Patrona de América Latina
Virgen 1586 - 1617
Agosto 30
Sus padres de origen español y modestos de condición. Fueron bendecidos por el Señor con esta hija que iba a darles tanta gloria, no solamente a ellos, sino a toda la nación del Perú y aun a toda la Iglesia. Eran buenos pero no sobresalían de los demás ni por sus riquezas ni por su santidad de vida.
Desde su más tierna edad, Rosa se caracterizó por su humildad, sencillez, obediencia, caridad y paciencia. Muy joven descubrió su vocación a la vida religiosa y tomó como modelo de vida a Santa Catalina de Siena.
A los cincuenta y un años de la fundación de Lima, "Ciudad de los Reyes", siendo virrey don Fernando Torres de Portugal, nació la primera Santa americana, el 30 de abril de 1586, hija de don Gaspar Flores y doña María de Oliva, a quien pusieron de nombre Isabel, pero comúnmente la llamaban Rosa.
La humildad fue otro de los valores que cultivó, pues en una época de exageraciones piadosas, Rosa apareció como un ejemplo de sencillez, no obstante la abundancia de gracias y penitencias que se imponía.
Otra de sus virtudes fue la caridad. Sentía un vivo deseo por la salvación de las almas y animaba a sus hermanos dominicos a predicar y a ir a las misiones. Según las referencias de la época, atendía a toda clase de necesitados, especialmente a enfermos y mendigos.
Rosa de Santa María vivió hasta los 31 años. Durante los últimos tres meses de su vida fue hospedada en la casa de la familia del contador Gonzalo de la Maza, lugar en el que se levanta actualmente el Monasterio de Santa Rosa.
Muchas Gracias Juan ! por enviarme la Biografía de:
Santa Rosa de Lima

Lic. Juan Manuel Robles Gil
Coatzacoalcos, Veracruz, México.
Falleció en la madrugada del 24 de agosto de 1617, a los 31 años de edad, admirada en toda Lima y querida ya en todo Perú. Santa Rosa de Lima, Patrona de Hispanoamérica y Filipinas, fue beatificada por el Papa Clemente IX en 1668 y canonizada por Clemente X en 1671.
"Jamás, ni de día ni de noche, perdía la presencia de Dios en su corazón y que su alma nunca fue mancillada por el pecado venial".
La vida de Rosa se desarrolló dentro del ritmo simple y religioso de la sociedad limeña de ese entonces. La Santa pasaba el mayor tiempo posible en la casa con sus hermanos menores, ocupada en los quehaceres domésticos o en la oración.
En su casa se dedicaba a rezar y a acoger a los mendigos. Durante toda su vida se entregó a Dios y al prójimo, mostró un especial cariño por Cristo Crucificado.
Aunque no era la mayor de los hijos se propuso ayudar generosamente en el sostenimiento de su hogar. Tenía distribuido el día entre la oración, el trabajo y unas pocas horas de descanso.
Entre sus principales virtudes se señalan la obediencia, que practicó desde muy niña hasta los últimos momentos de su vida, cuando amorosamente pidió la bendición y perdón a sus padres y confesores.
Rosa experimentaba una atracción cada día más desbordante hacia la santidad, la virginidad, la devoción, el amor al retiro, un extraordinario espíritu de penitencia.
Es decir, sentía una resolución de seguir, como dice el Evangelio:
EL CAMINO ESTRECHO Y DESUSADO DEL SACRIFICIO DE SI MISMA, PARA ENCONTRAR A DIOS.

Luego de un problema financiero que tuvo su padre, la familia de Rosa atravesó por una fuerte crisis económica por lo que la santa se dedicó a coser y trabajar en la huerta.
En 1597 estando en Quives, provincia de Canta, al noreste de Lima, donde su padre administraba temporalmente una mina de plata del distrito de Arahuay,
Isabel Flores de Oliva fue confirmada por el arzobispo Santo Toribio de Mogrovejo, segundo Arzobispo de Lima, quien le puso el nombre de Rosa.

