Julio 4
Sacerdote y Fundador 1881 - 1967
Agustín Ramírez Barba, nació en San Miguel el Alto, Jalisco, el 27 de agosto de 1881. Fueron sus padres el Sr. José Guadalupe Ramírez y la Sra. Sabina Barba.
Recibió el bautismo el siguiente día a su nacimiento, día en que la Iglesia honra a San Agustín por lo cual recibió este nombre. Junto con un grupo numeroso de niños, hizo su primera comunión en la Parroquia de su pueblo, el día 19 de marzo de 1889.
Cursó la instrucción primaria en la escuela municipal de San Miguel del Alto. De 1894 a 1896 trabajó como escribiente en el Registro Civil y Oficina de Rentas de su pueblo.
En 1897 ingresó al Instituto de San Ignacio de Loyola en Guadalajara en el que cursó la secundaria y dos años de preparatoria. Durante este tiempo, estudió además Teneduría de libros y trabajó como empleado en un comercio pudiendo así sostener sus estudios y a su madre y una hermana.
En abril de 1901 ingresó al Seminario de Guadalajara. Seis meses después ingresó al mismo Seminario San José María Robles H., pero no fueron compañeros de cursos porque Agustín le llevaba ventaja con cinco años de estudios. El 31 de enero de 1904 recibió las órdenes menores, el 7 de abril de 1907 el Subdiaconado, el 2 de febrero de 1908 el Diaconado y, el 2 de agosto de 1908 el Orden Sacerdotal.
Todos los ministerios los recibió de manos del Sr. Arzobispo de Guadalajara, José de Jesús Ortiz. Cantó su primera misa el 28 de agosto del mismo año en el templo de San Agustín en Guadalajara. Estuvo destinado como profesor del Seminario de Guadalajara, como vicario en la Parroquia de Usmajac, Jalisco.
Durante la persecución religiosa permaneció en Las Huertas, de la comprensión de Nochistlán, Zacatecas, y el 27 de septiembre de 1916 llegó como vicario a la Parroquia de Tepatitlán. Tuvo varios nombramientos en la misma Parroquia. En junio de 1923 fue nombrado capellán del Santuario del Señor de la Misericordia en la misma ciudad de Tepatitlán, Jalisco, cargo que desempeño hasta su muerte.
Trabajó con empeño en la catequesis, fomentó el culto a la Santísima Eucaristía, dedicaba largas horas al confesionario y a la dirección de almas. Su predilección por los pobres y los niños era característica en todas sus actividades, sobre todo en lo referente a la educación cristiana. Su adhesión a la Iglesia y a sus superiores fue notable, así como su preocupación por la conversión de los pecadores y los problemas del mundo de su época.
Fundó la Cruzada Eucarística, de mil maneras difundió la sólida devoción a la Santísima Virgen. Los que conocieron y trataron al Padre Agustín Ramírez, lo juzgan edificante por la santidad de su sacerdocio. Si  se juntaran la multitud de testimonios de quienes se comunicaron con él, veríamos tan sólo un esbozo de la obra de Dios en su alma.
Su vida fue un misterio de amor y dolor en un cúmulo de contrastes: un gran talento y una profunda humildad; un espíritu profundamente contemplativo y una multitud de obras que llevó a cabo para bien de sus hermanos; una grandeza de alma en un físico débil y enfermizo.
Lo que más fuertemente lastimó su corazón fueron los sacrilegios, ofensas y descuidos de que es objeto la Sagrada Eucaristía, especialmente de las almas consagradas y en su anhelo de desagravio permanecía horas ante el sagrario.
En síntesis, su acción vital estuvo cualificada por la fe y el amor. Coronó su vida sacerdotal con la fundación de la Congregación de Religiosas "Siervas del Señor de la Misericordia", en compañía de la Hermana Reynalda Gallegos Franco. También la construcción de la Casa de Ejercicios de Tepatitlán, y la edificación del Colegio "Juan XXIII".
