podré confesarme y recibir el Viático, puesto que ni la primera Comunión he hecho? --
No importa le contesta el Hermano Miguel;
deseo que te confieses y recibas por primera y última vez la Sagrada Comunión; Dios quiere tu corazón y que creas y esperes en Él ".-- A lo que el moribundo responde:-- Bien, yo me confesaré para darte gusto; pero prométeme tener cuidado de mi hijo, que ni aun esta bautizado, ya que no podré hacer nada por él; tu harás mis veces y a tu cargo correrá su educación.

El trato esta hecho:
La confesión empezada el viernes 26 de Octubre solo concluyó al día siguiente. El Cura del Sagrario, Francisco Jijón Bello, le administró posteriormente el Viático. El Hermano Miguel con inusitado fervor acompaña a su primo en la preparación y acción de gracias. A los pocos momentos empezó la agonía; "mientras tanto, según dice la esposa, el Hermano Miguel permaneció arrodillado al pie del lecho, desde las 8 de la mañana hasta las 6 de la tarde, inmóvil y sin probar cosa alguna. Retirose entonces a su Comunidad por no disponer de licencia para pasar la noche; y al amanecer, el enfermo entregó a Dios su alma reconciliada".

"Salta a la vista, añade, que la vida de la gracia la obtuvo mi esposo por las oraciones y súplicas de su
Santo pariente el Hermano Miguel Febres Cordero.

El niño de la historia referida, llegó a ser
Teniente Coronel Francisco Martínez Febres Cordero Cabrera y falleció en 1967. Pero en 1951, tuvo un gravisimo percance: en el Oriente ecuatoriano, cayó con dos compañeros militares en la copa de un árbol, desde un avión. A los diez días de agonizar, desesperados acudieron a la intercesión del Hermano Miguel Febres Cordero. En forma inesperada encontraron el camino de la selva y llegaron a un campamento. Ocho días más tarde iban en piadosa peregrinación a la Magdalena a cumplir la promesa hecha al Siervo de Dios, quien seguía velando por su ahijado.
Santuario de San Muiguel Febres Cordero, Quito, Ecuador. (Foto personal)