Sus padres deseaban un ventajoso matrimonio dada la belleza de su hija, pues verdaderamente era deslumbrante. Le hacían frecuentar fiestas y banquetes para que llamara la atención de los jóvenes más ricos de la ciudad.
Rosa obedecía pero sabía sacar provecho de estas fiestas. Debajo de su diadema de rosas colocaba un casquete con pinchos, en forma de corona de espinas. Y bajo sus vistosos vestidos colocaba cilicios y otros instrumentos para macerar su cuerpo.
Poco tiempo después emitió sus votos de virginidad. Al cabo de diez años ingreso a la Tercera Orden de Santo Domingo y se dedicó a servir a los más necesitados, sobretodo a los pobres y enfermos. Rosa recibió el hábito negro y blanco el 10 de agosto de 1606 en el convento del mismo nombre a donde acudía diariamente a hacer sus oraciones. Desde entonces todavía progresó más a pasos agigantados por el camino de la perfección. Aseveró su confesor que:
El Señor le concedió la gracia de repetir en sí misma los atroces dolores de la Pasión de Cristo. En medio del dolor gritaba:
"Aumentadme el dolor, pero, Dios mío, dadme paciencia".
Santa Rosa fue la primera Santa americana canonizada. Tuvo el don de hacer milagros y se hizo muy conocida entre los limeños.
Desde 1671, cada 30 de agosto los limeños se visten de fiesta para rendirle homenaje a la patrona de la Ciudad: Santa Rosa de Lima.
Rosa de Santa María, como era conocida antes de su canonización, según sus seguidores ha concedido numerosos milagros que le han ganado devotos no sólo en el Perú sino también en otros lugares del mundo, hasta el punto de convertirse en patrona del Perú, América y las Filipinas.
"¡Oh Rosa de Santa María! Desde aquel trono de gloria que ocupas en el cielo, echa una mirada de compasión sobre nosotros. Alcánzanos el auxilio de la gracia, para que imitemos tus virtudes y merezcamos llegar a la vida eterna".
PRIMER DIA

Amantísimo Señor Dios, Trino y Uno, que como en la antigua ley, os complacíais en que os llamasen Dios de aquellos grandes Santos Patriarcas, hoy no menos os agradais, en que os llamemos, Dios de la Rosa de Santa María: alegrámonos y gozámonos con el mismo gozo, con que ella se complacía en vuestras divinas perfecciones, en especial, de que seais un Ser tan infinitamente perfecto, que de nadie depende, y todo depende de vuestro Ser, y os pedimos por vuestra soberana independencia, y por el asimiento, que tuvo siempre a Vos vuestra finísima Santa Rosa, nos concedais un apartamiento total de cuanto es contra vuestra voluntad, a que vivamos y mueramos asidos a Vos; y lo que en esta Novena os pedimos a mayor honra y gloria vuestra.

                                Amén
Tres Padre Nuestro ...
Tres Ave María ...
Gloria al Padre ...

SEGUNDO DIA

- ¡ Oh incomprensible Sabiduría ! ¡ Oh Dios Trino y Uno ! tan infinitamente sabio, que os comprendeis a vos, y con inefable claridad todo lo creado lo sabeis, y lo sobrecomprendeis: alegrámonos, y gozámonos con el mismo gozo, con que la ilustradísima Rosa de Santa María, se gozaba de vuestra Sabiduría, y por ella, y por lo que supo de vos nuestra Santa, os pedimos nos comuniqueis la ciencia de los Santos, vuestra Divina Luz, y lo que en esta Novena os suplicamos, si es para honra y gloria vuestra.

                               Amén

Tres Padre Nuestro ...
Tres Ave María ...
Gloria al Padre ...

TERCER DIA

- ¡ Oh bondad inefable ! ¡ Oh hermosura indecible ! ¡ Oh Dios Trino y Uno, que sois el centro de toda belleza y perfección ! alegrámonos y gozámonos en vos con aquel mismo afecto con que la amorosísima Rosa de Santa María, en vos únicamente descansaba su corazón, como en su centro, y os pedimos por vuestra infinita bondad, y por lo que os comunicásteis a la hermosísima Santa Rosa, que toda vuestra voluntad nos la robe perfección tan divina, y lo que os suplicamos en esta Novena, si es honra y gloria vuestra.

                                Amén

Tres Padre Nuestro ...
Tres Ave María ...
Gloria al Padre ...

CUARTO DIA

- ¡ Oh Santidad Purísima ! ¡ Oh fuente y ode toda Santidad ! ¡ Oh Dios Trino y Uno, que por esencia teneis el oponeros a la culpa ! alegrámonos y gozámonos con el mismo gozo que la perfectísima Rosa, de vuestra infinita perfeción, y os pedimos por tan inmensa Santidad, y por las que le comunicásteis a esta purísima Santa, nos concedais que os sirvamos de suerte que consigamos la perfección que ella deseaba y pedía para sus prójimos; y lo que en esta Novena os suplicamos, si ha de ser para honra y gloria vuestra.

                                Amén

Tres Padre Nuestro ...
Tres Ave María ...
Gloria al Padre ...