Su muerte acaeció el día 4 de julio de 1967 en la Casa de Ejercicios del Señor de la Misericordia y sus últimas palabras fueron de amorosa aceptación del designio de Dios.
La fundación de la Congregación recibió la Aprobación Diocesana el 22 de marzo de 1968, casi un año después de la muerte de su fundador.
El Siervo de Dios Pbro. Agustín Ramírez Barba y la R. M. Reynalda Gallegos Franco, fundadores del Instituto de "Siervas del Señor de la Misericordia", tuvieron en mente un vivo deseo de fundar, también, un Instituto de "Siervos del Señor de la Misericordia" y expresaron de viva voz y en varias ocasiones esta voluntad, ya que veían la necesidad de sacerdotes predicadores de ejercicios y retiros, confesores y directores espirituales.
Con la intención de ver realizados los anhelos de sus fundadores, el Instituto de "Siervas del Señor de la Misericordia" comenzó a dar pasos para la fundación del Instituto hermano de "Siervos del Señor de la Misericordia", a partir del año 1981.
En 1992, un grupo de jóvenes recibió la explicación de la espiritualidad propia del Instituto, e identificándose con la misma, se comprometió a hacer presente, en estos tiempos, el Reino de Dios, desde el estado de vida consagrada y sacerdotal con un apostolado sellado e impregnado del espíritu de las bienaventuranzas y de la misericordia divina como expresión de amor a Dios y a toda la humanidad
El Sr. Cardenal don Juan Jesús Posadas Ocampo concedió un permiso para el inicio de la fundación del Instituto de los "Siervos del Señor de la Misericordia", fechado el día 19 de julio de 1992; celebrándose el inicio de la fundación el día 16 de agosto de 1992 con una Celebración Eucarística presidida por el Sr. Obispo Auxiliar Emérito don Antonio Sahagún López, en la Parroquia de San Francisco Tesistán, Zapopan, Jalisco, México; comenzando a vivir en comunidad el día 3 de septiembre del mismo año y en la misma localidad
Los "Siervos del Señor de la Misericordia", fundados el 16 de Agosto de 1992 por el Sr. Pbro. Pedro Ortega Pelaya y la R. M. Nicolasa Torres Domínguez, forman un Instituto Apostólico de Vida Consagrada Clerical de derecho diocesano. Mediante la profesión de los votos de pobreza, castidad y obediencia, consagran su vida al único Dios verdadero, rico en misericordia, para dedicarse a obras espirituales, practicando "la oración, es que es un grito a la misericordia de Dios". (Ef 2,4)
El Instituto de "Siervos del Señor de la Misericordia" se compone de clérigos y laicos religiosos que participan de la misma vocación, consagración y misión; tienen iguales derechos y obligaciones, excepto de los derivados del ministerio ordenado, y les rigen las mismas normas. Todos cooperan en la edificación del cuerpo de Cristo, según las cualidades de cada uno y el oficio que desempeñan cada cual en el Instituto.
¡Oh Dios! Padre de las Misericordias, que quisiste darnos un testimonio más de la inagotable santidad de la Iglesia en el Padre Agustín Ramírez Barba, por su vida pura, sencilla, pobre, humilde y callada en el fiel cumplimiento del deber sacerdotal, en el Sacramento de la Reconciliación y en la Dirección espiritual de las almas. Concédenos, si es tu voluntad, sea elevado al honor de los altares, para que el atractivo de su espiritualidad, fundada en el anonadamiento de Cristo, se consolide e incremente en el pueblo de Dios, para tu mayor gloria.
Te pedimos por su intercesión la siguiente gracia.... Te lo pedimos en virtud de las sagradas llagas de Jesucristo tu Hijo y los dolores de su Santísima Madre. Así sea
Si recibe favores por su intercesión comuníquese a:
La Congregación de "Siervas del Señor de la Misericordia".
Casa General España No. 1625 Col. Moderna 44190 Guadalajara, Jal. México. Tel. 01(33)36-12-49-96