QUINTO DIA

- ¡ Oh caridad incomprensible ! ¡ Oh Dios Trino y Uno, todo amor, que con infinita propensión os inclinais a favorecer a vuestras criaturas y hacerlas bien ! deseamos alegrarnos ygozarnos con aquel mismo gozo e incendio de amor, con que vuestra muy amada Rosa de Santa María se complacía en vuestra inefable caridad; y os pedimos por esta divina perfección, y por el agradecimiento y amor con que maravillosamente os correspondió esta amorosísima Santa, nos comuniqueis los efectos de vuestra especial asistencia y caridad; y lo que en esta Novena os suplicamos, si fuere para mayor honra y glorua vuestra

                                Amén

Tres Padre Nuestro ...
Tres Ave María ...
Gloria al Padre ...

SEXTO DIA


- ¡ Oh Omnipotente Majestad ! ¡ Oh Dios Trino y Uno, que  cuanto querais podeis, y es sobre infinito vuestro poder ! Deseamos alegrarnos y gozarnos en tan soberana omnipotencia, con aquel mismo gozo con que se complacía la Santa Rosa de Santa María y os pedimos por esta perfección y por el poder que concedísteis a esta fortísima doncella, eleveis y conforteis nuestra grandísima flaqueza y debilidad, para que podamos corresponder a lo que vuestra omnipotencia obra en nuestras Almas; y lo que os suplicamos en esta Novena, si fuere para Honra y Gloria vuestra.

                                Amén

Tres Padre Nuestro ...
Tres Ave María ...
Gloria al Padre ...

SEPTIMO DIA

- Oh Liberalidad Divina ! ¡Oh inclinación indecible a dar y favorecer ! ¡ Oh Dios Trino y Uno, que dando infinito más que lo deseais dar ! Deseamos alegrarnos y gozarnos en tan divina franqueza con aquel mismo gozo con que os complacía vuestra reconocidísima Santa Rosa, y os pedimos por esta infinita perfección, y por lo mucho que disteis a esta dichosísima santa, nos libreis del vicio de la ingratitud, y nos concedais que no cesemos de daros gracias por los infinitos beneficios de vuestra liberalidad, y lo que os suplicamos en esta Novena, si es para honra y gloria vuestra.

                             Amén

Tres Padre Nuestro ...
Tres Ave María ...
Gloria al Padre ...

OCTAVO DIA

- ¡ Oh Divina Inmensidad ! ¡Oh Dios Trino y Uno, que por vuestro ser estais en todo, sin necesidad de lugar porque estais en vos, que sois sobre todo lugar ! Deseamos alegrarnos y gozarnos en tan incomprensible inmensidad, con aquel mismo gozo con que la humildísima Santa Rosa se complacía; y os pedimos por esta inmensa perfección, y por la presencia vuestra, que en todas las criaturas concedísteis a tan íntima Esposa vuestra, nos concedais tenernos siempre presentes y vivir dentro de vos, y lo que en esta Novena os suplicamos, si fuere para mayor honra y gloria vuestra.

                                Amén

Tres Padre Nuestro ...
Tres Ave María ...
Gloria al Padre ...
 
NOVENO DIA

- ¡ Oh y quién podrá, gran Dios y Señor, Trino y Uno, hacerse capaz de vuestra bienaventuranza y gloria, de la que teneis en vos por esencia, gozándoos y amándoos, y de la gloria accidental que os dan todas vuestras criaturas ! Deseamos alegrarnos y gozarnos en vuestra grande gloria, con el mismo gozo con que se complacía la felicísima Santa Rosa, y os pedimos por esta su perfección y por la gloria a que la elevásteis, y la que recibís de tan amada criatura vuestra, nos concedais, que confesando y conociendo vuestra gloria infinita, no caigamos en la eterna pena, sino que seamos bienaventurados y participemos de la infinita bienaventuranza vuestra; y lo que os suplicamos es esta Novena a mayor honra y gloria vuestra.

                       Amén

Tres Padre Nuestro ...
Tres Ave María ...
Gloria al Padre ...

ORACION  DE  GRACIAS

- Os doy gracias, oh Señor, de la asistencia especial queme habéis prestado en esta Novena. Continuad siempre en vuestras misericordias sobre de mi, a satisfacción de mis pecados, en sufragio de las Almas del Purgatorio. Perdonadme todas las faltas que he cometido. Y juntando el poco bien que he hecho con los incomensurables méritos de Jesucristo, concededme por Él todas aquellas gracias que son necesárias a mi eterna salud, especialmente una plenaria remisión de la pena debida a mis culpas, que nuevamente lloro y detesto, resuelto como estoy de conducir en lo futuro una vida toda de conformidad a vuestros Santos Mandamientos.

                        Amén.

Padre Nuestro ...
Ave María ...
Gloria al Padre ...